07/02/2026
Quizás la abundancia no es tener más (cosas, relaciones, poder, trabajo, etc) sino observar con atención lo que ya es para cuidarlo con devoción y así multiplicarlo para compartir.
Lo primero que necesito mirar, observar y contemplar con devoción es a mi misma.
No una devoción engreída sino una cuidadosa, como con la que se quita colillas de cigarro de la arena luego de una fiesta para que el mar y la playa se restituyan luego del desmadre.
Allí donde había tierra pelada, la atención vió un huerto y la devoción lo sembró, lo regó y lo cuidó de las plagas.
Allí donde había un cuerpo cansado, la atención vió dolores y la devoción los sanó con plantas, amor, masajes y paciencia.
Allí donde había una heladera vacía la atención encontró arroz en la alacena, un ajo en el rincón y un par de sobras en un tupper y la devoción armó un delicioso plato de comida.
Allí donde había una pila de escombros y basura, la atención vió materiales y la devoción construyó un hogar con ellos.
Allí donde había una pared, la atención vió formas y una historia, y la devoción pintó un mural.
Allí donde había poca ropa, la atención encontró nuevas formas de usarla y la devoción con cortes y puntadas armó nuevas prendas.
Allí donde había silencio, la atención escuchó pájaros, perros, un gallo, los árboles, el mar, el despertar del pueblo y la devoción escuchó la geometría del universo e hizo una canción.
Allí donde había platos sucios, la atención vió amigos que llegaron de visita, una reunión que sucedió y la devoción lavó los platos escuchando música para amenizar el gesto y darle un tinte de celebración incluso al fin de fiesta.
Allí donde había una mirada, la atención vió una persona y luego la observó y vió un cuerpo entero que hablaba, entonces la devoción volvió una y otra vez al encuentro con ese cuerpo y construyeron una relación.
Allí donde había soledad la atención contempló el amor que se manifiesta en todo lo vivo y la devoción recordó que al ser un SOMOS interconectado nunca estamos SOLOS.
Abundancia es ampliar la capacidad para atender en un mundo de sobrestímulo y excesos que nos quiere distraídos y atolondrados.
OBSERVA con ATENCIÓN.
AMA con DEVOCIÓN.