Gema Escritos

Gema Escritos Está página es de lectura, en ella publicaré mis novelas, relatos, poesías etc...

17/06/2026

Cuando era solo una niña escuché decir a mi abuela que los gatos gustan de dormir sobre el pecho de las personas muy cerca de la boca porque les gusta robarte el aliento y no solo el aliento dijo, sino que algunos también roban el alma.

Muchos años después, alguien me contó la historia que a continuación les cuento, conozco muy bien a esta persona, por lo tanto sé que no miente, o ¿Quizá lo soñó?

La siguiente historia es un hecho real, los nombres de los protagonistas han sido cambiados a petición esa persona.

Historia de un gato.

Todo comenzó cuando a Pedro lo ascendieron en su trabajo, le habían ofrecido un magnífico sueldo, muy buenas prestaciones, seguro de gastos médicos mayores tanto para él como para su familia y muchas cosas más, pero, Pedro tendría que trasladarse con su familia a la ciudad de México, obviamente, los gastos de mudanza y la renta de la casa donde ahora vivirian Pedro y su familia correrían por cuenta de la empresa; la oferta era sumamente tentadora y, después de platicarlo con su esposa, Pedro aceptó.
Después de hacer todos los arreglos y preparativos para trasladarse a la ciudad de México, Pedro y su familia viajaron a la ciudad de México.
Pedro y Lidia tenían dos hijos, Pedrito y Paco, Pedrito era el mayor y tenía solo doce años cuánto todo ésto ocurrió, su hermanito Paco tenía diez años, hoy en día ya son unos jóvenes.
La casa que la empresa les había rentado en una colonia de clase media alta era muy bonita y espaciosa, Lidia se encargo de decorarla y como le gustaban mucho las plantas, comenzó a poner algunas en el jardín y otras de sombra en la cochera, los niños se adaptaron rápidamente al cambio, les gustaba su nueva casa y también su nueva escuela, hicieron nuevos amiguitos y todo parecía marchar bien, Pedro estaba feliz por todo eso y él acudía a su trabajo cada día, ahora tenía gente a su cargo y comenzaba a irle muy bien, Se hizo muy amigo de Felipe, otro de los supervisores de la fábrica.
Todo marchaba de maravilla, los niños en la escuela, Lidia en casa y Pedro en su trabajo, hasta que un día Lidia descubrió que en la casa había ratones 🐀🐁🐁 ¿Por qué? Se preguntó ella.
Lidia era muy limpia y escrupulosa y ya había visto a pequeños ratoncillos dentro de la casa, los veía correr rapidísimo y esconderse detrás de la estufa, de los sillones de la sala o de cualquier otro mueble.
Entonces, se lo comunicó a Pedro.

—Seguramente los ratones estaban aquí desde antes de que llegáramos. — dijo Pedro tratando de calmarla.
—¿Qué vamos a hacer?
—No te preocupes, compraré unas trampas y caerán.
—Eso espero.

Pedro compró las trampas y las puso, pero los ratones no caían, luego, puso platos de pegamento y nada, colocó veneno para ratas detrás de los muebles y no caían los ratones.
Días después,al estar tendiendo ropa, Lidia se llevó tremendo susto al observar a una rata de las grandes correr por el patito, tiró un grito y corrió dentro de la casa y se encerró, estaba sola pues a esa hora los niños estaban en la escuela y Pedro en el trabajo.
Cuando Pedro llegó le informó de lo sucedido, estaba desesperado y le dijo:

—Tienes que hacer algo, esas ratas grandes son muy peligrosas ¿Te imaginas si se mete una a la casa?
—Preguntaré por un veneno más efectivo.

Al día siguiente en la hora de comida Pedro le contó a Felipe el asunto y este le aconsejo:

—Batallas porque quieres Pedro, no hay nada mejor para acabar con las ratas que un gato, consigue uno y asunto arreglado.

Perdón contestó:

—¿Un gato? Jajaja se ve claramente que no conoces a mi mujer, Lidia es muy limpia y escrupulosa, no le gustan los animales y menos los gatos, los niños no se cansan de pedirle que les deje tener un perrito como mascota y ella siempre se niega rotundamente.
—¿Ah y prefiere tener ratas? Lleva el gato a la casa sin avisarle y ya.
—No, ¿Cómo crees?
—Piénsalo Pedro, las ratas son animales muy peligrosos, transmiten muchas enfermedades, piensa en tus hijos.
—Si, lo sé, llegando hoy a casa se lo voy a proponer a Lidia.
—Seguro que va a aceptar, las mujeres son así Pedro, solo diles que algo o alguien les hará daño a sus hijos y acceden.
—Si, gracias Felipe.
—Nada que agradecer, para eso estamos Pedro.

