10/04/2023
Esta ocasión nos tocó crear a un dios guerrero
Huitzilopochtli
Los colibríes son los guerreros que fallecieron en batalla -dijo Huitzilopochtli-, también son mensajeros de los buenos deseos, atraen el amor y la buena suerte, pero vivos no mu***os.
El brujo estaba a punto de matar al pequeño colibrí que luchaba para salvarse. Iba a quitarle la vida para crear un amuleto y atraer el amor. Yo traté de salvar al colibrí, golpeé al brujo, pero en ese momento se escuchó un estruendo en el cielo y todo se oscureció. Al volver la luz, apareció un ser increíble. Un colibrí, sus plumas brillaban como el jade, y aunque estaba tuerto era majestuoso. Lo más sorprendente es que podía hablar.
Luego tomó forma humana y dijo: Mi nombre es Huitzilopochtli y soy el dios mexica de la guerra. He venido porque estoy furioso con la humanidad. Cuando llegaron los españoles luché con fiereza, pero me dispararon en el rostro, de momento quedé ciego y perdí un ojo. Luego acabaron con mi pueblo.
Huitzilopochtli golpeó al brujo, quien se defendió bravamente, lanzó hechizos y trató de acabar con el dios de la guerra. Pero fue inútil, el titán lo asesinó. Luego me miró y me dijo: todas las almas de los colibríes que han asesinado me los llevaré al Omeyocan. Y si acaban con todos, la humanidad nunca volverá a verlos. Ese será su castigo.
Luego regresó a su forma de ave, de pronto vi las almas de los colibríes que volaron tras él, escuché otro estruendo y llegó la oscuridad. Al volver la luz no había nadie.