14/07/2026
El 14 de julio de 1896, nace en León. El anarquista y militante anarcosindicalista José Buenaventura Durruti Dumange. De una familia de ferroviarios de ideas socialistas, Hijo de: Santiago Durruti Malgor y Anastasia Dumange Soler. Tuvieron ocho hijos. Santiago, José Buenaventura, Vicente, Plateo, Benedicto, Pedro y Manuel y Rosa. Sólo tres sobrevivieron al terminar la guerra. Entre los cinco y los 14 años fue la escuela leonesa de Ricardo Fanjul, que abandonó para entrar a trabajar como aprendiz en el taller del mecánico Melchor Martínez, un socialista destacado de León. En 1912 empezó a trabajar como ajustador mecánico en los talleres del ferrocarril e inicia su actividad sindical en la Unión de Metalúrgicos de la Unión General de Trabajadores (UGT). Tras abandonar el taller, trabajó como montador de lavaderos de carbón y pronto se vio envuelto en la lucha de unos mineros de Matallana, a 30 kilómetros de León, que pugnaban por expulsar a un ingeniero anti-obrero; entre todos consiguen recaudar fondos contra los despidos. En 1917, trabajó como ajustador mecánico en la Compañía de Ferrocarriles del Norte, participó activamente en la huelga organizada por ferroviarios ugetistas y secundada por los anarcosindicalistas, especialmente en actos de sabotaje dirigidos a impedir el funcionamiento de los trenes, incendio de locomotoras, levantamiento de vías, etc., huelga que fue duramente reprimida por el ejército: 17 trabajadores mu***os, 500 heridos y 2.000 encarcelados sin juicio. A causa de ello, buscado por la Guardia Civil, despedido del trabajo y señalado como radical es expulsado de UGT, por no presentarse al servicio militar, fue declarado desertor del ejército, Teniendo que exiliarse en Francia. Entre diciembre de 1917 y enero de 1919 trabajó de mecánico en París, donde entró en relación con anarquistas catalanes y empezó a asimilar los planteamientos libertarios. Tras una breve estancia en la Península, donde tras descubrirse su condición de desertor es detenido y encarcelado, posteriormente liberado por sus compañeros, se exilió de nuevo en Francia, en julio de 1919 y trabajó como mecánico en la fábrica Renault de París. En primavera de 1920 volvió a cruzar los Pirineos, trabajó primero en el País Vasco, luego recorrió gran parte de la Península. Junto con otros compañeros crean el grupo anarquista “Los Justicieros” para hacer frente a la represión institucionalizada y para obtener dinero y armas, para el mantenimiento de las luchas y los detenidos. El campo de su acción se repartía entre Aragón y Guipúzcoa y una de las misiones que se plantearon fue la ejecución del rey Alfonso XIII que debía asistir a la inauguración del Gran Kursaal de San Sebastián; el intento fracasó por una denuncia. En 1920 se trasladó a Barcelona, aconsejado por el anarcosindicalista Manuel Buenacasa, donde se afilió a la anarcosindicalista Confederación Nacional del Trabajo (CNT). 1921 se encontraba en Andalucía trabajando en una campaña de afiliación anarquista, cuando el 9 de marzo de ese año, un día después del as*****to de Eduardo Dato, fue detenido en Madrid; pero engañó la policía y escapó a Barcelona; se desconoce su grado de participación en este atentado. En la capital catalana entablo amistad con Francisco Ascaso, con quien constituyó en 1922. Los Solidarios grupo específico o de afinidad, encargado de realizar acciones de represalia contra el pistolerismo patronal y recaudar fondos mediante golpes de mano, además de desarrollar las estructuras de la CNT y crear una federación anarquista de ámbito peninsular, de la que formaron parte: Aurelio Fernández, Liberto Callejas, Joan García Oliver y Ricardo Sanz. En 1923 a este grupo se le imputó la muerte del cardenal Juan Soldevila, en represalia del as*****to de Salvador