Esa tarde, cuando Pedro llegó a la casa encontró a Lidia paranoica, estaba muy asustada, le comentó que había visto dos ratas subir por la barda del patio y ya no dejaba salir a los niños a jugar, los mantenía encerrados en su recámara.
Pedro le propuso conseguir un gato, ella puso el grito en el cielo.

—¿Un gato? ¡Ay no, sabes que no me gustan los gatos, no, definitivamente no!
—Mujer, ya hemos probado de todo y las ratas siguen proliferado, son transmisores de muchas infecciones y enfermedades, hasta la rabia transmiten y tifoidea, piensa en los niños.
—¡Es que no me gustan los animales, mucho menos los gatos, debe haber otra solución!
—¿Y prefieres tener ratas?

Lidia se quedó callada por unos momentos, luego dijo:

—Bueno, pero el gato solo estará en el patio o la cochera, no lo quiero dentro.
—Claro mujer, los animales se adaptan a como uno los acostumbra.

Al día siguiente en la hora de la comida Felipe le dijo a Pedro.

—Acompáñame a la bodega.
—¿Para qué?
—Tú sígueme.

Pedro lo siguió hasta la bodega, cuando entraron Felipe le mostró una caja a la cual le había hecho unos orificios.
Felipe abrió la caja📦 dentro de la cual había un gato mediano de color gris con rallas grises en tonos más oscuros.

—¡Mira!
—jajajaja ya hasta me tienes el gato ¿Dónde lo conseguiste tan pronto?
—Una gata que tiene mi hermana parió gatitos hace unas semanas, ya está mediano, pero se adaptará con ustedes y verás como las ratas se van. ¿Si hablaste con tu mujer, verdad?
—Si, al principio se negó, pero cuando le dije lo que transmiten los roedores, aceptó.
—Te lo dije, a una mujer solo dile que tal o cual le hará daño a sus hijos y acceden.
—¡Muchas gracias Felipe!
—Nada que agradecer, para eso están los amigos, Pedro.

Esa tarde, Pedro llegó con el gato a la casa, los niños estaban felices con su nueva mascota, pero Lidia les dijo las reglas; el gato no podría entrar a la casa y solo se mantendría en el patio o la cochera.
Los días transcurrian con rapidez y las ratas se habían esfumado, Lidia estaba muy feliz, pero eso no cambiaba las reglas acerca del gato, pero el gato era muy astuto y en cada oportunidad que tenía, en un descuido, que alguien dejará la puerta abierta, el gato se escabuia y entraba corriendo a la casa, y luego Lidia lo encontraba acostado siempre muy pegado a Paco, su hijo menor, también lo había encontrado por la noche, acostado en el pecho de Paco y con su ocico muy pegado a la boca de su hijo, esto la enfurecía y siempre sacaba al gato a patadas o escobazos.
Siempre pasaba así, el gato a meterse y Lidia a sacarlo, el gato a meterse y Lidia a sacarlo.
Lidia no quería al gato ya, pero sabía que si Pedro se lo llevaba volverían las ratas, así que se tenía que aguantar.
Así como Lidia no quería al gato, el gato tampoco la quería a ella, Lidia estaba muy bien correspondida por el gato.
El gato siempre la miraba, retandola y le maullaba de una manera muy rara cuando Lidia lo sacaba a punta pues y escobazos, le maullaba como si quisiera hablar.

Una noche, ya muy tarde, eran casi las doce de la noche, Lidia limpiaba la cocina a conciencia, era demasiado limpia, ya había lavado la estufa y el refrigerador, entonces, se dió cuenta de que el gato estaba adentro y lo sacó a escobazos gritando:

—¡M@ldit0 gato ¿Por qué eres tan terco? ¡Fuera, fuera de aquí!

El gato la miró desafiàndola y maulló de una forma extraña que a Lidia se le erizó la piel.
Rápidamente, Lidia cerró la puerta del patio quedando el gato afuera y Lidia volvió a lo suyo.
Pedro andaba de noche y los niños ya estaban dormidos desde hace ya mucho rato, Lidia metía unas cosas al refrigerador, cuando de repente, escuchó que tocaban la puerta 🚪 del patio.
Lidia se asustó ¿Quién podría tocar a esa hora por la puerta del patio? Pensando que quizá alguien había entrado al patio de la casa, se armó de valor y tomando un afilado cuchillo del trastero se arrimó a la puerta y preguntó:

—¿Quién, quién es?

