El Cuaderno de Manuel

El Cuaderno de Manuel Proyectos artísticos personales de teatro, pintura y textos varios
www.comocadajueves.blogspot.com

07/02/2026

Cinco en el Ascensor
(Espero que lo disfruten)

En el elevador ya había tres personas cuando llegó la chica de la blusa verde, sonrió al subir y de un giro les dio la espalda a todos en cuanto entró, pensando en poder ser la primera en bajarse. Las puertas se empezaron a cerrar cuando una mano gorda y fuerte las detuvo a la altura de su cabeza.
- Perdón, pero tengo que entrar.
Dijo un hombre alto y corpulento abriéndose paso. Para sorpresa de los ocupantes, el recién llegado era demasiado grande y gordo como para caber junto con ellos.
- Lo siento señor, ya no cabe.
Le dijo la chica de la blusa verde.
- Claro que quepo, además tengo prisa y no voy a llegar tarde a mi cita por culpa de un elevador lleno de gente… insensible y poco empática.
- ¿Perdón? - Preguntó indignada la de verde, sin poder comprender que acababa de ser insultada por un perfecto desconocido.
- La perdono – dice el hombrón – pero déjeme entrar, hágase tantito para atrás…
- ¡Óigame! - contesta molesta la chica de verde sintiéndose invadida en su espacio vita y haciendo que todos se apretujaran en el interior del espacio – no somos insensibles, ni poco empáticos, solamente que…
- ¿Usted cómo lo sabe? – Pregunta el gigantón, y refiriéndose a los demás, indaga - ¿Acaso, los conoce?
- No, pero…
Y apenas iba a argumentar su respuesta, cuando fue interrumpida por una voz bajita y casi infantil que llegó desde el fondo del elevado
- Tiene razón el señor, yo sí soy bastante insensible.
El que hablaba era un hombre tan bajito, que casi se podría decir que hasta ahora nadie lo había notado. Y justo la chica de verde iba a hablar cuando una señora encopetada y cargando una bolsa se le anticipó.
- Y yo soy bastante apática.
En la confusión, la chica de verde ya no sabía si contestarle al gigantón, al chaparro o a la señora encopetada, así que decidió hacer su discurso en reversa…
- A ver, señora, el señor no dijo apática, dijo empática.
- Ay perdón, ¿y eso qué es? – pregunta la señora haciendo una mueca.
Y justo estaba por contestar la chica de la blusa verde, cuando el quinto pasajero; un flaco alto con aires de autosuficiencia se le adelantó:
- Hepática, es toda aquella enfermedad que tiene que ver con el hígado… como la hepatitis.
- ¡Oye al otro! - Se burla el gigantón, buscando complicidad en la chica de la blusa verde y si poder dar crédito a todo lo que había provocado con su comentario.
Y cuando parecía que la plática podía retomar su rumbo, porque la chica de verde aclararía el punto para todos, agrega la señora de la bolsa.
- Al hijo de una vecina le dio hepatitis en el hígado y se puso bien malo.
- Y a mi compadre le dio cirrosis en el hígado también - Agrega el chaparrito, que seguía en su rincón sin molestar a nadie, pero que gozaba de participar en pláticas que no eran de su incumbencia - y se le quitó hasta que se murió.
- Eso significa – Vuelve la señora, como demostrando haber entendido la explicación, - que ser hepático es cuando se dice que la gente es bien hígado, o sea, que a nadie le cae bien.
La chica de verde levanta las dos manos por encima de su cabeza como para detener aquella confusión y alzando la voz aclara:
- No, no es nada de eso…
- Pues que raro – dice el señor sabelotodo - porque dicen que el hígado es muy bueno, y contiene mucho hierro. - Y buscando la complicidad del chaparrito, le hace un guiño como asegurando que la chica de verde no sabe ni lo que dice… a lo cual el chaparrito comenta.
- Tiene razón, a mí me lo daban de chiquito con harta cebolla.
Mientras la chica de verde se gira sobre sus tacones para encarar al par de pelmazos argumentando:
- Es que nadie dijo hepático, sino empático.
Ah!!! – Exclaman todos, como reconociendo que con aquel comentario, todo volviera a la calma, aunque era evidente que en más de uno, aquella palabra no significaba nada.
- ¿Por qué no dejan de discutir – Preguntó el grandulón; poniéndole carácter a la conversación - y presionan el botón para que subamos de una vez? - Sugirió desesperado sin dar crédito a lo que se había provocado con su intromisión, a lo que sigiloso contestó el chaparrito del rincón.
- No puedo presionarlo hasta que me digan a dónde van.
Aquella intromisión tomó a todos por sorpresa y el hombrecito recibió por respuesta la mirada inquisidora de los otros cuatro.
- ¿Y usted por qué quiere saber a dónde vamos? ¿A usted qué le importa? – Agregó amoscado el grandulón.
- Porque soy el elevadorista. – contestó modesto el chaparrito.
