23/04/2026
Florecer
Florecer y la naturaleza que nos recuerda que aquello que llamamos belleza, lo cual alguna vez asociamos con seguridad, calma y vida; son símbolos de resiliencia, que irónicamente resisten a nuestra propia detracción.
No se puede frenar la decadencia de tantos, que les consume, que nos consume, aún cuando decaer pueda hacer un contraste hermoso y trágico ante lo que consideramos rescatable.
Ha llovido durante años, tanto allá afuera como aquí adentro. Y hoy las flores que crecen también me recuerdan con pesar en su belleza que no son para siempre, aunque si se les puede cultivar.
Ha llovido durante años y el pequeño recuerdo de la belleza dentro de un mundo de detracción, siempre me va a ser suficiente para pensar que vale la pena dejar este mundo habiendo sembrado, pues el cuerpo alimentará las flores que mañana, después de otra gran tormenta, le transmitan a alguien un breve fragmento de que en la vida también hay belleza.
“Después de la tormenta”
Óleo / tela
50 x 110cm