Cry Of Silence - K. Ivan.

Cry Of Silence - K. Ivan. Versos del alma

09/08/2026

Quisiera decir que estoy triste todavía, pero aquellos besos siempre fueron la despedida, nunca tuvieron la intención de permanecer a mi lado toda la vida. Y no es que la lluvia me esté abriendo la herida; la herida siempre está abierta, pero no importa porque ya no busco hablar por mi carne podrida.

Ella se fue una noche sin previo aviso, oh sí, sí aviso, no quiso volver a la magia que teníamos y me quedé solo en casa con mi gata, tratando de conversar con Dios a ver si él me da la respuesta que necesito. No es que no tenga respuestas, es que estoy interpretando lo que quiere decirme; salgo a pasear por las banquetas a ver si me cuentan algo que las paredes ocultan.

Y nunca la entendí, ni un poco; quizá ese fue mi error, tratar de darle un molde a quien carecía de este. Solo escucharé a Proof un rato y continúo con mis textos perdidos; meditar es parte de mi sistema.

Sin rogar, sin implorar, porque ya no quiero más ilusiones ni más perdidas; con un vacío es suficiente.
-K. Ivan.

"Isha Rishonah reina del tinto"Ahora me quedaré con todas y cada una de las preguntas que tenía por hacerle; dudo mucho ...
06/08/2026

"Isha Rishonah reina del tinto"

Ahora me quedaré con todas y cada una de las preguntas que tenía por hacerle; dudo mucho que alguna ocasión esté aquí para responder; me quedé con tanto por decirle

¿Y cómo me niego? Que sea tan grande la coincidencia de habernos encontrado en este mar de gente, entre distintos pueblos, en esta rara ciudad, en el país más surrealista, en este continente tan icónico, este planeta agonizante, de esta inmensa galaxia y este infinito universo.

Pensaba, más de lo que me gustaría admitir, que estábamos destinados a querernos después de tantos encuentros en la vida.

Que la tercera era la vencida; ahora los días están repletos de tristeza y se presenta este terrible malestar entre mi piel, mis lágrimas y mi estómago, pues el estar sin ti no sé si posee un propósito al final de todo.

Incluso creía que ella ya no estaba sola desde que me tenía y yo no había sentido tan solo en mi vida, hasta que probé su indiferencia. La adoro con el corazón en la mano y permanecía con ella por lo que soy.

De miércoles a sábado era el amor de su vida; para el domingo se comportó extraña, el lunes parecía calmarse, el martes empezó a tomar su equipaje en silencio y para el siguiente miércoles ya se había ido de aquí con una nota mal hecha para no afrontar las consecuencias de no permitirse sentir.

Y afirmaba con enjundia que yo no soy un mal muchacho, que no hay nada malo en mí, en lo absoluto; un hombre fuerte, ingenioso, intelectual, hábil con la palabra, guapo y cariñoso.

¿Pero de qué sirve el encanto? ¿De qué sirve proliferar halagos? Sí, no se le permitió quedarse y probar lo que en bandeja de plata le había preparado con antelación hace ya unos años. ¿Cómo pretendía yo que se quedara? ¿Con qué cara le rogaba que permaneciera a mi lado?

Sí, fuimos más que amigos y menos que novios, confidentes escondidos, podridos amantes y bodrios enemigos consecuentes de nuestros propios pecados.

Y no, no busco ni pretendo desmeritar todo el amor que me entregó en un par de meses; al final de cuentas, me volvía loco al verla recorrer con fiel ternura el sendero de sus labios y presenciar el roce de sus caderas con mis ásperas palmas. Me ponía en una posición comprometedora a mi intelecto: torpe, sin propósito y buscando impresionar con trucos baratos de un escritor fracasado.

Aunque fue una maravillosa aventura el volver a conocer el amor, después de todo yo no quería tenerlo de nuevo en mi vida, al menos no con una pareja que alterara de manera involuntaria los procesos de mi sistema nervioso.

Y sí, tal vez no podía sostenerte con las dos manos porque tenía una ocupada tratando de no caer al barranco de la imprudencia, de la vida escandalosa, y ella, ella no podía escalar sobre mis hombros porque no estaba segura de si mi fuerza bastara para que ella llegara a la cima o quizá le asustó que, estando arriba, no regresara por mí. Así que prefirió saltar al vacío; quizá y ojalá alguien la atrape allá abajo. Después de todo, mi único interés es verla feliz.

Ahora me encuentro aquí, a la orilla de un barranco de un horizonte desconocido, tratando de decidir si escalar por las rocas filosas del borde o soltarme para irme tras de ella. Estoy enojado con la vida, ¿por qué no nos dio un paracaídas antes de juntarnos?

Y no es difícil amarla, no era necesaria su huida de mi vida; a veces pienso que ya está en el suelo escondida detrás de un árbol observando qué hago, tal vez queriendo volver, pero no sabe cómo o con el temor aún haciéndole temblar sus manos y acelerando su corazón.