- ¡Por ahí hubiéramos empezado! – Dijo la chica de verde, mientras todos hablaban y se lamentaban por el caos que se había generado a falta de claridad de todos, pero sobre todo del supuesto elevadorista, que evidentemente no cumplía a cabalidad con su oficio.
- ¿Y por qué no pone orden en este caos? – le espetó el grandulón
- Ya le dije – contestó el hombrecito sin inmutarse desde su rincón - Porque soy insensible. A mí realmente no me importa a donde vayan, yo aquí subo y bajo todo el día.
- ¡Pues lléveme al tercer piso, si me hace el favor! – Le espetó el grandulón inclinándose hasta que su cabeza quedó a la altura de la del sotaco elevadorista.
Con semejante vozarrón se hizo un silencio momentáneo que fue cortado por la chica de la blusa verde, interviniendo en favor del ineficiente chaparro.
- Tanto escándalo para ir a un tercer piso, ¿Y por qué no sube por las escaleras?
- Porque no puedo. – Contesta el corpulento gigantón apenado por tener que reconocer su debilidad ante los demás.
Oportunidad que aprovechó la señora encopetada para sacar de su bolsa un abanico, aprovechando que el chisme se estaba poniendo bueno y decidió participar:
- Ay, ¿no me diga que está malo? En el tercer piso hay puros consultorios…
- Algo hay de eso… - se avergüenza el hombrón bajando un poco la voz, mientras que la señora se le acerca como para poder platicar con más confianza.
- No me lo diga, le duelen las rodillas, y de seguro no puede subir escaleras… a mi marido le pasó igual… y luego con semejante sobrepeso.
- ¡Óigame! – Responde el gigantón - ¿y a usted quien le dijo que tengo problema de sobrepeso?
- Pero si no hace falta que me lo diga nadie… - Se justifica la señora que ahora se da cuenta que no hay espacio suficiente ni para mover el abanico.
- Tiene razón el señor, - Interviene la chica de la blusa verde - Usted no debe hacer comentarios que pongan en evidencia los defectos de las personas…
- ¿Usted también? – Le recrimina indignado el gigantón a la chica que desde el principio no lo dejaba entrar.
- ¿Yo qué?, yo solamente lo estoy defendiendo. – le contestó la chica - Pero ultimadamente defiéndase usted solo, que ya está bastante, pero bastante grandezote. – Y le hizo un mohín al tiempo que se giraba para darle la espalda.
- Tengo sobrepeso, es verdad - contesta el grandulón apenado y serio - pero ese no es mi problema…
- ¿Entonces cuál? – Preguntó con curiosidad el flaco sabelotodo que por un largo rato se había mantenido como espectador de la conversación y sólo disfrutaba del golpeteo entre las partes. Lo que aprovechó la chica de la blusa verde.
- Oiga, pues qué metiche es usted.
A lo que el flaco respondió con frescura y ligereza
- Yo no soy metiche, - contestó el sabelotodo - nada más quiero saber…
- ¿Y para qué quiere saber? - se le encaró la chica de verde. Situación que aprovechó la señora de la bolsa para sacar parte del veneno que le tenía guardado a la de verde.
- Ahora la metiche es usted… y se embozó con el abanico como si con ello lo dicho fuera menos grave.
- ¿Cómo se atreve? - revienta la chica contra la encopetada señora sin poder creer cómo le había volteado su propio argumento, y tratando de encontrar con la mirada a alguien que le diera la razón, hizo que el sabelotodo volviera a comentar para calmar los ánimos.
- Es que yo también voy al tercer piso… ¿Usted a qué hora tiene su cita? Porque la mía es en cinco minutos.
- ¿Y a mí qué me importa? – le contesta gritando el hombrón al que quería saber más de la cuenta, después, buscando con la mirada al hombrecito que seguía como siempre en su rincón con una voz atronadora le espetó:
- - ¿Por qué no nos vamos de una vez? si no quiere que me empiece a desesperar y me desquite con usted. – a lo que el hombrecito le contestó sin perder la propiedad ni contagiarse de su histérica emoción.
- Porque es necesario que se baje una persona para que el elevador cierre sus puertas. - Y se cruzó de brazos como si el asunto no fuera suyo.
- ¡Tal cosa me ha dicho!¡Cómo no lo supe antes!, - dijo el grandulón mientras tomaba al hombrecito por la solapa de su s**o - El que se va a bajar es usted, que aparentemente es el único de los cinco que no tiene nada a qué subir.
Y sin más lo llevó de un movimiento hasta afuera del elevador haciendo que de inmediato se activara el cierre de las puertas. El chaparrito se quedó parado sin inmutarse por lo sucedido, y arreglándose nuevamente su s**o, sacó de su pantalón un llavero y dijo:
- No irán a ningún lado, el elevador cierra sus puertas, pero no subirá hasta que ponga la llave.
Y con la fresca de la mañana se alejó caminando y silbando el manicero.
Fin.

