31/05/2026
🌕🔥 GRATITUD BAJO LA ABUELA LUNA 🔥🌕
Ayer tuve la bendición de participar en un Temazcalli durante la Luna Llena, una experiencia intensa, profunda y llena de consciencia para el cuerpo, el corazón y el espíritu.
Mi gratitud al Abuelo Yan y a Lluvia de Jade por sostener y guiar este espacio sagrado con entrega y presencia.
Gracias a los cuños, a la dulce Pelusa, guardiana silenciosa de este lugar, a todas las plantas medicinales que nos acompañaron con su medicina ancestral, y a cada una de las personas que compartieron sus rostros, sus historias y sus corazones alrededor del fuego y dentro del vientre de la Madre Tierra.
Uno de los momentos que más llamó mi atención fue el compartir sobre el significado de la reflexión. Como sucede en todo círculo vivo, surgieron diversas opiniones y miradas.
Lluvia de Jade expresó, con mucho respeto y amor, que algunas intervenciones del Abuelo Yan podían resultar demasiado extensas o elevadas para ciertos participantes. Su observación abrió un espacio valioso para mirar la diversidad de necesidades y formas de comprender.
Mi sentir fue diferente.
Para mí, dentro de un espacio sagrado como el Temazcalli, el lenguaje no siempre es lo más importante. Bajo la influencia de la Mantli, la Abuela Luna, muchas veces el corazón escucha más allá de las palabras.
Sentí que lo esencial era percibir aquello que cada guía humano desea compartir, incluso cuando la mente no alcanza a comprenderlo completamente. Escuchar al cuerpo. Escuchar las emociones. Escuchar aquello que se mueve en nuestro interior.
Si durante el proceso aparece un malestar, quizá también es una medicina. Si algo necesita ser llorado, expresado o incluso vomitado, tal vez está buscando dejar espacio para una nueva consciencia.
Fuimos testigos de ello cuando una participante, después de atravesar un momento intenso de liberación física y emocional, expresó sentirse más ligera y en paz.
Eso me recordó que cada palabra, cada silencio y cada experiencia encuentran su lugar cuando dejamos de resistirnos a ellas.
Reflexionar, para mí, es permitir que aquello que se mueve dentro de nosotros encuentre un espacio consciente donde acomodarse, sin juicio, sin prisa y sin necesidad de controlar el proceso.
Prácticamente estuvimos dentro de la Luna Llena. La intensidad fue palpable. Las emociones se movieron con fuerza. Sin embargo, todo ocurrió para el más alto bien de quienes eligieron estar presentes.
Me llevo la certeza de que cuando dejamos de resistirnos a lo que emerge y permitimos que la medicina haga su trabajo, las emociones encuentran su cauce natural y la consciencia alcanza una nueva profundidad.
Gracias Abuela Luna.
Gracias Temazcalli.
Gracias a cada corazón presente.
Aho. 🔥🌕💛