La búsqueda de una reconstrucción del tejido social, a través de la práctica musical ha mantenido a las orquestas, bandas y coros comunitarios como uno de los proyectos más incluyentes del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), pues no sólo extiende la emotividad que ofrece la música a los sectores más desfavorecidos de la población, también propicia la comunicación estrecha entre éstos, e im
planta en ellos valores como la disciplina, el trabajo en equipo y sentido de competencia. Localizados en municipios de bajo índice educativo y sicioeconómico, los antes llamados Núcleos de Prendizaje Musical (Nucam) se han convertido desde hace cinco años en centros de enseñanza y convivencia donde los niños de estos sectores, sin ningún conocimiento musical previo, aprenden a tocar un instrumento musical. En estos grupos sociales, además de tomar clases de música, los niños utilizan su tiempo de manera provechosa, desarrollan un sentido de pertenencia y solidaridad, adquieren hábitos de disciplina y esfuerzo para el logro de objetivos. Por estas razones, más allá de un principio musical, las orquestas y los coros comunitarios tienen una base social que brinda a los niños que participan en ellos, decidan ser músicos o no, una actividad de educación y entretenimiento que les forja valores para la convivencia en los círculos sociales donde decidan desenvolverse. Desde su fundación, cada orquesta, banda o coro comunitario tiene como propósito formativo el trabajo diario de la práctica musical, tanto en ensambles pequeños de cuerdas y alientos-maderas. como en grandes con orquesta y coro completo.