25/12/2025
Los cuidadores que tienen entre 15 y 40 años trabajando en el Refugio franciscano han realizado guardias desde el desalojo, mencionan que por la noche se escuchan ladridos, quejidos, llantos de los perritos y ellos desde afuera les hablan para intentar tranquilizarlos, para hacerles sentir que no los han abandonado.
Su campamento está las 24 hrs, si la preocupación de la Fundación Antonio Haghenbeck fuera el bienestar de los animalitos, lo mejor sería trabajar en conjunto.
Pareciera más la urgencia de sacar a la mayor cantidad de perritos para entregar el predio al cartel inmobiliario, para limpiar y borrar la memoria del refugio franciscano, un lugar de cuidados construido desde hace más de 48 años.
La resistencia ante el despojo continúa