21/08/2024
A mis 14 años comencé un viaje por el mundo del arte, el teatro convencional y el musical fueron de mis primeros pasos para entrar a un escenario, el poder quitar a Diana y crear un personaje fue de lo más difícil que me pasó en mi adolescencia, interpretar a alguien que no era, fue un torbellino que arrazo conmigo, pero lo logré, seguirme por la línea de la danza fue la oportunidad más hermosa que me pude dar a mi misma, he tenido el privilegio de poder conocer distintos estilos de danza, contemporánea, oriental, africana, el flamenco han sido parte importante de mi función como artista, el teatro sigue siendo una herramienta muy fuerte en mi como bailarina, cada etapa de aprendizaje aún lo llevo conmigo y amo compartirlo con aquellas personas que se acercan a mi, amo compartirlo cada que subo a un escenario, agradezco a las personas que en su momento me han dado la oportunidad de crear con ellas y con sus cuerpos darle una función diferente para la vida, agradezco infinitamente a Valeria Alonso, Itzel Cruz, Karime, Lilia, Daniells, Monserrat, por dejarme aprender a enseñar con ellas, por enseñarme como ser una maestra y como el decir, SI PUEDES, es lo mejor que podemos hacer para crear nuevos mundos. La danza no es un prendedor para verte bonita, no es un buen vestuario o un buen cuerpo, la danza es un mundo increíble que te lleva a volar dentro de un inmenso camino que se vuelve infinito, que paso a paso te va curando, te va enseñando que la vida no se entiende solo hablando, que el cuerpo puede hacer más que la voz, que una sonrisa o una mirada pueden hablar más que un texto de mil palabras, que la danza no se hizo para quienes necesitan un reconocimiento, la danza se hizo para personas que solo quieren bailar porque eso nos hace felices.