17/06/2026
Torres Piña inicia con el pie izquierdo: Indagan campaña anticipada y acusan "ambición de poder"
Carlos Torres Piña ha iniciado con el pie izquierdo su búsqueda por la candidatura de Morena al gobierno de Michoacán, luego de que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de su propio partido abriera un procedimiento en su contra y de sus principales operadores políticos por presuntos actos de posicionamiento anticipado.
La CNHJ admitió formalmente la queja promovida por un militante morenista, la cual quedó registrada bajo el expediente CNHJ-MICH-298/2026 con fecha de admisión del 27 de mayo de 2026, denuncia en la que se señala una estrategia sistemática y orquestada para promocionar la imagen de Torres Piña frente a la militancia y la ciudadanía en general, en búsqueda de una ventaja indebida antes de que el partido fije las reglas formales del juego.
Entre las conductas bajo la lupa de la dirigencia nacional se encuentran reuniones informativas masivas en distintos municipios del estado; el uso y difusión en redes sociales de símbolos alusivos a su apellido, específicamente imágenes de "torres y piñas"; además de la presunta participación de dirigentes partidistas y servidores públicos en activo para acuerpar su proyecto.
Junto a Torres Piña, el órgano de justicia partidista también emplazó a sus operadores clave: Alfa Alejandra Méndez Frasco, Hugo Daniel Piceno Hernández, Luis Tolentino Elizondo, Antonio Soto Sánchez y Jesús Mora González, es decir, funcionarios públicos e integrantes del Comité Ejecutivo de Morena Michoacán.
Para diversos analistas y militantes, el hecho de que la propia Comisión de Morena haya encontrado elementos sólidos para investigar el caso confirma que el aspirante tropezó antes de empezar, tiñendo su proyecto político con el estigma de la ilegalidad interna y el desapego alas reglas fijadas por la dirigencia nacional del movimiento.
A este revés partidista se le suma una fuerte ola de críticas en el estado. Voces al interior y exterior del movimiento señalan que, al dejar su cargo en el sector de la procuración de justicia para volcarse de lleno a una campaña prematura, el político "abandona la justicia por una clara ambición de poder", priorizando sus intereses personales por encima de las responsabilidades institucionales que tenía con los michoacanos.