Entonces, escuchó la voz de Paco que le dijo:

—¡Ábreme ma, me dejaste afuera!

Sin pensarlo, Lidia abrió la puerta y el primero en entrar corriendo fue el gato.

—¡Ay Paco! ¿Que haces afuera tan noche, que no estabas ya en el cuarto dormido con tu hermano? ¡Mira, por tu culpa ya se metió tu mugroso gato! — gritó Lidia.

La luz del patio estaba encendida, siempre la dejaban así, pero Paco no entraba y Lidia salió a ver qué pasaba.

—¿Paco, Paco, dónde estás muchacho? ¡Paco, deja ya de jugar!

Paco no estaba en el patio, entonces, Lidia subió por la escalera de caracol que daba a la azotea, allí era donde tendría la ropa, al llegar arriba se dió cuenta que su hijo no estaba y pensando que se había escondido comenzó a buscarlo.

—¡Paco, deja ya de esconderte!

Pensó que se había escondido detrás del tinaco, pero se fijo y no, Paco no estaba por ningún lado.

—¡Paco, me estás asustando!

Lidia se dió cuenta de que no estaba Paco y un escalofrío recorrió su espalda, bajo la escalera casi volando, entró a la casa y cerró la puerta de la cocina con llave, luego fue a la recámara de los niños, cada uno estaba dormido en su cama y el gato dormido en el pecho de Paco con su ocico junto a su boca.

¿Cómo ven? El gato le habló a Lidia con la voz de Paco!!!😨😱😱😱

Gema Martínez.📖💎🌹
Historia de la vida real.
© Derechos reservados.
Monterrey Nuevo León, México 🇲🇽
Agosto de 2015.
Protegido por Indautor.
ACD28331.

26/05/2026

El me miró con angustia y me dijo con voz bajita y entrecortada.

—Pronto me iré, no me olvides por favor.

Yo, sentí que mi corazón se partía en pedazos, lo había visto los últimos meses postrado en esa cama, perdiendo cada día fuerzas y el brillo habitual de sus ojos.
No entendía muy bien que era lo que le había pasado ni el porque, pero cada día se debilitaba más y no comía ya casi nada.
Una tarde cerró sus lindos ojos para siempre, llegaron unas personas y lo metieron en una caja grande, allí lo mantuvieron toda una noche, había mucha gente y muchas flores, a mi, me tenían en el patio y aunque escuchaban mi llanto, no me dejaban entrar.
Luego ví que lo sacaron y lo subieron a un vehículo largo, mas autos comenzaron a seguirlo, yo brinqué la cerca y corrí desesperado detrás de los carros, no quería perderos de vista.
Estaba muy agotado, muy cansado de tanto correr, de pronto, los autos se detuvieron y yo seguí corriendo, entonces, sentí un fuerte golpe en mi cabeza, al principio me dolía mucho, pero luego ya no.
Entonces lo ví, ¡Ya estaba bien y venía hacia mi! Corrí a su encuentro, no entendía como pudo salir de aquella caja y sentirse ya bien, pero eso ya no importaba.
Que raro, luego, vimos que llegaron a un tipo de jardín muy grande y enterraron aquella caja en un pozo, luego la taparon con tierra, y colocaron las flores encima, algunos lloraban, yo estaba feliz, él y yo veíamos desde lejos, luego, él acarició mi cabeza y caminamos juntos hacia una luz muy brillante.

Gema Martínez 📖💎🌹
23 de Abril de 2021.
**©Todos los derechos reservados.
Monterrey Nuevo León, México 🇲🇽
Protegido por Indautor.

23/05/2026

Todo es muy confuso ¿Que pasó?
Me levanto como puedo, me duele todo el cuerpo, apenas puedo mantenerme en pie.
Escucho lamentos, llanto, gemidos, hay una neblina que no me permite ver qué sucede y dónde estoy, toso con fuerza, creo que esa niebla fue formada por polvo, porque entra por mi nariz y me hace toser.
Escucho llorar a un bebé, sí, ahora lo recuerdo, fuí traído aquí para ayudar a rescatar gente de entre los escombros, pero ¿Por qué me duele todo el cuerpo, por qué no puedo caminar bien?
Ah, creo que estuve mucho rato bajo una pesada losa, ahora veo que dos paramédicos llevan el bebé a una ambulancia, uno de ellos acaricia mi cabeza adolorida y me dice:

—¡Lo lograste, buen chico!

