09/11/2020
El tatuaje como una expresión cultural:
Actualmente los tatuajes dejaron de ser un tabú, la gente ahora se tatúa cosas grandes o pequeñas, de muchos tipos y de muchos temas, desde animales, tribales, aztecas, cosas de la naturaleza, fantásticos, célticos, etc., pero lo cierto es que el tatuaje a lo largo de la historia de la humanidad, ha pasado por distintas evoluciones y ha estado presente desde hace muchos años en las culturas y tribus del mundo antiguo, quienes tenían un concepto más profundo y lo asociaban con expresiones culturales y artísticas, así como con interpretaciones místicas o mágicas e incluso como una decoración corporal.
La actividad de tatuar se remonta a hace miles de años, por citar algunos ejemplos: el hombre primitivo grababa en su piel la forma de algunos animales para evitar tener malos encuentros con ellos o librarse de sus picaduras, también adornaban su cuerpo con distintos tonos de colores y después se lo tatuaban cuando eran lo suficientemente sofisticados. En las tribus guerreras como en las de los mayas, se hacían tatuajes después de las batallas que tenían, para representar poder.
Es importante destacar que en muchas de las tribus del mundo usaban poca ropa porque concebían al cuerpo como un lienzo para la decoración, se tatuaban a través de rituales que en su mayoría eran dolorosos, como lo es la escarificación tribal africana, la cual se basa en marcar la piel con patrones decorativos para después ser llenadas con arcillas o barros, es decir, las tribus del continente africano, se sometían a la escarificación por varias razones como: celebrar el matrimonio, demostrar la posición social, conmemorar un evento, etc.
Un ejemplo más, lo localizamos en Nubia que se encuentra al sur de Egipto, en este lugar las mujeres eran las que se tatuaban como un símbolo mágico y protector.
Así como estos ejemplos hay muchos más en donde definitivamente podemos afirmar que hablar de la práctica del tatuaje no solamente significa “rayarse la piel”, sino también entramos a un universo lleno de expresiones culturales, de civilizaciones y arte, en el cual se representan creencias y costumbres.
En conclusión, el tatuaje ha acompañado al ser humano como una forma de expresión e identidad y es cierto que, en la actualidad, cuenta con un mayor número de personas que buscan modificar su cuerpo a través de este arte para generar libertad de expresión y demostrar ideales o simplemente por mera estética, el lienzo de los tatuadores es el cuerpo humano y es ahí donde traducen las ideas propias o de otras personas para generar complicidad y crear algo que perdurará por siempre en la piel.
Fotos: cortesía.