Send a message to learn more

Recientemente en el museo Jumex de arte contemporáneo en CDMX… Una exposición que para mí, resultó una pérdida de tiempo...
17/11/2025

Recientemente en el museo Jumex de arte contemporáneo en CDMX… Una exposición que para mí, resultó una pérdida de tiempo… (como dijo el maestro Manzanero) “No sé tú…”

La Magia de la Radio.Mis recuerdos más antiguos con la radio se remontan a finales de los setentas; cuando era niño. Los...
24/08/2025

La Magia de la Radio.

Mis recuerdos más antiguos con la radio se remontan a finales de los setentas; cuando era niño. Los domingos por la tarde, la rutina se repetía; Mis papás nos llevaban a mí y ocasionalmente alguno de mis hermanos (porque entre que se sentían grandes y que no cabíamos todos) a “dar la vuelta” de Ramos a Saltillo. El paseo por sí solo era emocionante, sabía que acabaríamos con una nieve o un globo en la alameda o la plaza de armas, pero el plus del paseo era escuchar “La hora de Cri-Crí” el grillito cantor. Hermoso programa radiofónico que transmitía los cuentos y canciones del incomparable Francisco Gabilondo Soler. Ahí los aprendí y todavía no los olvido.

También recuerdo de aquella época, que las personas mayores, escuchaban en la radio “Kalimán” y “El Ojo de Vidrio” que quizá por la edad que tenía, no llamaban tanto mi atención. Sin embargo recuerdo a mi papá, los fines de semana por la noche, sirviéndose una coca con mucho hielo y sintonizando la radio en la cocina de la casa, para escuchar las crónicas de peleas de box.

Otro recuerdo con la radio, ocurría diariamente en tiempos de escuela. Desde la primaria hasta la prepa, la XESJ se convirtió en la radiodifusora de compañía y referencia de todos los que salíamos temprano a la escuela o al trabajo. El canto de un gallo se escuchaba cada vez que iban a dar la hora y la temperatura y el entrañable locutor Don José “El Compadre” Medina, nos apuraba para que llegáramos temprano. ¡Cómo olvidarlo!

Con mayor edad, quizá en los noventas, supe que mi papá era aficionado a un programa radiofónico que transmitieron desde Cuba a mediados del siglo pasado, llamado “La Tremenda Corte” y que retransmitía cuarenta años después la misma XESJ. Me bastó escuchar dos o tres programas para volverme fanático de sus personajes y su estilo de comedia. Con los años me encargué de que mis hijos lo conocieran y hasta la fecha cuando los escuchamos nos siguen haciendo reír.

Luego; ya más grande, en Saltillo, tuve la oportunidad de conocer al señor Carlos Baena, actor de la época de oro del cine nacional, que por algunas circunstancias llegó a vivir a la capital de mi estado y me invitó junto con un grupo de actores, a participar en un proyecto de radio teatro. Lectura en voz alta de una obra de teatro que al mismo tiempo, era transmitida por la radio, desde una sala con escenario donde teníamos público en vivo.

