16/03/2025
“MUCHAS FAMILIAS VIVEN DE VENDER MAZAPANES EN LAS ESQUINAS.” 🍬❤️
Esa es la filosofía con la que Enrique Michel ha guiado su empresa. En un mundo donde los negocios buscan reducir costos y maximizar ganancias, él tomó una decisión diferente: priorizar a su gente.
Hace tiempo, en la fábrica de Mazapanes de la Rosa, se planteó automatizar el proceso de empaque. Sería más rápido, más eficiente. Pero entonces, una trabajadora se le acercó y le dijo con gratitud:
"Don Enrique, muchas gracias. Gracias porque con este trabajo saqué adelante a mis hijos, y hoy uno ya se graduó de ingeniero."
Esa frase lo detuvo en seco. ¿Y las madres solteras? ¿Y los trabajadores que llevan años envolviendo mazapanes con dedicación? No podía simplemente reemplazarlos por máquinas.
"Primero es la gente", pensó. Porque un negocio no solo es números, también es valores. Y Michel decidió que su empresa debía seguir siendo un motor de empleo y esperanza para miles de familias.
Por eso, también ha mantenido los precios accesibles de sus dulces: para que quien los revenda gane más, para que el mazapán siga siendo un medio de sustento.
En tiempos donde el éxito se mide en dinero, él eligió medirlo en impacto humano. Y esa es la verdadera riqueza. 👏🍬❤️