Che’e Ndoo Yu’u, del vocablo mixteco Che’e = “Pozahuanco” (vestimenta tradicional, milenaria e histórica de Pinotepa de Don Luis) y Ndoo Yu’u = que significa “Lugar donde se lava la boca” (Término mixteco que se utiliza para referirse a la comunidad antes citada) que en conjunto literalmente significa “Pozahuancos de Pinotepa de Don Luis”. Datos biográficos de: Oralia Alba Hernández Hernández, muj
er polifacética, artista Oaxaqueña, emprendedora con un particular estilo y dueña del negocio Che‘e Ndoo Yu’u, considerada una de las más destacadas de la población antes mencionada, en el ámbito artístico y cultural, que ha trabajado con extraordinario colorismo en los tonos del pozahuanco, buscando siempre renovar formas y técnicas. Mujer comprometida con sus orígenes indígenas, es una de las máximas promotoras de la cultura del patrimonio artístico de la Costa Chica, del Estado de Oaxaca. Nace el 28 de septiembre en la localidad de Pinotepa de Don Luis, Oaxaca, donde realizó sus estudios primarios en dicha población, pero ya en su ingreso a la secundaria es cuando empieza a despertarle la curiosidad por aprender corte y confección, solo que no había un perfil para su vocación, culminada la secundaria es cuando su tía materna decide que ya era tiempo para conocer nuevos horizontes y decide llevársela a la Ciudad de Oaxaca, capital indígena, provinciana y cosmopolita. En 1987 inicio un curso de corte y confección en dicha Ciudad que culminó en 1990, después regresa a su pueblo natal, y al paso de un tiempo decide capacitarse aún más, es por ello, que optó por tomar clases relativo a su vocación en la Ciudad de Pinotepa Nacional, para reforzar sus conocimientos en una escuela muy reconocida en su época, pues la maestra era una mujer que venía de una escuela de diseño y costura profesional con sede en la Ciudad de Oaxaca. Con la experiencia de haber realizado sus primeros diseños de corte y confección en el taller, a partir de entonces se dedicó a realizar febrilmente sus creaciones, dedicándose a lo que sería su pasión durante toda su vida: “Corte y Confección”. Ya siete años de trabajo y experiencia, costurando y confeccionando vestidos, faldas, uniformes escolares, pantalones, camisas, etc., su oficio tomó un carácter artístico y cultural, aparecieron entonces, sus primeros trabajos en textil artesanal donde se imaginaba darle forma a los pozahuancos. Para ella, rescatar e innovar la artesanía por medio de la creación de sus trabajos, era revivir la cultura de una manera profesional y moderna, creando prendas, artículos, calzado, accesorios etc., un verdadero arte que pondría su capacidad, intelecto y conocimiento en su objetivo “PERSONAL Y PROFESIONAL”, el cual por medio de sus creaciones podría darlos a conocer a su gente, a los pueblos colindantes y por supuesto, a la Región y a todo el Estado.
1997 en ese año surge más su interés por el arte, en especial por crear accesorios únicos y jamás antes vistos, con un particular estilo artesanal; en ese mismo año surge su primera creación artesanal, fue una gorra que a su hermano Abelardo Hernández, se le ocurrió; él decide proponerle su hermana transformar una gorra normal en algo llamativo, es entonces cuando ella decide elaborar del telar del pozahuanco su primera obra de arte, una gorra artesanal con un poco de defectos que al paso del tiempo mejoraron; poco después fue descubriendo las posibilidades de elaborar sombreros esto a petición de un familiar, quien le incitó a remplazar un sombrero militar por uno de pozahuanco, resultado de ésta creación ella queda maravillada y eso la motiva para tomar con seriedad su trabajo. Su actividad y creatividad no paro, sino que fue la punta de lanza para que elaborara carteras de nahuas, que ella misma diseñaba y costuraba, al igual que los bolsos para dama. Una persona se acercó a su negocio y quedo fascinado ya que nadie absolutamente nadie, elaboraba estos productos en pozahuanco y le propone que le elabore una mochila de nahua donde anteriormente la señora Oralia, plasmaba letras con el nombre de la población y una figura de un tigre en las mochilas fue tal el resultado, que llegaban personas de otras poblaciones a buscarla en su localidad donde es muy conocida por su trabajo artesanal; así pues su trabajo