Intento mover mi cola, pero me duele mucho mi rabadilla, pero todo esto... valió la pena, escuchó decir:

—¡El bebé, estará bien!

Gema Martínez.📖💎🌹
Relatos cortos.
Monterrey Nuevo León, México 🇲🇽
3 de Abril de 2023.
*©Todos los derechos reservados.
Protegido por Indautor.

20/05/2026

Yo lloraba de una forma lastimera,seguía lloviendo sin parar y el aire helado soplaba con fuerza, me sentía desfallecer, ya no soportaba mas el no poder ayudarlo, él, solo gemía, flotaba en el agua sucia de aquella alcantarilla que se había tapado y desbordado, me espanté al ver dos grandes ratas que se acercaron estrepitosamente, intentando devorarlo
Entonces, en mi desesperación, me acerqué con furia y las aparté de él a mordiscos, ellas se defendieron con magistral astucia y también me m0rdierºn, mi sangr€ brotó y esto a ellas les encantó, ya no pude más, de reojo miré a un hombre con impermeable que levantó a mi cachorro y lo acurrucó entre sus ropas, quise darle las gracias de alguna manera, pero ya no pude, agonizaba ya, las ratas terminaron por devorarme a mí.

Gema Martínez.📖💎🌹
Relatos de suspenso.
20 de Mayo de 2020.
Monterrey Nuevo León, México. 🇲🇽
*© Todos los derechos reservados.
Protegido por Indautor.
* Obra protegida por la propiedad intelectual y los derechos de autor ✍️ México. 🇲🇽
Cualquier tipo de copia ya sea parcial o total, así como borrar los créditos será sancionado por plagio.

20/05/2026

Lo miré con temor, estaba allí, inmóvil y sangrando aún, me había hecho tanto daño y no lo soporté más, siempre me había maltratado, pero ese día fue el colmo.
Cuando llegó la policía, me condujeron con violencia, luego, me encerraron igual que a aquel hombre que me había defendido, siempre le estaré agradecida que usará aquel bate de madera para defenderme cuando él me golpeaba y pateaba sin piedad en el parque de béisbol.
Estaré mejor aquí en este refugio para perros rescatados, que con el que se decía "mi dueño" ojalá y alguien bueno como mi defensor...me adopte pronto.

Gema Martínez.📖💎🌹
Micro cuentos de suspenso.
19 de Mayo de 2026.
*©Todos los derechos reservados.
*Protegido por Indautor.

19/05/2026

Mal plan. Capitulo 4.
..—¡¿Por qué me estás provocando?!

La chica lo miró con los ojos desorbitados, iba a gritar, pero él muchacho le tapo la boca...

—¡Shhh, cállate, no grites!

Cinthia estaba aterrorizad@ pero no gritó, sentía la p√nta de la n@vaja en su cuello y un sudor frío comenzó a recorrer su espalda, estaba temblando, entonces, ante su asombro y esp@nto, sintió como Víctor la empujab@ y la hizo caminar escaleras arriba.

—¡Camina, despacio y no se te ocurra grit@r!

Ella obedeció, se le hizo eterno el ascenso, cada peldaño que subía, cada escalón, parecía estar muy lejos del anterior, cuando llegaron arriba, Víctor le gritó:

—¡Llévame a tu cuarto, rápido!

La chica obedeció y camino rumbo a su cuarto que era el último del pasillo, aunque eran gemelas Cinthia y Claudia no compartían la misma habitación, cada una tenía la suya, pues años atrás su mamá les tenía una recámara para las dos con camas gemelas y un hermoso tocador, en esos tiempos las vestía y peinaba igual, pero, en cuanto entraron a la secundaria ellas habían decidido que ya no vestirian ni peinaran igual y también que dormirían en habitaciones separadas.
Zoila, su madre tenía años de haberse separado del padre de las chicas y había ganado la custodia de las gemelas, las había sacado adelante sola con su trabajo como contadora en una oficina de una dependencia del gobierno.

Cuando llegaron al cuarto...

—¡Entra! ¿Qué esperas,? ¡Rápido!

