03/07/2019
MÁS DE 60 AÑOS DE LUCHA LIBRE EN OAXACA
Por: Julio César SÁNCHEZ GARCÍA
Uno de los deportes populares que por la pasión, acrobacias, vuelos, llaves, misterio, que en su época de gloria vio surgir a grandes luchadores oaxaqueños, es la lucha libre, misma que en este año cumple 50 años de altas y bajas.
En el año de 1955 se realizan las primeras luchas en la ciudad de Oaxaca, donde es más la acrobacia que las llaves y castigos que fueron surgiendo con el tiempo.
10 años más tarde, la lucha libre organizada se deja sentir en la ciudad, con la presencia de Adolfo Bonales para realizar el examen correspondiente, donde más de un centenar de jóvenes lo presenta, sin embargo, de ellos, solamente 17 logran salir victoriosos.
LOS HIJOS DE LA LUCHA, surge no como un lugar más para disfrutar de este espectacular deporte, sino como una necesidad de darlo a conocer, esto, por medio de entrevistas, los retos, los personajes que participan en ella, el espectáculo propiamente, con la intención de dar a conocer a cada uno de los luchadores, nacionales y locales.
Sean bienvenidos a este que es un gran equipo que estará presente en cada uno de los encuentros de la lucha libre, nosotros somos simplemente, LOS HIJOS DE LA LUCHA.
Los orígenes de la lucha libre en México se remontan a épocas insospechadas, se dice que fue introducida por los franceses, en el año de 1863, en tiempos de la intervención.
En 1910 estuvo en México la compañía del campeón italiano Giovanni Reselevetich y el mismo año llegó el famoso Antonio Fournier trayendo entre otros a Conde Koma y Nabutaka. En 1921 arribaron a México Constant le Marín y León Navarro, quien había sido campeón medio de Europa.
Dos años después volvió a México trayendo al japonés Kawa-mula quien, junto con “Hércules” Sampson, actuó en el Frontón Nacional.
En 1930 vino George Gadfrey, el famoso hombre de color que había sido boxeador, acompañado del Sargento Russel.
En 1933 Salvador Lutteroth presenció un encuentro en el Liberty Hall de El Paso, Texas y tuvo la idea de traer ese espectáculo a nuestro país. Sin embargo, las funciones se daban en una forma eventual.
El 21 de septiembre de 1933 Lutteroth, en conjunto con Francisco Ahumada ofreció la primera función en la Arena México.