16/06/2021
La vida es como un espejo que nos devuelve nuestra propia imagen. Cada uno recibe lo que da.
La vida es un gran teatro y cada uno elige el papel que desea desempeñar.
Unos eligen el papel de rey, otros el de villano, otros el de bufón...
Muchos, abrumados por sentimientos de indignidad eligen papeles irrelevantes,
de modo que pasan la vida sin pena y sin gloria. Otros eligen un papel
protagónico y triunfan a lo grande.
Para triunfar en el teatro de la vida no se necesitan cualidades especiales, lo
importante es identificarse con el personaje elegido; luego, la mente se
programa para actuar con éxito.
Elabora un proyecto de vida valioso y motivador, piensa en él con fe y con amor
y tu inteligencia encontrará el camino y tu voluntad la fuerza para llevarlo a feliz
término.
El futuro es la casa de los sueños y de la esperanza. El temor al futuro mata los
sueños y la esperanza y sin ellos, el hombre es un barco a la deriva. Así que,
visualiza un futuro exitoso, luego sueña, trabaja y espera lo mejor, seguro de
que te acontecerá lo mejor.
Es maravilloso levantarse cada día y ver que la vida nos ofrece otra
oportunidad.
Vive intensamente cada día como si fuera el último de tu vida.
Ama, ayuda, perdona y disfruta cada día, porque mañana tal vez sea tarde.
No te preocupes demasiado por el mañana porque “A cada día le basta su
propio afán”.
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.
Siembra ideales en tu corazón y en el corazón de tus hijos y mañana los verás
florecer.
El mejor momento para vivir es el presente, pero no olvides que somos a la vez:
pasado, presente y futuro