Las 3 leyes de la robótica eran cuentos de antaño; pero todo cambio, cuando llego Asimov ASIMOV
En un mundo distópico, más allá́ del año 2200, la tierra se cubrió́ de nieve y una densa capa de nubes resguarda celosamente al sol. Aquí́ viven Imani y su hija Abba dedicadas a sobrevivir en este lugar inhóspito. Es un mundo aséptico, monocromático, apenas coloreado por el ingenio de Imani
, quien al soñar construye maquinas que no sabe para qué son. El instinto de supervivencia es lo más fuerte. La rutina se rompe con la repentina aparición de Asimov, un niño de la misma edad de Abba, que parece no recordar nada ni a nadie. Lo primero que surge en su memoria son tres reglas que no puede romper ni contradecir. La visión de una aurora boreal renueva la esperanza en los tres y el deseo de soñar con “un día soleado en la playa”.