27/03/2025
Los cerros a lo largo de la historia han sido considerados lugares sagrados. Conozcamos el cerro del , una de las referencias culturales más importantes de San Francisco . Gracias a por la difusión.
Algunos de los perfiles más significativos del Chiquihuite son:
Cerro festivo: Recientemente, la visita al Chiquihuite se enmarca por la festividad de año nuevo. La intención es apreciar la visual de la ciudad, así como los fuegos artificiales que alumbran el cielo nocturno. Habitantes de los barrios de San Miguel, Santa Clara y Chietla, asisten en familia para también, convivir con música, algunas bebidas y la detonación de cuetes.
Cerro proveedor: Durante el periodo de lluvias, muchos vecinos asentados a las faldas o próximos al Chiquihuite, recolectan un par de productos para su consumo. Se trata del cilantro silvestre y hongos comestibles. Lamentablemente, esta actividad ha ido disminuyendo, ya que los sabedores de su recolección cada vez son menos, aunado a que los incendios que lo azotan durante la época de sequías impiden el crecimiento de ambos.
Cerro de pactos: Se comenta que en su cima, cercano a la sección pedregosa o bien junto a un árbol, es posible contactarse con el diablo. La posibilidad de encontrarlo se relaciona estrechamente con el deseo de pactar por un favor a cambio del alma del solicitante. Asimismo, algunas narrativas mencionan la presencia de bolas incandescentes que se desplazan cercanas a la cúspide de la montaña, consideradas como brujas.
Cerro protegido: Es recurrente escuchar que existe una figura que protege el cerro, cuya forma más común es el de una serpiente de colores o de tono café con monedas en la cabeza. Su movimiento errante, que es acompañado por saltos, se interpreta como una señal de disgusto por parte de “el corazón del cerro”.
Cerro de agua: Uno de los relatos más comunes es la idea de la montaña como contenedora de agua. Esta se puede escuchar colocando el oído sobre una pequeña cavidad llamada xicalle, ubicada en la cima a un costado de la escultura de Cristo Rey.
Según la versión, esta solo es perceptible a las 12 en punto de la tarde, acompañado del canto de un gallo. El vital líquido, comentan, suena en movimiento y en ocasiones su fuerza es tal que, golpea abruptamente con las mismas rocas
Tomado del libro De Totimehuacan a Tepalcayotl:
Perspectivas para su historiografía; El cerro del Chiquihuite en tres miradas: Erik Chiquito Cortés.