Es decir, que el radio teatro, se parece a una radio novela, con la diferencia de que en el primero tienes público en vivo, y los capítulos no continúan, sino que cada uno empieza y termina con una trama única. Mientras que, en las radionovelas, la trama continua por varios capítulos y las grabaciones se hace en un estudio sin público y se pueden transmitir en vivo o editar previamente a la transmisión. Valga decir que “La Tremenda Corte” era un ejemplo de radio teatro, y “Kalimán” un ejemplo de radionovela.

Con este preámbulo se me removieron los recuerdos, y todo ello, sólo para contarles que recientemente fui invitado a hacer una audición para grabar una radionovela que se desarrolla en el corazón de Guanajuato en el siglo XVIII, cuando la región brillaba por la explotación de sus minas. Una historia de fantasía y misterio producida por TV4, a quien agradezco profundamente la experiencia de haber participado en este proyecto.

El texto, la dirección, el equipo técnico y la participación de actrices y actores que prestamos nuestras voces, hacemos la magia para que la imaginación haga el resto. No se pierdan esta fantástica aventura y sientan el placer de engancharse con la historia de Joaquín el minero, nuestro protagonista, y a partir del tercer episodio, conozcan a Macario, el viejo sabio de la comunidad, a quien honrosamente me tocó interpretar. Espero que la disfruten como en aquellos tiempos… cuando las imágenes ocurrían en nuestra mente, sin competir con las pantallas, que ahora despiadadamente acaparar nuestra atención.

Los episodios se podrán escuchar semanalmente, en diferentes plataformas de podcast, aquí les dejo la liga del primero de ellos:

https://open.spotify.com/episode/0hwk61GGURVjNoEMiTQT4Q?si=czv8iMXaRLe4lWClxYcRfA&context=spotify%3Ashow%3A3bTAPNEgd5lzgLFbwKUCxl&fbclid=IwY2xjawMYhL5leHRuA2FlbQIxMABicmlkETF5U3cyc093VVNRa2RjOHhVAR4hktWlDcSNCeVYGh3A1vV_pLNcN7vC8ZSlPUM3_qYhL6_qWI09LBqwj9_WLg_aem_gb6h9XhKEvqO2DKNvmRG9g&nd=1&dlsi=abbe3bb486d94840

El Aliento de la Tierra · Episode

Contento de participar en la radionovela “El Aliento de la Tierra” interpretando el personaje de Macario. Espero que la ...
23/08/2025

Contento de participar en la radionovela “El Aliento de la Tierra” interpretando el personaje de Macario.
Espero que la disfruten, a partir del 25 de agosto de 2025
Una producción de TV4
(Pronto les pasaré la liga)

Algo nuevo viene… espérenlo
23/08/2025

Algo nuevo viene… espérenlo

29/06/2025

Una mascota de 10 años

¿Tienes o estás pensando tener una mascota?
Lo recogimos de la calle hace 10 años. Tenía tres o cuatro años en ese momento y se convirtió en el guardián y timbre de la casa. Después de raparlo, bañarlo y desparasitarlo, resultó ser un schnauzer color pimienta, y aunque no era muy corpulento, era muy territorial y siempre estaba pendiente de quién pasaba por afuera o se acercaba a nuestra casa. Lo mismo daba si eran personas, vehículos o animales, el “Pip” como lo llamamos en honor a un personaje literario, no tenía reparo en armar un alboroto.

Cuando joven (el perro), me acompañaba en caminatas y salidas a correr, luego vi que no era práctico por su incontenible devaneo de orinar en todos lados. Nunca le supe quitar esa maña.

Con los años y siendo viejo (el perro), pasó de ser guardián, a una noble y fiel compañía. Luego fue perdiendo la vista, el oído y en general la salud, hasta que llegó el momento en que decidimos dormirlo para siempre. Su calidad de vida se deterioró de tal forma que el mismo veterinario nos recomendó acelerar el final antes de que comenzara el sufrimiento. Sabíamos que era lo mejor para él y para todos.

