11/05/2024
La crisis climática mundial no existe
Autor: Fernando Garcia
—Entonces, piensas que es una tremenda estupidez.
—Obvio.
—¿Por qué crees que alguien que ya te traicionó, no lo hará otra vez?
—Porque todos merecemos una segunda oportunidad.
—Si por la traición de alguien pierdes una pierna, ¿estarás dispuesto a darle una segunda oportunidad para perder la otra?
—Es que tu te vas a los extremos.
—Responde.
—Claro que no.
—¿Entonces?
—Yo me refiero a situaciones que merecen segundas oportunidades, por eso es estúpido lo que dices, como lo del cambio climático.
—Vamos por partes. ¿A qué te refieres con “situaciones que merecen segundas oportunidades”?
—Por ejemplo, al darle otra oportunidad a personas que son importantes en tu vida y por un momento en que no sabían lo que hacían te traicionaron.
—No entiendo, ¿puedes ser más específico?
—Me da vergüenza. Es muy personal.
—Si gustas puedes contármelo, nadie se va a enterar. ¿Tiene que ver con un amigo, compañero de trabajo o tu esposa?
—Sí, tiene que ver con mi esposa. Te lo diré, pero no le digas a nadie.
—No te preocupes, si le digo a alguien sé que me darás otra oportunidad.
—Es enserio, eres mi mejor amigo, no te burles.
—Está bien, no le diré a nadie.
—Ok. Estoy seguro que con esto te convencerás de que tu máxima es estúpida y que “no darle otra oportunidad a quien te traiciona o no regresar con quien te traicionó” carece de sentido.
—Soy todo oídos.
—Pues mi esposa me traicionó, se fue a vivir con alguien más y arrepentida regresó aceptando su error para que lo intentemos de nuevo.
—¡¡¡No, mi compa!!!
—Ya vas a empezar.
—Si te cambió por alguien más es porque lo va a volver a hacer.
—¡¡¡No, ella me dijo que ya cambió!!!
—Amigo, no cambian.
—¡Sabes qué!... Ya me voy.
—Espera, disculpa. Estoy juzgando sin saberlo todo. ¿Lo puedo saber? ¿Se puede?
—Ok. Pero no te burles.
—Lo prometo.
—Resulta que tuvo un cambio de trabajo en la ciudad y se fue a vivir allá con su primo, para que no se hiciera tanto camino de aquí hacia allá. Yo no me fui porque mi trabajo está acá. Poco a poco nuestra comunicación era peor, se enojaba por todo, porque a veces le decía que ya no me contestaba y hasta porque le preguntaba con quién estaba. Entonces un día que tuve descanso, decidí ir a visitarla sin avisarle… y pues la encontré besándose con su “primo”. Este me preguntó que quién era yo y le dije que pareja de mi esposa; hasta le enseñé el anillo de bodas. Ella me negó completamente, que era un mentiroso, fracasado mu**to de hambre, que ni loca estaría con una porquería como yo. El bato me dijo que ella vivía con él y que estaban planeando la boda. Y, bueno, antes de hacer más el ridículo, me fui.
—¡Qué fuerte! 😮
—Después, como una luz, regresó. Me dijo que no sabía lo que hacía, que la perdonara y que ahora sí ya no me iba a engañar, ni a estar de coqueta con otros.
—Y me doy cuenta que le crees.
—Decidí darle otra oportunidad.
—¿Y está cumpliendo?
—Pues le he encontrado mensajes de otros que le dicen hermosa, preciosa, que está bien rica, pero son solo mensajes. Mientras me respete como la pareja que somos, no importa que otros le digan corazón, mi amor, sabrosa y eso.
— 😮 ¡¡¡No, mi compa!!! Eso no es respeto, el darte tu lugar sí lo es. Está comenzando a traicionarte de nuevo.
—Otra vez con tu “no, mi compa”. Me molesta eso, es machista. Además, eso es una estupidez porque ella está conmigo y es mi pareja. Estoy seguro que no me traicionará de nuevo.
—Entonces, ¿otra vez te vas a esperar a verla besarse con otro y que te deje para que se vaya a vivir con otro wey, we?
—¡¡¡No!!!
—Eso sí sería una estupenda estupidez, ¿verdad?