Seguí. Ese mismo año, con la instauración de la dictadura de Primo de Rivera, Ascaso y Durruti se trasladan a Francia para organizar un comité revolucionario para ayudar a las actividades subversivas de los catalanes y fundó en París una editorial anarquista “Librairie Internationale”. En ese periodo trabajó en la Renault y Ascaso en una fábrica de tuberías de plomo. Siempre que la situación lo permitía trabajaban para mantenerse con sus salarios. A finales de 1924, Ascaso y Durruti, por indicación del Comité de Barcelona, se embarcaron hacia América Latina: Cuba, México, Perú, Uruguay, Chile y Argentina. para llevar a cabo una campaña de propaganda y agitación y recaudar fondos, mediante expropiación a bancos. Trabajaron como descargadores portuarios y en otros oficios y crean el grupo “Los Errantes”. En abril de 1926 regresan a Francia, después de un tiempo, donde conocen Néstor Makhno, fueron encarcelados, acusados de preparar un atentado contra Alfonso XIII. El gobierno de Primo de Rivera, exigio sus extradiciones; sin embargo, una campaña de solidaridad lo impidió, y en 1927 consiguen ser indultados. Una vez liberados, recorrieron varios países de Europa: Bélgica, Luxemburgo, Suiza, Alemania. Entonces tiene una compañera fija, Émilienne Morin, que no le abandonará nunca, con la que tendrá una hija, Colette. En 1931, con el establecimiento de la II República, volvió a la Península y se integró en la Federación Anarquista Ibérica (FAI). En junio de 1931, como representante del Sindicato Fabril y Textil de Barcelona, asistió, con García Oliver, al congreso de la CNT, donde se manifestó contrario a las federaciones de industria. Tras la escisión treintista y la separación de Peiró y Pestaña, se convirtió gradualmente en una de las figuras más representativas y mayor autoridad moral en la CNT y la FAI. Opuesto por sistema a la consolidación de la república parlamentaria, en 1932 participó activamente en la insurrección anarquista del Alto Llobregat: Fígols, Sallent, Súria, Berga y Cardona, por lo que fue deportado, con más de un centenar de compañeros, primero en Bata, Guinea, Africa y después al Puerto Cabras, Fuerteventura, Islas Canarias, de donde volvió ocho meses después. Formó parte del Comité Revolucionario de la fracasada insurrección de enero de 1933 Casas Viejas, etc., y nuevamente encarcelado cinco meses en El Puerto de Santa María, Cádiz. En el Pleno de la Confederación Regional del Trabajo de Catalunya triunfó su postura, partidaria de la línea insurreccional, la gimnasia revolucionaria, del grupo “Nosotros”, formó parte, con: Cipriano Mera y Isaac Puente, del Comité Insurreccional diciembre de 1933, después de dirigir la abstención electoral de la CNT-FAI. Fracasada la insurrección, fue encarcelado en Burgos. Liberado en mayo de 1934, vuelve a ser detenido la víspera del levantamiento del 6 de octubre de 1934 y confinado en Valencia; salió de la cárcel a finales de 1935. Después de comprobar el fracaso de la revolución de octubre de 1934 y la represión sufrida por la clase obrera, contribuyó a que la CNT no boicoteara las elecciones de febrero de 1936, lo que favoreció el triunfo del Frente Popular. El 17 de julio de 1936 organizó la defensa confederal en los barrios barceloneses de Sant Martí de Provençals, Sant Andreu de Palomar, Poble Nou y Pza de Catalunya. La muerte de Ascaso en el asaltó al cuartel de las Atarazanas barcelonesas. El 20 de julio, ya derrotado el levantamiento en Barcelona y controlando la CNT la situación, sobre todo después de apoderarse del parque de artillería de San Andrés, sus principales dirigentes tuvieron una entrevista con el presidente de la Generalitat de Catalunya, Lluís Companys. En una segunda entrevista al día siguiente, después del Pleno de Federaciones Locales de la