10/06/2024
Juan Soriano
El artista jalisciense nació el 18 de agosto de 1920; pintor, escultor, ilustrador, maestro, escritor, escenógrafo y diseñador de vestuario
En 2005 obtuvo la Medalla de oro de Bellas Artes; en tres ocasiones fue designado Artista productor por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura
El Mozart de la pintura y el niño eterno (l’enfant terrible), es como han calificado amigos, familiares y artistas de los más diversos géneros, así como la crítica especializada, al artista plástico jalisciense Juan Soriano, quien creó su propio lenguaje entre el realismo y el romanticismo, con lo que dejó una profunda huella en la pintura y la escultura.
Artista en todo el sentido de la palabra, nació el 18 de agosto de hace 99 años en Guadalajara, Jalisco. Desde muy joven demostró un talento innato que lo llevó en poco tiempo a ser reconocido en varias ciudades del mundo.
Pintor, escultor, ilustrador, maestro, escritor, escenógrafo y diseñador de vestuario, Juan Soriano fue bautizado con el nombre de Juan Francisco Rodríguez Montoya. Desde su infancia mostró dotes de artista, por lo que fue llamado el Mozart de la pintura. Jesús Reyes Ferreira lo introdujo al arte mexicano precolombino y colonial, así como al arte extranjero, y encontró en la corriente abstracta un cauce próximo a su temperamento.
En 1934 participó por primera vez, a los 14 años de edad, en una exposición colectiva en el Museo de Guadalajara, con lo que llamó la atención de artistas como María Izquierdo y José Chávez Morado, además de la fotógrafa Lola Álvarez Bravo, quienes lo alentaron para viajar a la Ciudad de México, donde llegó en 1935 y entabló de inmediato un diálogo artístico y personal con Diego Rivera, Frida Kahlo, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y otros miembros de la vanguardia.
En 1937 ingresó a la Escuela Nocturna de Arte para Obreros y a la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR). Ahí se relacionó con miembros de la intelectualidad, como Rafael Solana, Salvador Novo y Xavier Villaurrutia. Durante esa época comenzó su actividad como escenógrafo y diseñador de vestuario en el grupo de teatro Poesía en Voz Alta, al lado de Octavio Paz y Juan José Arreola, entre otros artistas.
Posteriormente, impartió clases en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. A mediados de los años cuarenta del siglo pasado realizó una primera exposición internacional en Nueva York. Una década después viajó por Europa, donde visitó Roma y Creta. A partir de 1975 comenzó a vivir entre México y París e incursionó en la creación de esculturas monumentales.
A lo largo de su trayectoria, Soriano manifestó interés en las artes populares e indígenas, así como en el cubismo, el expresionismo alemán y el fauvismo, además de sentirse atraído por la obra de artistas parisinos de la posguerra. En sus constantes viajes a Europa se vinculó, además, con la imaginación de los surrealistas.