—Claro que sí.
—Y lo que hace ahora, ¿por qué no lo es? ¡Amigo, date cuenta! Si ya lo hizo una vez y la perdonaste, es más fácil que lo vuelva a hacer, y mucho más fácil si ves que no cambió en nada. Seguramente con su “primo” no funcionaron las cosas, se quedó sola e insegura, y para levantarse el ánimo viene contigo para que al volver a sentirse solicitada te vuelva a hacer lo mismo.
—No tiene sentido. Se supone que eres mi amigo. Si no vas a ayudar, mejor no estorbes.
—Por lo mismo, piénsalo. “Nunca regreses con quien ya te traicionó”. Vuélvete un hombre de opciones y verás que encontrarás cosas mejores.
—¿Me estás diciendo que mi esposa no es lo mejor? ¿Que no vale la pena? ¿Que soy un pendejo? ¡¿Que es una piruja?!
—Relájate, amigo. No estoy diciendo eso. Me importas mucho y estoy para apoyarte. Mira, piénsalo y resuélvelo tú, se ve que vas muy bien. Yo solo digo estupideces.
—Sí, como lo del cambio climático. Ves que hace mucho calor, el agua escasea y tú solo dices “la crisis climática no existe”. Eres tan id**ta como el Trump.
—Perdón, pero lo que pase entre tú y tu esposa no tiene nada que ver con el cambio climático. Estén o no estén juntos, el clima no va a cambiar. No me imagino a una ola de calor diciendo, “¡Oh! Estos weyes ya se juntaron, llegaré en otra ocasión”. Posiblemente en lo referente a tu relación sí dije estupideces, si es que tú lo ves así, pero en este otro tema, te pido ser objetivos.
—Ok. Ya no hablemos de mi relación. Estoy seguro que ella va a cambiar.
—Espero y te deseo lo mejor.
—Por eso a ti nadie te quiere, porque eres un patán que al mínimo error las mandas a la chingada. Por ejemplo, a la que le encontraste un mensaje como los que le mandan a mi esposa, tú luego luego la cortaste y no quisiste saber más de ella. O a la que le hacían comentarios comprometedores en sus fotos y publicaciones de Facebook, ¿no la mandaste bien lejos? O la que le dió su Instagram a un chavo de la mesa de al lado, pagaste la cuenta, la dejaste ahí y nunca la volviste a ver mientras ella te estaba busque y busque. Todas te vuelven a buscar y tú les dices que no, solo por esos errores tan mínimos.
—Antes di que pagué la cuenta, ni la hubiera pagado para que aprendiera a respetarme.
—Ves a lo que me refiero, te la pasas así, una de ellas comete un mínimo error de esos, la dejas y sales con otra. ¿Esa qué vida es?
—Me concentro en seleccionar a una mujer que en verdad valga la pena y que me respete para respetarla también. Con ella es con la que me quedaré todo lo que me resta de vida.
—Eso no tiene sentido, haces puras estupideces. Aprende a mí que estoy feliz con mi esposa.
—Está bien, está bien. Tienes razón. Tú a tu vida amorosa y yo a la mía. Ahora me interesa saber qué tan egoísta eres para afirmar que sufrimos una crisis climática mundial.
—¿Egoísta? ¿Eso qué tiene que ver con el clima, Teófilo?
—Ok. ¿Cuándo hablas de crisis climática mundial te refieres a toda la humanidad incluida en este planeta o a todo ser vivo (plantas, animales, árboles, bacterias y humanos), rocas, agua y toda materia existente en este mundo?
—Es obvio. Por eso a veces no me gusta platicar contigo porque lo que dices es muy estúpido.
—Solo responde, no te cuesta nada. Eres muy inteligente, no debería ser una dificultad para ti el responder, o ¿sí?
—Claro que no. Y si te hace feliz, responderé. Eso hacemos los amigos, ¿no?
—Por supuesto. ¿Entonces?
—Me refiero a todo ser vivo, rocas, agua y a toda materia existente en este mundo.
—¡¡¡Excelente!!! Si el Popocatépetl cada año pierde más nieve, ¿eso hace que deje de ser un volcán o sigue siendo un volcán sin nieve?
—¿Qué tontería es esa, Teófilo?
