25/01/2026
❤️
58,000 personas vieron esta publicación…
y no saben lo mucho que eso me movió por dentro.
No por el número.
Sino porque, después de tanto tiempo, todavía hay gente que decide quedarse, que decide mirar, que decide recordar.
Nunca fui el mejor.
Nunca fui el más pro.
Pero todo lo que hice, lo hice con el corazón ahí, frente a una pantalla, intentando que alguien del otro lado sintiera que sí podía mejorar, que sí podía lograrlo, que no estaba solo.
Me equivoqué. Mucho.
Y en ese momento no tenía la madurez emocional para enfrentar todo lo que vino. Me rebasó. Me dolió. Me rompió en partes.
Aun así, crear contenido de Apex Legends para ustedes fue la experiencia más bonita que he vivido.
Y si alguien me hubiera dicho que todo terminaría en una funa brutal…
no cambiaría nada.
Porque el amor que recibí de ustedes vale cada ataque, cada duda y cada comentario negativo.
Durante años se menospreció mi trabajo.
Si jugaba bien o mal. Si merecía estar ahí.
Hoy lo entiendo: eso nunca fue lo importante.
Fui Predator muchas temporadas cuando casi nadie lo lograba.
No porque fuera mejor que otros, sino porque fui constante, disciplinado, terco con mis sueños.
Y todo lo que sabía —mucho o poco— intenté compartirlo para que ustedes algún día sintieran lo mismo que yo sentí al lograrlo.
También dudaron de mí.
Que si macros, que si trampas, que si configs.
Ayer, después de casi tres años sin jugar, sin nada “extra”, me moví igual…
y ver a la gente darse cuenta de que eso era puro tiempo, horas y dedicación, fue sanador.
Gracias a los que siempre creyeron.
Gracias también a los que dudaron.
Gracias incluso a los haters.
Porque todos ustedes me regalaron algo que nunca vuelve: su tiempo.
Gracias por permitirme vivir el sueño de dedicarme a jugar videojuegos.
Gracias por cada directo, cada risa, cada noche larga frente al monitor.
Empezamos en pandemia…
cuando el mundo estaba roto, cuando muchos estaban tristes, solos o de luto.
Y ahí estábamos TayluSs, Sushi y yo, intentando distraerlos, hacerlos reír, acompañarlos aunque fuera un ratito.
Mi humor siempre fue negro, ácido, pesado…
pero jamás nació del desprecio; siempre nació del cariño y de las ganas de verlos reír.
No me arrepiento de nada.
Porque todo lo que pasó me hizo crecer, madurar y convertirme en una mejor persona.
El Cheto Ácido sigue siendo ácido,
pero hoy también es más consciente.
Hoy tengo una familia.
Y el tiempo ya no se vive igual. Crear contenido como antes ya no es posible.
Tal vez algún video, algún torneo… tal vez no. Y está bien.
Lo que sí sé es que ayer me sentí querido, y eso no se olvida.
Hoy creo contenido de otras cosas, lejos de los videojuegos.
Pero sigo grabando, editando y creando porque ayudar a otros siempre ha sido lo que más me llena.
Habrá más ElectroCheto algún día.
Pero hoy solo soy Jorge.
Un creador de LATAM que llegó a 100,000 suscriptores antes que muchos…
no por ser el mejor, sino porque intentó levantar a toda una comunidad.
El precedente se marcó.
Y se marcó con ustedes.
Hoy estoy bien.
Tengo trabajo, sigo estudiando para ser mejor en mi carrera profesional —porque antes de jugar videojuegos siempre caminé de la mano con mis estudios—.
Tengo dos hijos.
Mi madre, que padeció cáncer, hoy está mucho mejor.
Tengo una vida con altas y bajas, pero una vida buena y feliz.
Gracias por dejarme entrar en sus vidas.
Gracias por quedarse.
Gracias por no olvidar.
Gracias por las horas invertidas.
Gracias por su amor.
Gracias por todo.
Las palabras se quedan cortas para expresar lo mucho que los amo y lo profundamente querido que me sentí ayer.
No es una despedida…
es un abrazo largo.
Espero que estén muy bien y que hayan disfrutado las pocas horas que compartimos ayer jugando y platicando
(ya no puedo pasar tanto tiempo, el cerebro también se cansa).
Si alguien quiere pasar por mi IG: LFT. Jorge Celorio,
ahí estoy más constante y podemos platicar cuando gusten.
Los amo.
Gracias 🤍