09/03/2026
Ser mujer tatuadora nunca ha sido lo fácil.
Entramos a una industria que durante mucho tiempo fue dominada por hombres, donde muchas hemos tenido que demostrar el doble, trabajar el triple y aprender a poner límites constantemente.
Desde que empiezas a tatuar hasta cuando ya eres profesional, el acoso existe: comentarios incómodos, dudas sobre tu capacidad, clientes que no respetan tu trabajo o compañeros que creen que este espacio no nos pertenece.
Aun así, aquí seguimos. Creando, resistiendo y ocupando un lugar que también es nuestro.
Por eso, hace 5 años comenzamos una campaña muy especial: cubrir gratuitamente cicatrices de violencia de género con tatuajes.
Un pequeño gesto que busca transformar una marca de dolor en algo elegido, algo propio, algo que represente fuerza.
Porque el tatuaje también puede ser una herramienta de sanación, de autonomía y de reconstrucción.💜
A todas las mujeres que han pasado por aquí, a las que han confiado en nosotras y a las que siguen luchando por ocupar espacios en esta industria: este trabajo también es por ustedes.
Si conoces a alguien que pueda necesitar esta campaña, comparte esta publicación.