Así que, ¿con qué me quedo? Sus fotografías almacenadas de forma segura para abrir mis heridas y tratar de coserlas con cuidado, por si un día vuelve, no me duela más, porque por instantes creo poder con todo, creo ser lo que ella necesita, pero no quiere ver, o solo soy yo entrando en abstinencia por la adicción que me generaron sus abrazos, calmando toda la tormenta mental que me acojona la vida.

Sigo aquí, esperando, con miedo a avanzar, con una venda en los ojos y con la brújula del corazón averiada por el momento, buscando una estrella que contiene su nombre a ver si me guía en esta irreversible oscuridad que acompleja mi alma. Mientras bebo tinto en espera de recordar el sabor de sus labios…
-K. Ivan.

"Solo espero…"Otra vez me aferro a mis escritos para no caer en la tentación de arrebatarte tu espacio, tu lugar en esta...
02/08/2026

"Solo espero…"

Otra vez me aferro a mis escritos para no caer en la tentación de arrebatarte tu espacio, tu lugar en esta tierra que no puedo permitirme profanar con mis letras.

¿Pero cómo evitar extrañarte y pensarte? Cómo le explico al corazón que yo no soy el responsable de esta distancia tan abrumadora que me aplasta y busca someter mi amor.

Y es tan sofocante la idea de perderte, como si pudiera yo de alguna tonta forma controlarlo, sabiendo que todo en el amor es una apuesta arriesgada y nada que esté en juego sale ileso, no cuando se ama de verdad.

Es que me siento un poco norteado en ausencia de tu boca que guía mi alma; eres mi amor, mi anhelo y mi pasión. Bendita seas entre todas las mujeres, porque eres la única que me tiene de esta manera tan despistada y alucinante.
Pero aquí te espero, durante la inmunda incertidumbre de este clima nublado.
-K. Ivan.

"Noche sin tinta"La noche me sabe distinta; me falta el aroma de mi vino tinto, de esos labios que me vuelven loco, de e...
24/07/2026

"Noche sin tinta"

La noche me sabe distinta; me falta el aroma de mi vino tinto, de esos labios que me vuelven loco, de ese canto que me estremece, esas ocurrencias que me divierten.

La vida sabe distinta desde aquella vez que presencié lo que una única voz ajetrea este triste corazón que está cansado de andar, de buscar y pensar en los demás, cuando nadie mira para acá.

¡¿Dónde estás?! Que no lo asimilo, ¿dónde estás, aroma del Nilo, con tu espontaneidad que le clava versos a mi pecho para ser recitados luego?

¡¿Dónde estás, vino tinto?! ¿A dónde te dirigías con tanta prisa que ya siento que te necesito? Me sobran las palabras, pero no quieren seguir siendo pronunciadas en vano si contigo todo es distinto.

Es inevitable el destino o somos culpables de escribir una historia aparte de la del resto, una real, una que se masque con sinceridad y se marque en nuestra piel para ser contada tras su trascendencia o su decadencia.

¿Dónde estás? Te digo con mi último suspiro, antes de darle un calo hasta el ci******lo con tintes de tu presencia, ¿dónde voy a terminar? Sí, ya no veo más sentido.
-K. Ivan.

15/07/2026

"Libre vino tinto"

Imagínate esto: estar meses fingiendo que ya no deseaba a nadie en mi vida, que las dos últimas relaciones formales que tuve acabaron con mis deseos de ser amado; confiar mi sistema nervioso a una extraña, de nuevo.

¿Y qué pasa ahora? Cuando más estable me encuentro, que el tomar medicamentos no suena tan mal, llegó ella.

Desde un horizonte desgastado por el tiempo, con decencia de un para siempre, pero más leve, si algo más parecido a un breve infinito tocando mi puerta y pidiendo con ajetreos permanencia.

Ella, sencilla, hermosa, un deseo que no pretendo compartir con ningún otro; viene, azotando mis pupilas con la dulzura de su piel, con el taciturno de sus ojos aclamando un amor que no sabe que puede poseer.

¿Qué soy yo? Un ingenuo, tal vez, creyendo que al confesarle en un frívolo te amo lo que sus encantos han hecho en mi persona, pueda corresponderme. Pero ese beso, ese primer beso...

¿Cómo podría describirte la magia que se esconde en unos labios? El entusiasmo que no podía esconder bajo la alfombra de mi corazón porque todo estaba en llamas.

Y aun así no había sentido tanta calma de estar en llamas, viendo arder mis ideas más arraigadas, mis pensamientos más profundos y mis emociones distantemente presentes.

Una contradicción tras otra presentando ante mí la cúspide de un amor que no pretendía apropiarme, ¿cómo podría? Sí, su libertad la vuelve aún más entrañable.

¿Cómo explico el amor a primera risa, a primer toque de manos, a primer beso? ¿Por qué tendría que explicar lo que el corazón demanda?

Y no es la madrugada, no es el alcohol, no es el deseo, es la genuina caída de una mente razonable en la hoguera de un amor de vino tinto.
- Cry of Silence.

Bitácora del capitán 25 de junio de 2026.Nunca fui buen estudiante, ni buen jugador de fútbol soccer. Mucho menos el gra...
25/06/2026

Bitácora del capitán 25 de junio de 2026.

