06/08/2026
TESTIGO DEL TIEMPO EN JUXTLAHUACA
(Sucedió en Juxtlahuaca)
El padre José María, se dijo antes, era un religioso con ideas revolucionarias, y en el año de 1913, en plena revolución Mexicana, le nació la idea de que en la torre de su parroquia se instalara un reloj, con el fin de que los habitantes del gran Valle Verde, regularan sus actividades cotidianas y Juxtlahuaca entrara a la modernidad del tiempo en curso, así que se contacto al encargado de la relojería “La Esmeralda” de la calle Tacuba, en México, y se le compro un reloj de edificio, marca “Hauser Sivy” de fabricación francesa, así la empresa lo traslado en ferrocarril, hasta la estación del Parián, “Puerto de la Mixteca”, en donde don Ubaldo León Tello, juntos con otros nobles Juxtlahuaqueños, le esperaron, para en hombros trasladarle hasta Tlaxiaco y de ahí a Juxtlahuaca, por el camino del barrio de las calaveras, instalándolo en la vieja torre del templo del Sr. Santiago Apóstol el Mayor, bendiciéndole el Sr. Cura don José María, el 18 de enero de 1914, así mismo inaugurado por el C. Aurelio Tello, presidente municipal de Juxtlahuaca, en presencia de todos los habitantes del pueblo. En el año de 1960, cuando se inicio la construcción del templo actual, se pensó en el viejo reloj, construyéndose una torre que resistiera la pesada maquinaria, y que tuviera la funcionalidad, en el año de 1967, terminada la torre, se coloco el reloj, en el lugar donde permanece hasta nuestros días, en el año de 1969, don Francisco Gil Ramírez, le mando a dar mantenimiento y arreglar, para que continuara con su funcionamiento, pero el encargado de de darle cuerda cada 24 horas, se ausento de nuestro pueblo, y varios días se quedo en silencio el vigilante del tiempo de Santiago Juxtlahuaca, hasta que a fines de ese mismo año, un hombre bueno y cabal, como lo es, don Cándido Beristaín Romero, encargado del coro del templo, tomo el mando voluntariamente, y así fue como por once años, diariamente le dio cuerda cada 24 horas al reloj, sin falla o falta alguna, y sin retribución alguna, desde el año de 1969 hasta el año de 1980, esta fue una obra titánica. Este mismo reloj, ha tenido la reparación y mantenimiento dos veces más, en los años, 1983 y 2012, la primera hecha por la relojería “La Esmeralda” de la Cd. de México, a iniciativa del Padre Esaú Solano Cisneros y el Sr. Aquiles Mejía, y la del año del 2012, por el Sr. Miguel V. Mejía Sierra, así es como este reloj, con su maquinaria original, ha llegado hasta nuestros días, y ha sido testigo en el tiempo de la gran historia de nuestra amada tierra, en memoria de estos hombres que construyeron la historia del Valle Verde, Recordar, todas hieren pero la ultima mata.