DOÑA CHONA

DOÑA CHONA ¡La Tia Solterona! Gracias por su like fue eliminada la pagina Original pero aquí estamos de nuevo con esta otra comparta fotos y vídeos de aquí. GRACIAS

Mi Jefe no a depocitado y mi moto nececita que le llene el tanque de gasolina alguien una transferiencia?
12/05/2026

Mi Jefe no a depocitado y mi moto nececita que le llene el tanque de gasolina alguien una transferiencia?

El mejor uso de la lengua. No sé cuántos usos tiene la lengua, pero sí sé cuál es el mejorCuando inyecta veneno entre tu...
17/08/2024

El mejor uso de la lengua.

No sé cuántos usos tiene la lengua,
pero sí sé cuál es el mejor
Cuando inyecta veneno entre tus piernas
y enciende fácilmente tu terrible ardor.

Somos cuerpos celestes
que danzan en siderales sueños de pasión
no tememos al apocalipsis ni a las huestes
Nuestro mundo se renueva en una habitación.

Y como astros en combustión...
la rebelión de nuestros deseos pide guerra,
entre tus sen*s deliciosos encuentro redención
Al pecado de amarte con la idolatría que a mi pecho se aferra.

Y mis ganas babeantes en tu mar hacen revolución
Tú ansiosa me recibes, te desvives y me nombras,
tantas veces se repite mi nombre en tu boca y cada mención
Es una melodía afrodisíaca que altera a mi cuerpo que te adora.

INFORMACION QUE CURA:*Si te vas a c0ger a otra persona que no es tu pareja, toma en cuenta estos consejos:*1) Báñate con...
03/08/2024

INFORMACION QUE CURA:
*Si te vas a c0ger a otra persona que no es tu pareja, toma en cuenta estos consejos:*
1) Báñate con jabón neutro.
2) Si te es posible Intercambia el carro.
3) Pídele a tu nalguit4 que no use perfume, ni tú tampoco, eso se impregna y quitar el olor es un problema.
4) Compra un desodorante adicional exactamente como el que usas en tu casa.
5) Encuérate todito y pon la ropa bien alejada del sitio donde vas a clavar.
6) No c0jas con calcetines, medias, calcetas, etc. ya que se adhieren los cabellos.
7) Apaga los Celulares. (En la medida de los posible)
😎 Carga con cepillo y pasta.
9) Ese día báñate temprano ponte el b0xer y el pantalón antes que tu esposa o novia te vea, para que no se acuerde cuáles traías.
10) No utilices el jaboncito del M0tel. Báñate de nuevo con jabón neutro. *IMPORTANTÍSIMO.*
11) Dile a tu nalgu!t4 que no se eche labial! Esa m!erda no se quita y va acabar muy m4l tu día.
12) Si chupas *Pan0ch4 o Cul* cuando salgan, pasa por el puesto de tacos.... pide unos de asada o tripa con mucha cebolla y salsa de ajo y lo bajas con Coca – Cola en envase de cristal. Eso te quitará el tufo de pantufla!
-ESTE ES UN SERVICIO SOCIAL. Por una familia libre de vi0lenc14 y de ped0s.
PD. Ahórrate los putaz0s, las demandas y las explicaciones.
😏Osea que si eres infiel p_rr0 mal pa_ri_d0
Créditos para el autor

Eugea, la pr******ta a la que los hombres se entregaban sin importar que murieranEn la Antigüedad, los puertos griegos r...
16/03/2024

Eugea, la pr******ta a la que los hombres se entregaban sin importar que murieran

En la Antigüedad, los puertos griegos rebosaban de mujeres que se entregaban a los marineros a cambio de unas monedas para subsistir. Malolientes, sudorosos y con toda clase de apetitos, los hombres recién llegados de tierras lejanas buscaban relajarse y encontrar un alivio a la abstinencia de semanas o incluso meses. Sin embargo, los muelles no eran los únicos sitios donde podían hallar mujeres de todas las edades dispuestas a entregar su cuerpo por dinero: en los espacios públicos de las grandes metrópolis se les podía ver durante el día.

Estas mujeres podían vivir sin problemas de la prostitución, uno de los negocios más rentables y viejos que la humanidad haya conocido en su larga historia. En Atenas, los burdeles estaban legalizados e incluso clasificados por niveles: las mujeres que tenían mayor preparación ganaban más y vivían en los prostíbulos más exclusivos y caros de la ciudad. A ellos llegaban los marineros y comerciantes con mejores posibilidades económicas que podían g***r de las mujeres más hermosas de la ciudad.

Pero había sitios de una exclusividad casi sagrada a la que muy pocos tenían acceso: los templos que albergaban a las pr******tas sagradas (hieródulas), quienes aparte de ser sumamente hermosas tenían una preparación tan excelsa que eran capaces de sostener conversaciones en torno a diversas materias como arte, política o filosofía. Generales, gobernantes y artistas acudían a buscarlas no sólo para g***r de sus cuerpos y atributos sexuales, sino también para recibir consejos de parte de estas mujeres.