Cinthia abrió la puerta y ambos entraron, él aún la tenía sometida, luego, de un jalón brusco Victor quitó el listón que Cinthia tenía en la coleta y con éste la amørdaz0 no permitiendo que la chica pudiera hablar mas, después se desanudó la corbata de su uniforme y con ella le ató las manos, inmediatamente después le ammarrò los pies con un listón largo que estaba en el clóset y la encerró allí, luego, se sentó junto a ella y la estuvo contemplando por largo rato sin decirle nada, solo la miraba y le acariciaba el rostro y luego los brazos, las piernas y sonreía de una manera en que a la pobre muchacha le daba pán!cõ.

Mientras tanto...

Claudia seguía en el ensayo del bailable que presentarían el día de la graduación, estaba muy molesta al pensar que Víctor de nuevo había acompañado a su hermana a la casa, habían influido mucho en su estado de ánimo las palabras, comentarios e insinuaciones que sus propias amigas le habían hecho sobre Víctor y Cinthia.
Pero en realidad, no sabía lo mal que lo estaba pasando su hermana y se ponía más mal al imaginar que quizá Víctor y Cinthia se estarían abrazando y besando en esos momentos y se llenaba de celos pues el muchacho le gustaba mucho y ya había decidido que ella sería quien lo conquistaría.
Tan mal estaba que no se concentraba en el ensayo y la maestra de baile folklórico le estuvo llamando la atención varias veces, también sus amigas lo notaron.

Cuando termino el ensayo se sintió aún más mal pues sabía que se irían a casa de Laura para hacer en equipo el trabajo de literatura.

Llegaron a Casa de Laura y su mamá les ofreció de comer a todos, el tiempo pasaba muy lento para Claudia.

Mientras tanto...

Cinthia seguía atad@ de pies y manos y Víctor seguía mirándola, contemplándola, con una mirada que le daba mucho miedo a Cinthia, seguía acariciando su rostro, sus piernas su cuello y sus brazos y repetía en voz baja, como susurrando:

—Tú me provocaste, tú me provocaste, tú me provocaste.

Cinthia lo miraba con los ojos bien abiertos y suplicantes, pero el muchacho parecía estar ido, sumergido en sus pensamientos y no dejaba de repetir lo mismo y acariciarla.

De repente, ambos escucharon ruido abajo, luego una voz gritando:

—¡¿Cinthia, hija, ya llegaste?! Salí temprano de mi trabajo porque tengo que ir al médico, pero antes quise traerles algo de comer!

Cinthia comenzó a querer gritar y a forceje@r, pero la mord@z@ y los amarres se lo impedían, además de el filo de la naåvaj@ en su frágil cuello.

Entonces ambos escucharon que Zolia subía las escaleras y seguía hablando...

—¿Cinthia, llegaste? Claudia me dijo que se quedaría al ensayo, pero tú ya debes de estar aquí, Cinthia?

Víctor le dijo a la chica en un susurro inquietante:

—Te voy a quitar un momento la m0rdazª, no se te vaya a ocurrir gritar.

Ella asintió, el mantenía su "arma" en su lugar.
Luego, le desató los pies rápidamente y le hizo la seña para que se pusiera de pie y le dijo:

—¡Vamos a entrar a tu baño, vas a abrir la regadera y hablaras normal y no se te vaya a ocurrir gritar!

Ella asintió nuevamente, estaba muy asustada, en eso Zoila entró a la habitación.

—¿Cinthia?

El chico le hizo la seña de que contestara.

—¡Me estoy bañando, mamá!
—Ah, pues con razón no me escuchabas, salí temprano por mi cita médica, pero vine a traerles comida, por la mañana no me dió tiempo de prepara nada.
—¡Si, sí, mamá, está bien!
—¿Tu hermana se quedó al ensayo, verdad?
—¡Si mamá!
—¡Ok, me voy, la comida está en la mesa, está caliente, comes por favor!
—¡Si mamá, gracias!

Zolia noto en esa última frase la voz de Cinthia rara, como entrecortada, como si quisiera llorar.

—¿Estás bien, hija?

Victor ejerció fuerza sobre el brazo derecho de Cinthia y ella sintió aún más cerca de su yugular el filo de la n@√ªjá.

—¡Estoy bien, mamá, solo es el agua que está muy fría!
—¡Ay no! ¿Otra vez no está saliendo agua caliente?
—¡De repente no, no sale!
—¡Tendré que llamar al plomero! Bueno, me voy, ten cuidado, no le abras la puerta a nadie!
—¡No!

Zolia salió de la habitación sin saber lo mal que la estaba pasando su hija por haber confiado en el muchacho guapo de la clase, porque ni siquiera se podía decir que era su amigo.

