15/02/2021
EL DÍA DE LA AMISTAD
Este es un día especial para mí, pues es ahora cuando tengo más que nunca un grato acercamiento con mis amigas; Quiero escribirles algo; pero la inspiración se fue al patio a tomar el fresco, amenazando con no regresar a mi confundido cerebro.
—No puede ser —pensaba—, ahora que tengo un gran caudal de amigas no encuentro qué decirles…
Ahí estaba… mis pensamientos me llevaron a recordarlas como un gran caudal, porque eso son, un gran caudal de energía que me mueve; son algo valioso y precioso como el agua en diferentes formas.
Las amigas son como el agua…
A veces son como el agua de un venero encontrada por un sediento caminante que quiere calmar la sed de compañía.
A veces son como gotas de rocío que se posan con suavidad para hacernos sentir agradecidos por hidratar nuestra energía.
Algunas veces son arroyos de aguas cantarinas cuando escuchamos sus bromas y sus risas que nos vuelven a la alegría con cariño.
A veces son gotas de lluvia que nos salpican en la cara haciéndonos mirar hacia arriba para recordar que el cielo existe y tarde o temprano surgirá un arco iris multicolor que nos evoca la promesa del Señor.
Otras veces son el río que corre por la pradera de las almas revitalizando el verde de nuestras esperanzas y los colores de las flores del agradecimiento.
También pueden ser un v***r que nos envuelve y nos protege; o un hielo que refresca nuestras ideas y nos despierta.
Un mal día comienza a mejorarse cuando leemos los mensajes de buenos deseos y las carcajadas no pueden evitarse al encontrar inocentes o picarescos memes que también hacen circular o se intercambian en los grupos.
¿Y se han fijado cómo todas nos unimos cuando alguna de las amigas pide una oración por alguien de su familia, o por otra amiga que nos es desconocida? Eso pasa porque nos hemos convertido en familia; la familia seleccionada, la familia a la que la vida y las oportunidades nos ha puesto enfrente y hemos elegido con un sí y una sonrisa.
Cuando una amiga se va de nuestra presencia porque Dios la recogió, la vida se convierte en un largo día de duelo y, como a un familiar querido, no nos queda mas que añorar su compañía, orar por ella y recordar los buenos momentos.
Cuando una amiga se va de nuestra presencia porque la perdimos por alguna torpeza, la vida también se convierte en un largo día de duelo; pero ahora no sólo oramos por ella, sino por nosotras, y en nuestras oraciones pedimos a Dios la oportunidad de volver a verla para ofrecerle una explicación de nuestro extraño proceder.
Recuerdo mis días de estudiante y me pregunto ¿por qué no pudo darse una amistad con algunas de ellas?
Es extraño.
Pero me he contestado esa pregunta…
Y la respuesta está en la escasa madurez que teníamos que nos hizo no dar ni recibir la oportunidad de conocernos y comprendernos.
Ahora vuelvo a ver a esas compañeras y las veo con cariño. Ya no es posible cambiar el pasado; pero sí es posible enmendar el presente para g***r de un mejor futuro. Además, ya no somos las mismas, porque todas hemos tenido en nuestras vidas, experiencias que para bien o para mal, nos han marcado y hecho entender lo que en otro tiempo no pudimos; estoy segura de que en un momento dado, la vida nos ha puesto a todos en los zapatos de los otros y hemos estado de rodillas comprendiendo nuestros errores.
En fin; que las amigas son algo invaluable como una herencia familiar que no debemos perder; son frágiles como delicadas flores que se pueden marchitar en unas manos torpes, y a la vez son fuertes como rocas, con la capacidad para sostenernos en nuestros momentos más difíciles.
Amigas, mi cariño y reconocimiento para ustedes.
Que Dios las bendiga.
Consuelo y Pablo, enamorados del arte, les desean un Día del Amor y la Amistad especial y perfecto a pesar de las distancias.