La más deseada de todas ellas se llamaba Eugea: una mujer de piel blanca, cabello castaño, ojos grises, labios rosas y carnosos, alojada en un cuerpo por el que más de un hombre suspiraba al saber que jamás podría tenerla en sus brazos. De ella no sólo se sabía en Grecia, sino más allá de sus fronteras. Hombres importantes de esta nación y de otros sitios desconocidos incluso para la misma Eugea viajaban largo meses para conocerla y g***r de sus dotes sexuales que, por otro lado, eran bien conocidos.

Una cosa era segura: los hombres morían felices en brazos de la hermosa pr******ta cuando cumplían su largo anhelo de conocer su intimidad, la cual ofrecía un placer tan inmenso como ninguna otra de las hieródulas que hubieran conocido. Eugea podía llevar a cabo todas las posturas sexuales que se conocían gracias a los libros que versaban sobre el tema. La mujer tenía una fortaleza a prueba de todo: pasados apenas unos segundos de la consumación del acto, estaba lista para dar más a sus amantes. De esa manera eran pocos los que podían pasar más de una noche de placer con la joven.

Las leyendas decían que Eugea era descendiente de la misma diosa del amor Afrodita, quien le había dado la capacidad amatoria a su hija para llevar al límite físico a todos y todas sus amantes. El templo en el cual la deseada Eugea vivía y recibía a sus amantes estaba dedicado por completo a esa misma diosa. En su interior se respiraban deliciosas fragancias que embriagaban a sus visitantes y los preparaban para el que sería casi con toda seguridad el último y más glorioso de sus encuentros sexuales.

No había hombres que al ver a Eugea esperando por ellos en sus aposentos, envuelta en sedas preciosas y lista para ofrecer los más deliciosas favores sexuales, no perdiera la cabeza y entregara verdaderas fortunas en joyas, monedas y brillantes al templo con tal de fundirse en un solo cuerpo con la más sagrada de las pr******tas. De esa manera el templo y sus representantes obtenían recursos con los que se enriquecían y también Eugea, quien llevaba una vida de auténticos lujos.

Lo que Eugea hacía era en realidad un sacrificio para su diosa Afrodita quien recibía a los mu***os en el Olimpo. Incluso sabiendo que ese momento podría ser el último para ellos era tanta la desesperación de grandes hombres por probar el cuerpo de la mujer que se entregaban a una dulce muerte sin pensar en nada más, pese a las advertencias de sus allegados o de los relatos en torno a la sierva de Afrodita.

 # Redes Sociales "FRANCISCA Y LA MUERTE"—Santos y buenos días —dijo la muerte, y ninguno de los presentes la pudo recon...
20/06/2023

# Redes Sociales

"FRANCISCA Y LA MUERTE"

—Santos y buenos días —dijo la muerte, y ninguno de los presentes la pudo reconocer.

¡Claro!, venía la parca con su trenza retorcida bajo el sombrero y su mano amarilla en el bolsillo.

—Si no molesto —dijo—, quisiera saber dónde vive la señora Francisca.

—Pues mire —le respondieron, y asomándose a la puerta, un hombre señaló con su dedo rudo de labrador:

Allá por los matorrales que bate el viento, ¿ve? hay un camino que sube la colina. Arriba hallará la casa.

"Cumplida está" pensó la muerte, y dando las gracias echó a andar por el camino aquella mañana que, precisamente, había pocas nubes en el cielo y todo el azul resplandecía de luz.

Andando pues, miró la muerte la hora y vio que eran las siete de la mañana. Para la una y cuarto, pasado el meridiano, estaba en su lista cumplida ya la señora Francisca.

"Menos mal, poco trabajo; un solo caso", se dijo satisfecha de no fatigarse la muerte y siguió su paso, metiéndose ahora por el camino apretado de romerillo y rocío.

Efectivamente, era el mes de mayo y con los aguaceros caídos no hubo semilla silvestre ni brote que se quedara bajo tierra sin salir al sol. Los retoños de la ceibas eran pura caoba transparente. El tronco del guayabo soltaba, a espacios, la corteza, dejando ver la carne limpia de la madera. Los cañaverales no tenían una sola hoja amarilla; verde era todo, desde el suelo al aire, y un olor a vida subía de las flores.

Natural que la muerte se tapara la nariz. Lógico también que ni siquiera mirara tanta rama llena de nidos, ni tanta abeja con su flor. Pero ¿qué hacerse?; estaba la muerte de paso por aquí, sin ser su reino.

Así pues, echó y echó a andar la muerte por los caminos hasta llegar a casa de Francisca.

—Por favor, con Panchita

Imagen de la muerte preguntando por Panchita
—dijo adulona la muerte.

—Abuela salió temprano

—contestó una nieta de oro, un poco temerosa, aunque la parca seguía con su trenza bajo el sombrero y la mano en el bolsillo.

—¿Y a qué hora regresa?

—preguntó la muerte.

