24/12/2023
El maestro, coreógrafo, bailarin, teorico de la danza y poeta Arturo Garrido trascendio el dia 27 de mayo de 2022, su alma-espiritu-energia, viajo hasta fundirse en el cosmo, donde el tenia claro, “debía habitar”.
Ahora despues de un año casi siete meses, volvera a la tierra para cerrar el circulo, tierra-firmamento. Regresar a la pachamama, la raíz, el arraigo, y asi seguir aquí de alguna manera.
Se va de casa, deja su guarida para fundirse en su ultima morada “el universo”.
Con los brazos lo entregamos a la tierra para que su espíritu se fortalezca y siempre aquí, siempre en el corazón, estarán sus enseñanza, sus amores, sus ideas y su danza.
Comparto con amor un relato ficcionado, para despedirle:
Su caminar era pausado, su pelo ya dejaba ver algunas canas, su corazón era fuerte como una roca y de algún tiempo acá solía huir de los espejos, o cualquier reflejo de su imagen, ya no se reconocía en esa cara morena de ojos melancólicos, las marcas de los años eran cada vez más profundas. Contrario a su imagen su espíritu era jovial siempre sonreía a carcajadas y se comía la vida a grandes sorbos de oxigeno combinado con algo de alcohol o cafeína, a la hierba ya no le hacía mucho, era una lata conseguirla en estos tiempos.
Un día de estos, no hace mucho, se quejó de un dolorcito en el pecho…” seguro es debido a que he estado moviendo esas cajas que guardan tantas cosas viejas…tan viejas e inservibles como yo jajaja, seguro es eso”, suspiro y guardo silencio.
Se le veía subir y bajar con tanta ansiedad de resolver las cosas que solo de sentir su caminata de un lado a otro nos agotaba a todos.
Los vecinos se molestaban con ella, por sus gatos que solía escaparse de noche y c***r y orinar en otras azoteas, también les molestaba esa rama del viejo pino que caía como cabello de mujer creando una amplia sombra y “basura”, en los patios interiores de los vecinos.
En su larga cabellera plateada solo se tejían sueños, no consiente del peso que caía sobre su espalda solo hablaba de sus planes futuros, y sus recuerdos…el presente?... Eso era algo... del cual más bien parecía, quisiese huir. Sus brazos largos se ondulaban al caminar como queriendo sostener el oxígeno a su alrededor, y así balanceándose de un lado a otro avanzaba y marcaba la ruta de su vida.
Ya no se le ve salir, ni montar el carro para dirigirse algún lugar desconocido pero del que siempre regresaba. No baja las escaleras del tercer piso, no se asoma a la ventana para apreciar los atardeceres, ya no enciende su ci******lo, ha dejado de comer, se mantiene con un poco deH2O, que ingresa a través de la sonda, la habitación es un cuarto frio de paredes blancas que combinan con el azul de la delgada colcha que han colocado sobre sus piernas. Su rostro se notaba tranquilo pero ausente.
Hace tres días que se fue, se le ha visto correr en los páramos de los Andes, es extraño porque se le ve apenas de unos 20 años, ha vuelto su sonrisa, está en el pico del Pichincha: abre sus brazos y desnuda su pecho, deja que el helado viento cruce su cálida piel hasta quebrarla en mil cristales de azulado sudor, sus ojos dejan correr una lagrima, porque nunca desde hace varios años, había sentido tanta felicidad, a lo lejos escucha algunas voces, parecen familiares, pero ella aun no las reconoce, quizá porque llegaran a su vida muchos años después.
El tubo deja pasar gota a gota el suero, no hay ninguna respuesta, todos pasaron a verla y desearle pronta recuperación, saltaba lágrimas de los ojos jóvenes y adultos que se acercaron para mirarla. Tomaba su mano, pero no había respuesta, las mariposas-alma seguían volando en cielos desconocidos, pero hermosos, sus azules iba desde tonos grises hasta un naranja intenso rozando el rojo. ¡Cuánto viajo…!, a través de tres largos días , con sus días y sus noches. No se tiene fecha ni hora exacta del momento en que reventó las sogas y voló hasta el universo, de un cielo estrellado, de una luna que se escondía entre las nubes de aquella trágica-mágica y alegre-triste, noche…
De vez en cuando se le ve viajar en una estrella fugaz, para visitar a sus criaturas salvajes que están aprendiendo a vivir.
“No para siempre en la tierra:
solo un poco aquí”
Nezahualcóyotl.