09/03/2026
𝐍𝐀𝐙𝐀𝐑𝐄𝐓𝐇 es un nombre que no se debe de olvidar.
Recuerdo cuando hice examen en la Universidad Autonoma Chapingo para la prepa, no pensé que me iría bien pero me quedé, aún así decidí ir a EPT. Si hubiera decidido ir a Chapingo tal vez Nazareth hubiera sido mi compañera porque fuimos de la misma generación que ese año hizo examen.
Yo estaba en la prepa, feliz de estar en la opción que siempre quise cuando me enteré de lo que pasó con ella, no pude evitar sentir un vacío y un miedo enorme por ella. Cuando estaba haciendo mi SS veía su nombre en aquel árbol gigantesco y ese vacío y ese temor volvían. Ahora que estoy a menos de medio año de terminar mi licenciatura pienso en ella, también estaría feliz de terminar de estudiar, tal vez le gustaría dormir en los pastos, se sentiría mareada con las desveladas por las tareas y el café amargo la repondría para otro día más de clases, en evaluaciones buscaría un lugar en la biblioteca para estudiar y se la pasaría dando vueltas porque todo está ocupado. Creo que eso es lo que más duele, la cotidianidad, una etapa robada, una flor que fue arrancada antes de mostrar todos sus colores, su luz.
Duele porque pudo ser cualquiera, duele porque pude ser yo.
Por eso no se debe de olvidar su nombre, nadie merece que su vida acabe así. Nunca.
No olviden que 𝐍𝐀𝐙𝐀𝐑𝐄𝐓𝐇 fue una persona, no sólo una cifra.
💜
Me apuré lo más que pude con la pintura pero no logré terminarla para ayer.