30/06/2018
Me convencieron: votaré por el PRIAN y les perdonaré las masacres de 1968 y 71, el fraude electoral de 1988 y el robo de la partida secreta de Carlos Salinas, darle agua destilada en lugar de quimioterapia a los niños con cáncer, la venta de la banca Nacional, las mineras y las telecomunicaciones, los aumentos al IVA, la aprobación del rescate bancario convertido en deuda pública de 1 billón 300 mil millones de pesos; los negocios petroleros de los hijos de Marta Sahagún de Fox, el crecimiento de los carteles del narco durante los pactos de la PGR de Vicente Fox; los gasolinazos, el llamado FOBAPROA, las masacres de Acteal y Aguas Blancas, el as*****to de Colosio, las devaluaciones del peso, los desvíos del erario y lavado de dinero y asociación delictiva de Javier Duarte de 45 mil millones de pesos, de Roberto Borge de 5 mil millones de pesos, de Rodrigo Medina 39 millones de pesos, de César Duarte de 250 millones de pesos, Jesús Reyna García de 3 mil millones de pesos, Andrés Granier de 2600 millones de pesos, de Mario Villanueva y su hijo con una cifra incalculable, de Tomás Yarrington también con cifra incalculable, de Luis Alberto Reynoso Femat de 13 millones 800 mil pesos, Jorge Torres López 2.8 millones de dólares, Flavino Ríos de 248 millones de pesos, Gabino Cué de 30 mil millones de pesos, Eugenio Hernández de 6 mil millones de pesos y de Fidel Herrera de 16.5 millones de pesos. Los 300 mil mu***os, los 43 normalistas desaparecidos, la masacre de Tlatlaya, las casas blancas de Peña Nieto y de Videgaray, las fosas clandestinas a lo largo del país, los 25,648 mexicanos desaparecidos en la última década, los 125 periodistas asesinados y 20 desaparecidos, los feminicidios sin respuesta del Estado de México y Cd. Juárez, los gasolinazos, los altos bonos navideños de los diputados y senadores.
Pero sobre todo les perdonaré habernos llevado a obtener el 2o lugar como el país más sangriento del mundo y el 1o en corrupción en toda Latinoamérica, con presidentes que gozan del 6o sueldo presidencial más alto del planeta, de 115 mil 531 pesos, los únicos que disfrutan de una jugosa pensión vitalicia al abandonar la silla; Peña Nieto con una casa de 7.5 millones de dólares (que le regaló su esposa) y un avión presidencial tan caro que es una burla para un pueblo con 53.4 millones de pobres y 9.2 millones en pobreza extrema, quienes reciben el salario mínimo más bajo dentro de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sí, les daré otra oportunidad a ver si acaban de saquear al país. ¡QUE NO SE NOS OLVIDE, QUE NO SE NOS OLVIDE NUNCA!