se destacaba por la originalidad de las formas y las texturas. Enero de 2003, ÉSTA ARTESANA, HIZO POR PRIMERA VEZ EN LA LOCALIDAD, REGIÓN Y EN EL ESTADO, UNOS POLÉMICOS Y LLAMATIVOS CALZADOS (HUARACHES Y TENIS) CON EL TELAR DE CINTURA (POZAHUANCO) representando una vez más a su pueblo con esta obra de arte. Obteniendo gran aceptación de sus clientes a nivel estatal y nacional, en sus exposiciones donde es invitada. En este invento cabe aludir que solo se contaba con los pozahuancos tradicionales, el diseño original y el de animalitos representativos como es conocido, combinado con un color vino y morado, siendo los dos únicos que había en la población, y como consecuencia, los calzados únicamente eran elaborados con los pozahuancos antes mencionados, pero Oralia, consideró que debían combinar sus calzados con sus huipiles y blusas de colores, fue entonces cuando decide crear por primera vez en la población de Pinotepa de Don Luis los “pozahuancos de colores”, invento que llegó para quedarse, el cual hoy en día es realizado en toda la población por artesanas oriundas de dicha población antes mencionada. Oralia decidió que era el momento de crear algo más práctico con el pozahuanco, algo diferente que llegara hacer un cambio impresionante, que no solo la distinguieran a ella como artesana sino, como inventora de nuevos diseños y colores, entonces ya con el trabajo que tenía se ganaba a sus propios clientes y empleadas que trabajaban con ella. Fue en agosto de 2004, cuando les propuso a sus tejedoras Juania Mendoza y Zoila López Arrazola, trabajadoras que comenzaron con ella en este proyecto y que trabajaron en la elaboración de un pozahuanco moderno. ORALIA CON SU CREATIVIDAD E INTELIGENCIA INVENTA Y ORDENA REALIZAR POR PRIMERA VEZ EN LA POBLACIÓN “POZAHUANCOS DE COLORES” (Negro con hilo de caracol, negro con coyuche, negro con verde, negro con rojo, negro con rosa, negro con café, negro con azul turquesa, negro blanco, negro con amarillo, negro con verde esmeralda, negro con coral, blanco con coyuche, blanco con hilo de caracol, blanco con añil, blanco con azul rey, blanco con rojo, blanco con azul turquesa, blanco con vino, blanco con fiusha, blanco con morado, blanco con café y ojitos de multicolor). Es así, que por órdenes de la señora Oralia ellas comienzan a experimentar el pozahuanco de colores. La señora Oralia se encargaba de combinar los colores exactos de los hilos que entretejerían y darían forma a los telares que conocemos hoy en día para crear una diversidad de productos que a los clientes mismos les diera por escoger. Los combinaba de acuerdo a las figuras del pozahuanco, que para ella los colores representaban la tradición misma; de los coloridos de su pueblo, los colores de las vestimentas tradicionales que visten las diferentes danzas. Es así como logra su objetivo, más tarde se empiezan a conocer los pozahuancos de colores en todo el pueblo, y sus tejedoras trataban de cuidar sigilosamente sus trabajos, pero la señora Oralia decide no ocultar el trabajo sino; mostrárselo al pueblo entero, para que aprendiera a combinar los colores y que por cuenta propia, experimentaran lo que podrían hacer ellas mismas usando la creatividad e ingenio. La señora Oralia siguió cosechando el trabajo artesanal, QUE MÁS TARDE EN 2005, EMPEZÓ A ELABORAR CAMISAS DE CABALLERO QUE HOY EN DÍA SON UN ÉXITO, no faltan en las clausuras y en los bautizos, que no lleven los diseños exclusivos de Oralia Che’e Ndoo Yu’u, invento que llegó para quedarse y ser imitado por personas de la población y fuera de la comunidad. Recientemente el 15 de mayo del año 2016, INVENTÓ UN NUEVO DISEÑO DE CAMISAS, con aplicación de jícaras grabadas a mano en la población, prenda artesanal que ha causado gran impacto en sus clientes. Es así como empieza su florecimiento y es conocida en todo el Estado. Según comenta ella misma, estando en una de sus exposiciones, unos directores de algunas casas de culturas, se acercaron con un interés por su trabajo; llevándose los populares calzados y la invitaron a participar en las exposiciones en algunos estados como: Oaxaca de Juárez, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas, Ciudad de México, Tabasco, Tuxtla Gutiérrez Chiapas, Guanajuato, Nayarit, por mencionar a algunos.