28/02/2026
🎼 Historia del himno
“Grande es tu fidelidad”
El himno “Grande es tu fidelidad” fue escrito por Thomas O. Chisholm (1866–1960), un maestro y ministro metodista en Estados Unidos. A diferencia de muchos autores de himnos, Chisholm no fue una persona famosa ni tuvo un ministerio multitudinario. De hecho, vivió gran parte de su vida con problemas de salud y limitaciones económicas.
Sin embargo, su testimonio fue sencillo y profundo: Dios había sido fiel con él cada día.
La inspiración del himno proviene de Lamentaciones 3:22-23:
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”
Chisholm escribió el poema en 1923 como una expresión personal de gratitud por la fidelidad constante de Dios, no como resultado de un evento espectacular, sino por la provisión diaria, silenciosa y constante del Señor.
El poema fue enviado a su amigo William M. Runyan, compositor y músico cristiano, quien puso música al texto. Así nació el himno que hoy conocemos y que ha bendecido a generaciones en todo el mundo.
Aunque al principio no fue un éxito inmediato, con el paso del tiempo se convirtió en uno de los himnos más amados del cristianismo, cantado en iglesias, cruzadas evangelísticas y cultos especiales. Su mensaje es claro y eterno:
✨ Dios no cambia.
✨ Sus misericordias son nuevas cada mañana.
✨ Su fidelidad es grande en cada estación de la vida.
En el himnario presbiteriano “Solo a Dios la gloria”, ocupa el número 50, recordándonos que nuestra adoración no se basa en emociones pasajeras, sino en la fidelidad inmutable del Señor.
🎶 Que al cantar este himno como Coro Getsemaní, no solo entonemos una melodía hermosa, sino que proclamemos una verdad eterna:
¡Grande es Su fidelidad! 🙌✨