—¡Quién lo sabe! —dijo la madre de la niña—. Depende de los quehaceres. Por el campo anda, trabajando.

Y la muerte se mordió el labio. No era para menos seguir dando rueda por tanto mundo bonito y ajeno.

—Hace mucho sol. ¿Puedo esperarla aquí?

— Aquí quien viene tiene su casa. Pero puede que ella no regrese hasta el anochecer.

"¡Chin!", pensó la muerte, "se me irá el tren de las cinco. No; mejor voy a buscarla". Y levantando su voz, dijo la muerte:

—¿Dónde, de fijo, pudiera encontrarla ahora?

—De madrugada salió a ordeñar. Seguramente estará en el maíz, sembrando.

—¿Y dónde está el maizal? -preguntó la muerte.

—Siga la cerca y luego verá el campo arado detrás.

—Gracias —dijo secamente la muerte y echó a andar de nuevo.

Pero miró todo el extenso campo arado y no había un alma en él. Sólo garzas. Soltóse la trenza la muerte y rabió:

"¡Vieja andariega, dónde te habrás metido!" Escupió y continuó su sendero sin tino.

Una hora después de tener la trenza ardida bajo el sombrero y la nariz repugnada de tanto olor a hierba nueva, la muerte se topó con un caminante:

—Señor, ¿pudiera usted decirme dónde está Francisca por estos campos?

—Tiene suerte —dijo el caminante—, media hora lleva en casa de los Noriega. Está el niño enfermo y ella fue a sobarle el vientre.

—Gracias —dijo la muerte como un disparo, y apretó el paso.

Duro y fatigoso era el camino. Además, ahora tenía que hacerlo sobre un nuevo terreno arado, sin trillo, y ya se sabe cómo es de incómodo sentar el pie sobre el suelo irregular y tan esponjoso de frescura, que se pierde la mitad del esfuerzo. Así por tanto, llegó la muerte hecha una lástima a casa de los Noriega:

—Con Francisca, a ver si me hace el favor.

—Ya se marchó.

Imagen de la familia Noriega
—¡Pero , cómo! ¿Así, tan de pronto?

—¿Por qué tan de pronto? —le respondieron—.

Sólo vino a ayudarnos con el niño y ya lo hizo. ¿De qué extrañarse?

—Bueno... verá —dijo la muerte turbada—, es que siempre una hace la sobremesa en todo, digo yo.

—Entonces usted no conoce a Francisca.

—Tengo sus señas —dijo burocrática la impía.

— A ver; dígalas —esperó la madre. Y la muerte dijo:

— Pues... con arrugas; desde luego ya son sesenta años...

—¿Y qué más?

—Verá... el pelo blanco... casi ningún diente propio... la nariz, digamos...

—¿Digamos qué?

—Filosa.

—¿Eso es todo?

—Bueno... además de nombre y dos apellidos.

—Pero usted no ha hablado de sus ojos.

—Bien; nublados... sí, nublados han de ser... ahumados por los años.

—No, no la conoce —dijo la mujer—.

Todo lo dicho está bien, pero no los ojos. Tiene menos tiempo en la mirada. Ésa, a quien usted busca, no es Francisca.

Y salió la muerte otra vez al camino. Iba ahora indignada sin preocuparse mucho por la mano y la trenza, que medio se le asomaba bajo el ala del sombrero.

Anduvo y anduvo. En casa de los González le dijeron que estaba Francisca a un tiro de ojo de allí, cortando pastura para la vaca de los nietos. Mas sólo vio la muerte la pastura recién cortada y nada de Francisca, ni siquiera la huella menuda de su paso.

Entonces la muerte, quien ya tenía los pies hinchados dentro de los botines enlodados, y la camisa negra, más que sudada, sacó su reloj y consultó la hora:

"¡Dios! ¡Las cuatro y media! ¡Imposible! ¡Se me va el tren!"

Y echó la muerte de regreso, maldiciendo.

Mientras, a dos kilómetros de allí, Francisca escardaba de malas hierbas el jardincito de la escuela. Un viejo conocido pasó a caballo y, sonriéndole, le echó a su manera el saludo cariñoso:

Imagen de Francisca cortando flores
—Francisca, ¿cuándo te vas a morir?

Ella se incorporó asomando medio cuerpo sobre las rosas y le devolvió el saludo alegre:

—Nunca —dijo—, siempre hay algo que hacer.

Crédito a quien corresponda

Sin Palabras...
19/06/2023

Sin Palabras...

Todo el estado de   comparte Gracias
17/05/2023

Todo el estado de comparte Gracias

Araceli García Flores desaparecio el 16 de mayo al medio día. por el mercado nuevo edad 27 años es de Nejapa 7561069560.

Peinados a domicilio deja nombre para agendar cita
26/04/2023

Peinados a domicilio deja nombre para agendar cita

Pos oyee!
07/03/2023

Pos oyee!

Que esta pasando con los rastrillos alguien me puede prestar uno Urgee!!
15/02/2023

Que esta pasando con los rastrillos alguien me puede prestar uno Urgee!!

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