20/08/2026
❝Me enamoré de ti como llega la primavera después del invierno: de forma natural, poco a poco y casi en silencio, hasta devolverle vida a todo lo que en mí había permanecido dormido. Primero quise verte, después hacerte reír y luego encontré cualquier pretexto para hablar contigo. Con el tiempo comprendí que, además de lo interesantes que eran nuestras conversaciones, lo que más me emocionaba era saber que tú estabas al otro lado, compartiendo conmigo un poco de tu tiempo y de tu mundo. Entre las incontables razones por las que estoy tan enamorado de ti están tu risa, que vuelve menos triste al mundo, y tus abrazos, donde el tiempo se olvida de avanzar. Mis propósitos contigo son sencillos: llenar de besos tus labios y de luz cada día que la vida nos conceda compartir.❞
—Francisco J. Zárate