11/02/2026
¿TALENTO O POPULARIDAD? EL ARTE EN TIEMPOS DE ALGORITMOS
¿Han visto esos concursos de dibujo en Facebook donde no gana el niño con más talento o esfuerzo, sino el que más "likes" consigue? Todos sabemos que ese sistema es injusto: premia al que tiene más amigos, al que mejor sabe pedir votos, o el que mejor manejo el algoritmo, no al que mejor domina el pincel. el fenomeno Bad bunny es exactamente eso, pero a escala global.
Quiero aclarar algo: No estoy en contra de la música de Bad Bunny. Entiendo perfectamente que es parte de la época en la que vivimos y es normal que a la mayoría le guste; para eso se diseñó ese producto. Yo mismo lo escucho a veces como un "gusto culposo", porque es imposible no hacerlo; está en todos lados, en las fiestas, en el supermercado, en los gimnasios, sus coros son ataques psicológicos diseñados para repetirse en bucle. Pero una cosa es escucharlo y otra muy distinta es alabarlo o endiosarlo como si fuera la cima de nuestra cultura.
Escribo esto como creador y como maestro de pintura. Mi trinchera es el aula, donde veo a diario a jóvenes enfrentando retos emocionales. Aunque mi labor principal es enseñar arte, no puedo ser indiferente cuando un alumno necesita apoyo; ahí el arte se convierte en un puente para buscar ayuda profesional si es necesario. Por eso sé que el verdadero arte aporta y cambia conductas para bien, mientras que lo que vemos hoy con este fenómeno es lo opuesto. Es el "Jackass" de la música: al igual que aquel programa de MTV celebra la falta de talento y la anti-técnica. El problema es que antes sabíamos que aquello era entretenimiento basura; hoy, el sistema lo viste de gala y nos obliga a aceptarlo como "gran arte".
Es posible que su nombre se recuerde, pero no por su maestría técnica, sino como un documento sociológico de nuestra era. Hay una diferencia enorme entre la trascendencia por inspiración, como la de Michael Jackson, y la trascendencia por marketing. Uno nos enseña a buscar la perfección y a volar; el otro simplemente nos enseña dónde estamos parados ahora mismo. Como maestro, veo el daño colateral de bajar tanto el techo: les enseñamos a los niños que no importa ser un maestro en tu oficio, sino ser viral.
Un pueblo que solo consume lo que simplifica la vida, pierde su capacidad de análisis. Al que no piensa, se le gobierna fácil. Lo vimos en el Super Bowl, donde nuestra bandera fue usada como un simple envoltorio de plástico. No fue un logro cultural; fue el uso de nuestro orgullo para blindar un producto sin sustancia. Nos dan circo con nuestra propia bandera como carpa, distrayéndonos mientras el criterio se nos atrofia. Comparar esto con gigantes como Michael Jackson es un síntoma de amnesia cultural; MJ era un faro de disciplina Y tecnica, lo otro, no estoy muy seguro..
La cultura no muere de golpe, se abarata hasta que ya no distinguimos el oro del plástico. Como creador y maestro comprometido con el desarrollo de mis alumnos, mi apuesta sigue siendo por la grandeza. Escúchalo si quieres, pero no dejes que el espectáculo te convenza de que esto es "lo mejor que tenemos". Nuestros jóvenes merecen faros que los guíen hacia arriba, no espejos que les validen la caída.