Nunca fui buen estudiante, ni buen jugador de fútbol soccer. Mucho menos el gran artista que aspiro a ser.

Pero heme aquí, siendo ingeniero egresado y ganador de múltiples concursos literarios que, aunque no son mi mayor logro, son pasos que me ayudan a seguir creciendo. Soy buen jugador de tochito bandera y, alguna vez, de fútbol americano.

Aun así, en secundaria y cuando salía con mis amigos de la adolescencia, trataba de jugar al balón como cualquiera. Yo nunca aspiré a ser delantero o el goleador; era más del tipo gritón, el que le estorbaba al rival y el que daba los pases clave.

Siempre traté de guardarme mis males o mis pensamientos intrusivos, calmé la violencia que carcome mi interior y trato de filosofar mi vida para no proliferar estupideces.

Después de todo, aspirar a ser mejor de lo que ahora soy por la simple razón de ya no herir a quien decide quererme, ser mejor que mi yo de ayer, mejor que el tipo que me mira con asco en el espejo.

¿Qué ganaría expresando todo eso? Eso: expresar. Una herramienta única, poderosa y bastante demoledora si se usa sin medida y fuera de un parámetro adecuado.

¿Y quién dice que es lo adecuado o lo correcto? ¿Quién, al final del día, asume las burdas consecuencias de sus actos?

Mis actos: tenues huellas que se marcan en la piel de quien, por inercia o por acción directa, la sufre o la celebra. Soy mi propio juez, verdugo, fan y reo.

No sé, ya no sé a qué venía todo esto, pero es que la lluvia me pone terriblemente sentimental, mentalmente descuidado, andando por los rincones de un cerebro que alberga todo lo que pretendo ser, todo lo que dicen que soy y todo lo que realmente soy.
-K. Ivan.

19/06/2026

Bitácora del capitán, 18 de junio de 2026.

¡Ah! Qué días tan curiosos, llenos de emociones efímeras, pero completamente válidas, emociones de felicidad, comodidad, tristeza, enojo, asco.

Han salido rumores de distinta índole sobre mi persona y, aunque alguno podría ser verdad, me cuesta creer que quienes una vez les confié mi vida y a quienes les contaba todo sin filtro, estén divulgando sin pensar todo aquello. Yo sé muchísimas, pero muchísimas cosas, que evidentemente no pienso destapar.

Sin embargo, admito con vergüenza que yo también he difamado sin razón a quien un día me dio todo su amor. Es la única de la que he hablado con exactitud, mi última pareja. Lo lamento.

Aunque admito también que no he perdido los estribos, simplemente es mi herida hablando; traté de mantenerme al margen, de no caer en provocaciones, que a mí nada me cuesta hacerles realidad muchas cosas.

Tal vez en algunas cosas yo tenga razón, pero la forma en que las externé no fue la adecuada, aunque también se supone que lo hice con personas a las que yo creía que podía confiar, mas resulta que no conocen de lealtades y traicionan de la forma más cobarde, anónimas, arrastradas entre la mi**da. Esas personas no merecen mis disculpas; confié en ellas y me pagaron con una moneda de un valor muy doloroso.

Y no, no estoy ebrio; todo lo contrario, estoy tan claro como la navaja que brilla al rondar por mis extremidades exigiendo sangre. A todas esas personas que lastimé sin razón, lo lamento, y a quienes saben que se lo ganaron y aun así me pintan como una mi**da, que la vida me dé la razón, sin problema.

No se preocupen si desaparezco, eso es lo que deseaban, pero si se equivocan, cada quien cargue con su culpa de mi triste huída.
-K. Ivan.

"Gotas de carmín"He percibido en mi rostro curtido que ha caído una pequeña y fría gota; inconscientemente, volteo a ver...
12/05/2026

"Gotas de carmín"

He percibido en mi rostro curtido que ha caído una pequeña y fría gota; inconscientemente, volteo a ver el gris del cielo.

Percibo una cierta manía en el clima de recordarme con profunda nitidez el esperanzador deseo de provocar un beso bajo la lluvia.

Por años planeando la estrategia perfecta para endulzar el oído de una dama y que acceda, sin problema, a mi petición de socorrer mi alma al teñirla del carmín de sus labios.

Me es difícil diseñar un rostro adecuado a mis ideas más vulgares, vulgar como un silencio desnudando la mirada de un peregrino, vulgar como la divina presencia de unos tacones en mi terraza buscando seducirme.

Dicho rostro, imagino, debe ser capaz de azotar mis creencias más arraigadas con la intensidad de un suspiro sobre la resiliencia de mis pasos.

Asumiendo mi responsabilidad en esta situación, siguen las gotas corriendo sobre mis tatuajes mientras mis anteojos se vuelven más inútiles y yo sigo soñando un carmín latente en mis surcos, pero soy incapaz de seducir con precisión la inteligencia de aquel dulce ángel que espera con ansias las letras de mi destino.
-K. Ivan.

04/05/2026

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