—Solo responde, no te cuesta nada.
—Sigue siendo un volcán.
—Y lo mismo con todos los volcanes, montañas, rocas y tierra, ¿cierto?
—Sí
—Entonces, en realidad a ellos no les afecta la crisis climática porque seguirán siendo lo que son, ¿verdad?
—Sí
—Si los polos se derriten, si el mar se evapora, si llueve demasiado e incluso si el agua se contamina, en cualquiera de estos estados, ¿el agua deja de ser agua?
—No, pero nos afecta.
—Basta con esa respuesta porque entonces la crisis climática no afecta al agua misma, esta sigue siendo agua, a quienes afecta es a nosotros, ¿verdad?
—Exacto.
—Y nosotros somos seres vivos, ¿cierto?
—¡Sí!
—¿Al igual que los pajaritos, perros, gatitos y todos los animales?
—¡Por el amor de Dios, síííííí!
—Si no existimos, el agua contaminada seguirá siendo agua y no le afectará si se vuelve potable, al igual si los Himalaya pierden nieve y el Popocatépetl la recupera, eso no les afecta a ellos, existamos o no existamos, ¿estás de acuerdo?
—Sí, pero como existimos eso nos afecta y por eso existe la crisis climática en todo el mundo.
—Pero hace rato me dijiste que entendemos por mundial a todo ser vivo, rocas, agua y a toda materia existente en este mundo.
—Sí, ya veo que no pones atención. Eso ya es el mundo mundial.
—Entonces, ¿los seres vivos no somos todo el mundo?
—Claro que no.
—Y acordamos que el agua, las rocas y la tierra no tienen esta crisis climática porque aunque estén contaminados no dejan de ser lo que son y solo nos afecta a nosotros. Y como me acabas de afirmar que nosotros, los seres vivos no somos todo el mundo, quiere decir que solo es nuestra crisis climática y no mundial porque solo nos perjudica a nosotros.
—Vas con tus estupideces. ¿No te cansas, verdad? Primero con lo de mi esposa, que me traicionó y lo puede volver a hacer, y ahora con que la crisis climática no es mundial porque solo nos afecta a nosotros.
—Sí, y lo peor del caso es que somos unos egoístas e hipócritas, porque en todo caso solo debería ser la crisis climática de la humanidad.
—Lo dirás por ti, porque yo no soy hiproquita. Ja,ja,ja,ja. Eres muy tonto. Ya me voy. Debería juntarme con gente que sí sea inteligente. Como los que citan frases célebres y las suben a TikTok y Facebook.
—Bueno, solo déjame terminar el razonamiento y te vas.
—Está bien, lo que tengo que hacer por los amigos que creen que razonan, pobres tontos.
—Bien, la crisis climática mundial en realidad es la crisis climática de los seres vivos porque es a quienes nos afecta. Pero eso implica que nos preocupemos por las otras especies. Sin vacas, cerdos y gallinas no comemos carne, eso quiere decir que nos importa lo que nos dan y no los animales en sí, por eso no nos conviene que se extingan. Porque, ¿un dientes de sable que nos podría dar? Solo peligro, por eso no nos preocupó su extinción. Esto quiere decir que en realidad no nos importan los otros seres vivos en sí mismos. Por otro lado, el ser humano es el que más ha modificado o acelerado el comportamiento climático, esto quiere decir que es su completa responsabilidad por ejercer esa libertad. Por eso mismo, al único que no le conviene la crisis climática es al ser humano, por esta misma razón la crisis climática no es mundial y sí humana. En conclusión, la crisis climática mundial no existe, lo que existe es la crisis climática que afecta al ser humano. ¿Te das cuenta qué tan egoístas e hipócritas somos, al grado de responsabilizar al mundo?
—Sí, sí, sí. Lo que tú digas. Contigo no se puede hablar porque dices puras incoherencias. Ya vámonos. Mi esposa me mandó un mensaje de que ya se desocupó y puedo llegar. ¿Y tú qué vas a hacer? ¿Si no tienes esposa que te espere?
—Me iré a bailar salsa con una mujer con la que estoy saliendo y me olvidaré de estas incoherencias por un momento.
—¡Suerte!
—¡Éxito! Lo necesitarás.