26/08/2026
Hay deseos que no nacen en la piel, sino mucho antes, en ese instante en que dos miradas se encuentran y el mundo parece guardar silencio. Me gusta imaginarte cerca, tan cerca que pueda sentir tu respiración mezclándose con la mía, como si cada suspiro fuera una invitación secreta a perder el miedo y dejarnos llevar. No necesito apresurarme; prefiero descubrirte lentamente, con la delicadeza de quien sabe que algunas emociones merecen ser saboreadas sin prisa.
Cuando finalmente nuestras manos se encuentran, algo cambia. El aire se vuelve más tibio, el corazón acelera su ritmo y cada caricia parece decir aquello que los labios todavía no se atreven a pronunciar. Recorro tu espalda con ternura, acercándote a mí, sintiendo cómo ese pequeño espacio entre los dos desaparece poco a poco. Entonces ya no existen las preocupaciones, ni las horas, ni el ruido del mundo: solamente nosotros, respirando al mismo compás.
Tu mirada tiene esa manera peligrosa y hermosa de despertar mis sentidos. Me quedo en ella unos segundos más de lo necesario, porque deseo recordar cada detalle de este instante. Tu cercanía enciende una llama dulce, profunda, imposible de explicar; una pasión que no necesita gritos para hacerse sentir, porque vive en el roce de nuestras manos, en el calor de un abrazo y en ese beso que llega despacio, pero termina diciendo demasiado.
Y cuando el deseo crece, no quiero que el tiempo corra. Quiero quedarme allí, junto a ti, escuchando tu respiración, sintiendo el calor de tu cuerpo cerca del mío y dejando que cada caricia nos acerque un poco más. Porque lo verdaderamente hermoso no es solamente tocar la piel, sino descubrir todo aquello que tiembla detrás de ella: la confianza, la entrega, la ternura y ese amor intenso que convierte un simple instante en un recuerdo imposible de olvidar.
Autor: Cesar Pinto Muñoz
Romantico por siempre
Y si alguna vez el mundo nos pregunta dónde se quedó nuestra pasión, diremos que se quedó viviendo para siempre en el lugar donde nuestros corazones aprendieron a latir juntos.