22/12/2025
Hoy quiero detenerme un momento para honrar un logro profundamente significativo en mi camino profesional, académico y humano.
Mi artículo Creative Rituals: Family Art Therapy in the Context of Divorce in Mexico ha sido publicado en el Journal of Marital and Family Therapy https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jmft.70107
una de las revistas más reconocidas a nivel internacional en el campo de la terapia familiar.
Este trabajo nace de algo esencial: creer primero en mi práctica clínica. Creer en lo que ocurre, día a día, en el consultorio con niños, niñas, adolescentes y sus familias. Creer que una propuesta de arte, pensada clínicamente, sostenida éticamente y acompañada con sensibilidad, puede convertirse en un proceso terapéutico sólido para acompañar a las familias en la transición de separación o divorcio.
En el centro de este artículo están los niños, niñas y adolescentes:
darles voz, ayudarles a encontrar palabras cuando no las hay y ofrecerles rituales que contengan, acompañen y den continuidad emocional en medio de una transición profundamente significativa.
Publicar en una revista de este nivel ha sido una experiencia profundamente gratificante.
Confirma que lo que sucede en el consultorio importa, tiene impacto y puede abrir caminos para que otros terapeutas familiares e infantiles integren el arte y los rituales como herramientas clínicas para nombrar, procesar y resignificar la separación y el divorcio en la infancia y la adolescencia.
Este artículo es un regalo de mí para mí, y también de mí para la comunidad profesional: alumn@s y exalumn@s del IMPA, terapeutas, educadores y, por supuesto, familias. Es uno de los logros más significativos de mi trayectoria y, al mismo tiempo, una invitación a seguir compartiendo, investigando y ampliando los límites de nuestra práctica.
Quiero honrar especialmente a las familias que han confiado en mi trabajo, que me han permitido acompañarlas, a ellas o a sus hij@s, en una de las transiciones más complejas de la vida familiar.
Gracias por recordarme siempre que los niños, niñas y adolescentes van primero.
Y mi gratitud profunda a mis hijos, María, Álvaro y Juan, y a Enrique, por su amor, su paciencia y su impulso constante para que siga creciendo, soñando e iluminando cada día el camino de otros.
Con profunda gratitud,
Ana Laura Treviño