09/07/2026
"Alejandra Laviada en Le Laboratoire"
ARTNEXUS, junio - Nov 2026
Por Samuel Hernández Dominicis
"Han transcurrido quince años desde “Abstractions”, la exposición personal que Alejandra Laviada presentó en el Museo Experimental El Eco en 2010, a partir de dos series fotográficas de gran formato realizadas entre 2007 y 2010. Las imágenes, impresas en color, se dividían en dos grupos. El primero registraba la intervención que la artista había realizado en edificios abandonados de la ciudad, donde, a partir de un agujero creado ex profeso, se veía la habitación contigua. El segundo se concentraba en aquellos espacios arquitectónicos donde existía un contraste de color a partir de elementos constructivos como la cornisa o el zócalo. Desde aquí se apreciaban ya aspectos relevantes de su trabajo como las relaciones entre intervención y registro, la idea de los ciclos y la interacción con lo arqueológico, asumida desde el vestigio, la huella y el rastro como testimonio. Así como un abordaje de sus preocupaciones ideoestéticas, caracterizado por la multiplicidad de medios empleados y el cruce disciplinar, donde coexistían fotografía, performance, intervención, site-specific, escultura, etnografía y arqueología.
“Escenarios de tensión”, la nueva propuesta de Laviada en la galería Le Laboratoire, permite ver cuánto ha evolucionado su práctica artística en estos tres lustros, seguidos de un intenso recorrido por enclaves como Nueva York, Estocolmo, Madrid, Londres, París, Ciudad de Guatemala y Portland, entre otros. Aunque su nombre no es desconocido en el contexto en el que se muestra, pues ha tenido una participación significativa en varias exposiciones colectivas, esta primera exposición personal merece un alto en el camino. El trabajo de Julien Cuisset como galerista se ha caracterizado a lo largo de los años por propuestas de alto contenido conceptual, presentadas de forma limpia tanto a nivel curatorial como museográfico, en una relectura del cubo blanco, y esta no es la excepción. Sin embargo, su programación tiene la particularidad de que, dos veces al año, la galería se extiende espacialmente y ocupa otras zonas de la edificación, en diálogo con el espacio habitual. Y, felizmente, los escenarios de Laviada gozaron de esta particularidad, generando una muestra en expansión.
El despliegue museográfico se articuló a partir de tres espacios: una de las paredes de acceso al local, el piso habitual de la galería y otra sala inferior, todos conectados visualmente gracias a la gran altura de la edificación que funciona como hub creativo y permite poner en tensión obras y paredes desde múltiples perspectivas. En la zona tradicional, destacan las series Entanglement (Enredo) y Times Cycles (Ciclos de tiempo). Cuerdas y colchones activan, en su relación, un ámbito en el que la materialidad de lo escultórico y la experiencia sensible desempeñan un papel protagónico. Quizás por ello, Guillermo Santamarina, curador de la muestra, asume las obras en el texto de presentación como configuraciones en las que destacan organismos escultóricos y dibujos orgánicos.
De la primera serie se presentan varios autorretratos numerados, realizados durante 2022 y 2023, con espuma de goma, fibra de vidrio y resina, que remedan las esculturas de espuma que en los años 60 realizó John Chamberlain. Aunque comparten como metodología el empleo de materiales cotidianos o de desecho, las piezas de Laviada están desprovistas de color y aluden a otros aspectos discursivos. La tensión que la cuerda ejerce sobre la espuma se desplaza desde la concepción del yo hasta el bo***ge como práctica, lo que activa la experiencia perceptiva desde un enclave voyerista. El gesto implícito de atar el colchón contiene no solo la fuerza física de la artista como parte del proceso creativo, sino también la posibilidad de su regreso a su forma original, como condición inherente y como tensión latente. Una imposibilidad física, dada la naturaleza de los materiales empleados en el proceso. Cercanas formalmente a la idea de la cuerda, se despliegan también las piezas Blue of distance (Azul de distancia), Continuum y Love cycles (Ciclos de amor), realizadas en piel, alambre y cuerda, así como los acrílicos sobre papel Blue rope (Cuerda azul) y Headspace variations 1 (Variaciones de estado mental 1). La línea sinuosa queda como remanente de la tensión que conecta presencia y ausencia, esta vez con un gesto lúdico desde la materialidad y la colocación en el espacio.
Los grabados en cobre en la pared de acceso, así como el que acompaña el texto curatorial, conectan, desde la paleta, con el tercer espacio museográfico: el piso inferior. Aquí conviven ejercicios escultóricos, como Universos paralelos y Staircase (Escalera), con dibujos en barro sobre papel y en menor escala. Hay, además, un gesto implícito que habla de basamento e intimidad. La materialidad nos conecta con el espacio primigenio, y descender nos regresa a la tierra. Así como descubrir que las puertas abiertas, instaladas como espacio lúdico en el centro de la sala, provienen de la propia vivienda de Laviada.
En los dibujos, destaca la huella como elemento expresivo de autoría: esa tensión que sugiere el dedo que se desplaza. Este carácter táctil de la ejecución no solo apunta a una desmaterialización de la práctica cerámica, sino que también permite cuestionar los límites y las especificidades de las manifestaciones artísticas. Trazo y gesto se (con)funden casi de la misma forma que vestigio y gestación. Se desdibujan los bordes entre creación, proceso, eco y se activa la tensión que sugiere el bronce Presencia/Ausencia, conformado por la impresión de la fuerza de sus manos al cerrarse sobre sí mismas. De nuevo, la creación al límite: el resto como trazabilidad del proceso. La vinculación histórica entre lo duro y lo suave que tensa lo dúctil y lo maleable en la cera perdida como técnica."
ArtNexus Galería Lelaboratoire