28/03/2015
LA ISLA MÍNIMA
(La Isla Mínima | Alberto Rodríguez | 2014)
El talento como director de Alberto Rodríguez había quedado demostrado desde hace una década con la muy rescatable "7 Vírgenes" (2005), y su eficacia en los peligrosos dominios del thriller de acción también había quedado al descubierto con la estupenda "Grupo 7" (20013); no obstante, es "La Isla Mínima" (2014) con la que se consagra como uno de los más interesantes cineastas españoles de la actualidad.
La película, que recientemente arrasó en los premios Goya con un total de diez galardones (de los diecisiete a los que estaba nominada) incluyendo el de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión Original y Mejor Actor, es una efectiva mezcla de thriller con elementos que caracterizan a la novela negra y sigue a Pedro (Raúl Arévalo) y Juan (Javier Gutiérrez), dos detectives de Madrid que, durante los inicios de la década de los 80, son enviados a un pueblo remoto al sur de las marismas del Guadalquivir, en el suroeste de España, en donde se ha reportado el caso de dos hermanas adolescentes desaparecidas. La investigación de los policías, opuestos diametralmente en sus personalidades y sus procederes en la búsqueda de la justicia, pone al descubierto los secretos más sórdidos de una aparentemente anodina sociedad de la España profunda donde nada es lo que parece y todos tienen intereses ocultos.
Poseedor de una maestría narrativa envidiable, Rodríguez dirige con pulso firme este thriller de acción cuyo pulidísimo guión combina de manera formidable el suspense clásico con los mejores elementos del cine negro contemporáneo (como la resolución de un misterio criminal al amparo de una ominosa sombra de violencia, personajes decadentes en busca de absolución, o seres solitarios, marginados por una sociedad con la que viven resentidos y de la que no dudan en cobrarse lo que, según ellos 'se les debe'). "La Isla Mínima" se presenta como un ejercicio narrativo que busca asemejarse lo más posible a una verdadera investigación criminal, por lo que al igual que la pareja protagónica, a cuentagotas vamos recibiendo la información para ir armando el siniestro rompecabezas; es un trabajo que echa mano de las formidables locaciones naturales (las marismas y los desolados ambientes campestres) y las transforma en un personaje más, en una entidad con vida propia (la marisma se traga todo a su alrededor en época de lluvias) en cuyas pantanosas entrañas se esconden los crímenes más sórdidos de los que es capaz el hombre.
"La Isla Mínima" es un ambicioso y potente thriller de impecable manufactura técnica que da soporte a un magnífico guión; a través de la rica y cuidada dirección de arte, y la elegante y tenebrosa fotografía de Alex Catalán, el filme se mueve bajo atmósferas asfixiantes, enrarecidas, que provocan ansiedad y mantienen la incertidumbre a lo largo de su metraje, 105 minutos en los que sus dos estupendos histriones protagónicos (Arévalo y Gutiérrez) se mueven casi a ciegas entre la intriga criminal, la turbia moral, los juegos de poder y la corrupción política. Atmósfera y argumento se complementan de forma inteligente para erigir uno de los mejores thrillers de los que se tenga memoria en años recientes.