Victor salió del baño con ella en rastra y asomándose por la ventana del cuarto de Cinthia se aseguró de ver a Zoila subir a su auto.
Entonces, volvió a llevar a Cinthia al clóset e iba a colocarle nuevamente la m0rd@zª, entonces Cinthia le suplicó.

—¡Ya no me la pongas, te juro que no voy a gritar!
—Ja, ¿Y quién me lo asegura eh?
—¡Te lo juró, por favor!

El la miró con una mezcla de compasión y deseo, ella le preguntó.

—¿Qué me vas a hacer, por qué estás haciendo ésto, que pretendes?

El puso una mirada muy triste y dijo:

—¡No lo sé, no lo sé, estoy muy cansado de la vida!
—¡Mira, yo, yo te puedo ayudar!

Victor grito:

—¡Nadie puede, nadie puede ayudarme!

Entonces, buscó su celular, era la hora del vivo de Claudia y Víctor siempre la veía.
Se sentó en un lado de Cinthia y le mostró la pantalla.

—¿Por qué tratas de imitarla, de ser como ella?

Cinthia iba a responder, pero el le puso el dedo índice el sus labios y le dijo:

—¡Sh, ya va a empezar el vivo, cállate!

Entonces, Claudia apareció en la pantalla, con esa sonrisa que lo tenía cautivado, con ese brillo en sus ojos, con esa voz angelical, con esa belleza exterior e interior que ya lo tenían enamorado.

"Hola, hola, queridos seguidores, buenas tardes! ¿Cómo están? Hoy, estamos completamente en vivo desde la casa de Laura Miranda, una de mis compañeras de clase y de equipo, estaremos haciendo un trabajo de literatura sobre la novela "Orgullo y Prejuicio" de la autora Jane Austen, ¿Han leído el libro? ¿Vieron la película? ¡Se los recomiendo ampliamente! ¡Es una historia de amor fascinante, es de época, a mi en lo particular, me encanta!"...

Claudia seguía hablando y Víctor la contemplaba embelesado acariciando la pantalla y las piernas de Cinthia al mismo tiempo, pero con la otra mano, seguía con la n@vajª fijada al cuello de la muchacha.
Cinthia aún estaba atada de pies y manos, Victor ya no le había puesto la mord@zª, ella, se dió perfecta cuenta de que el muchacho estaba enamorado de su hermana gemela y también de que Victor no estaba muy bien de su cabeza.

Él, seguía escuchando y viendo a Claudia como hipnotizado, ella, dejó que terminara el vivo y cuando terminó le dijo:

—¿Estás enamorado de mi hermana?
—¿Enamorado? No sé, pero si me gusta muchísimo...y tú también. ¿Sabes? Me da miedo enamorarme, casarme, formar una familia y...tener hijos.
—¿Miedo, por qué? Esa es la ley de la vida ¿No?
—¡Ay personas que no deberían tener hijos!
—¿Por qué dices eso?
—¡Mis padres por ejemplo, odio que me hayan tenido!
—Bueno, en todas las familias hay problemas, eso es normal.
—¡No, problemas como los de mi familia, no!
—También en mi familia hay problemas, mis padres se divorciaron.
—¡Pues es mejor divorciarse que vivir en un in****no! Mi padre es un m@lditº irrespºns@ble, lo odi0 y también a mi madre, por dejada, por sumisa, por tºnt@!

Cinthia, poco a poco fue ganando la confianza del muchacho, lo estaba escuchando con atención, él, seguía acariciando sus piernas, de repente, y sin que Cinthia se lo pidiera le des@tó los pies.
Cinthia le dijo:

—¡Gracias, ya estaba cansada en esa posición!

Entonces, en un parpadear él se puso violento nuevamente y € ambas piernas, se le fue encima, intentando quitarle la ropa...

Continuará...

Gema Martínez.📖💎🌹
Relatos de suspenso en capitulos.
Monterrey Nuevo León, México 🇲🇽
Abril de 2026.
*©Todos los derechos reservados.
Obra protegida por Indautor.
Cualquier tipo de copia ya sea parcial o total así como borrar los créditos será sancionado por plagio.

*Aclaración, ya no pondré imágenes en mis relatos porque la IA luego se adjudica mi historia.
* Todo lo que escribo sale de mi cabeza, no utilizo nunca la IA para escribir, solo la utilizaba para las imágenes, pero ya no lo haré por la razón mencionada.

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