CNT, Durruti junto con otros principales dirigentes de la CNT, propusieron nombrar un Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, lo que fue aceptada por el resto de organizaciones. Este comité, formado por libertarios, republicanos, nacionalistas y marxistas, se convirtió en el verdadero poder en Cataluña, ratificando la Generalidad posteriormente lo que se decidía. Cansado de las disputas internas y el desgaste debido al hecho de encontrarse en una guerra civil, del Comité de Milicias Antifascistas, del que era jefe del Departamento de transportes, decidió pasar al frente bélico, empezando por liberar de fascistas Zaragoza, que, como Barcelona, era otro gran núcleo urbano anarquista de la península. El 23 de julio creó, a instancias del Comité Central de Milicias Antifascistas, la Columna Durruti, que tomó rumbo hacia Zaragoza. En la columna se le negó por parte de las instituciones el suministro de armas, de artillería e infraestructura. A medida que iban tomando pueblos aragoneses, desde Caspe a Pina, a las tropas fascistas, los campesinos se veían libres para hacer la revolución: los terratenientes eran expropiados de sus tierras, las cuales eran colectivizadas, abolía la propiedad privada y se instauraba el comunismo libertario. En esta coyuntura favoreció la creación del Consejo de Defensa de Aragón. Zaragoza no pudo ser tomada por falta de armamento. Llamado por García Oliver y Abad de Santillán volvió a Barcelona, donde se mostró contrario a la organización militar clásica y en la participación de la CNT-FAI en los gobiernos republicanos catalán y español, manteniendo una militarización de las fuerzas. El 13 de noviembre de 1936 se marchó al frente de Madrid con su columna de 3.500 milicianos para ayudar a contener la ofensiva de las tropas franquistas, batalla de Madrid. El 19 de noviembre de 1936, cuando se encontraba en las inmediaciones del Hospital Clínico de la Ciudad Universitaria de Madrid, ocupado por los sublevados, fue herido mortalmente por un disparo en pulmón “cuya procedencia no esta muy clara a día de hoy”, existiendo varias hipótesis sobre el origen del proyectil. Mientras algunas versiones afirman que fue disparada accidentalmente por su propio “naranjero” versión hispana del subfusil Schmeisser MP28 II, otras apuntan que pudo ser asesinado por agentes estalinistas. “La versión del accidente es bastante verosímil, por cuanto el citado modelo de subfusil carecía de seguro y podía dispararse por un simple golpe de la culata”. Lo cierto es que Durruti nunca usó naranjero. Buenaventura Durruti, falleció a las 4 horas del 20 de noviembre de 1936 en la habitación nº 15 del Hotel Ritz de Madrid, habilitado como Hospital por la Columna Durruti. Su entierro el 22 de noviembre de 1936 en Barcelona, al que asistieron unas 200.000 personas, tuvo un enorme eco popular. Al morir, surgió en Catalunya el grupo “Los Amigos de Durruti”, creado para defender sus ideas, eran partidarios del insurreccionalismo revolucionario y contrarios a la colaboración con la burguesía y con los sectores reformistas, que García Oliver y otros dirigentes anarquistas aceptaron, al tiempo que criticaban la burocratización de la CNT y las maniobras contrarrevolucionarias del comunismo marxista. Durruti es una de las grandes referencias del movimiento libertario Ibérico y prototipo del revolucionario anarquista. El estudio más significativo es la obra del militante y estudioso del anarquismo Abel Paz, “Durruti en la Revolución española” publicado en numerosas ediciones, sobre el que, en 1998, el que Paco Ríos realizó un documental con el mismo título. En 1999, la compañía teatral Els Joglars participó y coproducido el filme francés llamado Buenaventura Durruti, anarquista, dirigido por Jean-Louis Comolli y Ginette Lavigne.