17/08/2026
LA MIRADA QUE SALE DEL LIENZO.
Entre los numerosos personajes que aparecen en el óleo La muerte de san Francisco Javier, pintado en 1764 por el artista novohispano Francisco Antonio Vallejo y hoy resguardado en el Museo de Arte, hay uno que rompe por completo la escena.
Mientras todos contemplan o comentan el último aliento del santo, un pequeño niño vuelve el rostro y fija su mirada… en nosotros.
No parece triste ni conmovido. Tampoco participa del acontecimiento. Más bien, da la impresión de estar fastidiado de posar para el pintor sosteniendo la cartela… ¡Ya quiere irse a jugar!
Este recurso fue utilizado por numerosos artistas desde el Renacimiento y alcanzó gran fuerza durante el Barroco: incluir un personaje que mira directamente al espectador, invitándolo a entrar en la obra y a establecer un silencioso diálogo entre la realidad y la pintura.
Con frecuencia esos personajes existieron en la vida real: modelos, donantes, benefactores, familiares o incluso el propio artista, quien encontraba así una manera de perpetuar su memoria.
La próxima vez que visiten un museo o un templo, observen con atención... porque hay pinturas que también contemplan a quien se detiene frente a ellas.
Lilia Álvarez les saluda desde Santiago Cultural, invitándoles a seguir saboreando el arte y la historia, esta linda semana.