10/03/2026
¿SABÍAS POR QUÉ YESHÚA DIJO "TENGO SED" MINUTOS ANTES DE MORIR? NO ERA SOLO DESHIDRATACIÓN. ESTABA TERMINANDO UNA CENA....
En Juan 19:28, Yeshúa, colgado en la cruz, con la espalda destrozada y a punto de exhalar su último aliento, de repente dice: "Tengo sed".
Los soldados romanos toman una esponja, la empapan en vino agrio (vinagre) y se la acercan a los labios. Él toma un trago, y al instante grita: "¡Consumado es!" y muere.
Pensamos que pidió agua simplemente por el dolor físico. Pero lo que estaba ocurriendo era el cumplimiento exacto de la liturgia judía que había quedado a medias la noche anterior.
EL CÓDIGO: LAS 4 COPAS DE LA PASCUA
En la Última Cena (que era una cena de Pascua o Seder), la ley judía obligaba a tomar CUATRO COPAS DE VINO en momentos específicos de la noche.
Copa 1: Santificación.
Copa 2: Liberación.
Copa 3: Redención (Esta es la que Jesús tomó y dijo: "Esta es mi sangre del nuevo pacto").
Pero después de la tercera copa, Jesús hizo algo escandaloso. Se puso de pie, detuvo la cena y dijo: "No beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga" (Lucas 22:18).
¡Se levantó de la mesa y se fue a Getsemaní dejando la cena incompleta! Faltaba la Cuarta Copa: la Copa de la Consumación y la Alabanza.
ÉL TERMINÓ LA CENA EN LA OSCURIDAD
Yeshúa se negó a tomar la última copa en la comodidad de una mesa con sus amigos.
Horas más tarde, en la cruz, cuando la ira contra el pecado había sido pagada, Él pidió de beber. Al probar ese vino agrio de la esponja romana, Yeshúa se tomó la Cuarta Copa.
Terminó la cena de Pascua. Por eso, exactamente un segundo después de tragar el vino, gritó: "Tetelestai" (¡Todo está pagado / Consumado es!).
UN MENSAJE PARA TI
El Maestro no dejó el ritual a medias. Él tomó la copa dulce de la comunión con sus amigos, pero decidió tomar la copa amarga de la muerte completamente solo, para que tú nunca tuvieras que tragar el veneno de la condenación.
Si hoy sientes que tu vida está "a medias", que tus sueños están incompletos, o que estás atravesando un trago muy amargo en tus finanzas o en tu salud, recuerda la cruz. El Rey no deja obras inconclusas. ¡Él bebió la copa más amarga para garantizar que tu historia termine en absoluta victoria!