15/05/2026
En Guadalupe Yancuictlalpan, "tierra nueva" de la Virgen de Guadalupe
En Guadalupe Yancuictlalpan, "tierra nueva" de la Virgen de Guadalupe, los tejedores de lana trabajan al compás de un tiempo que los aleja de sus tradiciones. Cuenta una leyenda que, hace muchos años, una familia de origen desconocido, llamada Tizoc, pasó por estar tierras rumbo a la gran Tenochtitlan, pero gustaron tanto del lugar que decidieron quedarse aquí. Eran los tiempos "cuando los españoles habían llegado a México para reinar".
Los habitantes de Santa María Coaxtuzco, un pueblo aledaño, se inconformaron por la presencia de los nuevos vecinos y mandaron quemar sus chozas. Los Tizoc, gente paciente, volvieron a edificar, pero de nuevo sus casas fueron arrasadas por el fuego. Entonces, los moradores de este nuevo pueblo tuvieron a bien traer una imagen de la Virgen de Guadalupe para que los resguardara de las desgracias. Desde ese día, los de Santa María no volvieron a molestarlos, por respeto a la venerada imagen. En pago a los favores concedidos, este pueblo se bautizó como Guadalupe Yancuictlalpan, "sobre las tierras nuevas", mejor conocido como "Gualupita", nombre que de cariño pusieron los lugareños a la santa patrona. Gualupita no tiene tierras de siembra. Es tierra de artesanos desde hace más de 200 años, cuando sus habitantes se cansaron de trabajar para otros y decidieron crear su propio modo de sobrevivencia. Dicen los lugareños que un viejo, llegado de lejanas tierras, les enseñó el oficio de tejer la lana, y les mostró la importancia de aprender a crear. El ingeniero y el tesón de los guadalupanos hizo el resto y construyeron industrias familiares de tejido, donde niños, jóvenes y viejos participaban a la par.