Ahora pienso sobre la conveniencia de tener o no tener otra mascota. Recordé aquel viejo “test” que contesté para seleccionar al perro más adecuado para nuestro estilo de vida. (y donde justamente recomendaban la raza Schnauzer como una de las opciones) Si no lo han hecho y lo están pensando, háganlo.
Es un cuestionario donde defines el tiempo que estás dispuesto a pasar con tu mascota, el presupuesto que piensas invertir en su manutención y cuidados. Los hábitos del dueño y la familia, para ver el grado de compatibilidad que tendrían o no con ciertas razas.
Por ejemplo, con relación al deporte, si existe algún hábito personal o familiar, conviene saber si el perro va a formar parte de dicha rutina o no. O cosas tan simples como los patrones de comportamiento en casa y en lugares públicos, y hasta la tendencia de comprar accesorios, ropa, juguetes, etc. todo lo relacionado al estilo de vida, que sin duda se verá afectado por el nuevo integrante. Alguna vez me cruzó por la mente la idea de tener un boxer. - ¿Tienes niños? – me preguntó un amigo – Si, tengo dos. - Pues con el boxer, haz de cuenta que tendrías tres.

El cuestionario me ayudó a ser consciente de lo que implica tener un perro en casa, organizar la agenda para dedicar un tiempo a estar con él, sacarlo a pasear, hacer ejercicio, hacernos responsable de sus visitas al veterinario, sus vacunas y por supuesto la limpieza de todas sus descargas. (Que yo no sé por qué hay tanta gente irresponsable y mañosa, que en lugares públicos, se hace de la vista gorda como si su perro fuera eléctrico y sólo produjera gases)

El test sirvió para saber si en la dinámica familiar el perro encajaría bien o no, si viviría dentro de la casa o sólo en el patio, cómo impactaría en los gastos mensual y cómo habría que resolver su situación en casos especiales, como cuando la familia sale de viaje y debes decidir si llevarás a la mascota o quién lo cuidará durante ese tiempo.

Los años pasaron y por ahora nuestra mascota se volvió un recuerdo. Nosotros también hemos cambiado y la dinámica familiar con hijos grandes también se ha modificado. Pienso que, si volviera a contestar el “test”, el resultado me recomendaría comprar un perro de peluche. La paciencia para atender a un perro como se merece, siento que la he perdido, además cuando era niño aprendí que en las casas se pueden tener “o patas o matas” y por ahora prefiero las matas (macetas y plantas). Y como sigo sintiendo un gran respeto y cariño por los animales, no sería capaz de tener uno si no fuera con los cuidados que se merece.

Lo pensaré algún tiempo, quizá cambie de opinión, pero por ahora así estamos bien. Me conformo con los pájaros que llegan a las plantas y al comedero de semillas. En casa los perros siempre han vivido y convivido en el exterior. No entran en las habitaciones, no se suben a los muebles, ni mucho menos a las camas. No usan ropa, ni zapatos especiales para perros. Estoy a favor de quererlos, de cuidarlos y por supuesto de hacerme responsable de ellos, pero esa tendencia de algunas personas de darles trato como pretendiendo humanizarlos, eso sí que no. Los animales me gustan con su instinto natural. Quizá algún día vuelva a tener otra mascota. Pienso que la convivencia entre humanos y animales nos hace bien a ambos, querernos y respetarnos es estar en paz con la naturaleza, esa que pocas veces se equivoca y de la cual todos finalmente somos parte.

Send a message to learn more

MANOS DE PAPÁYa sé por qué no te extraño,y es simple, no te has marchado. Pensaba que con la muerte tu historia habría t...
15/06/2025

MANOS DE PAPÁ

Ya sé por qué no te extraño,
y es simple, no te has marchado.

Pensaba que con la muerte tu historia habría terminado,
y te volverías recuerdo, que el tiempo iría esfumando.

Pero te quedaste Inmerso, como escondido, jugando
y te fui reconociendo, y te fuiste rebelando,
en mis maneras de ser y mi modo de ir andando.
Y hace tiempo descubrí, que te metiste en mis manos.
Juraría que son las tuyas, que me siguen apoyando.

Su color, sus vellos, manchas;
las que todos conocemos que aparece con la edad,
y esa piel que pareciera, que ya no se ha de llenar.

Manos que cuentan historias
porque al igual que las tuyas manejaron sin cesar,
muchas horas al volante, muchos años trabajar.
muchas palmas estrechadas, mucha gente saludar,
alguna que otra mentada y en las noches persignar.

Las mismas, que pocas veces un golpe hubieron de dar,
o un manotazo en la mesa, o el índice levantar.
Y otras veces con caricias ayudaron a sanar
heridas y moretones que sufrimos al andar,
y en los momentos más duros, una lágrima enjugar.

Y por eso no te extraño,
porque estás dentro de mí,
pues tan solo ver mis manos,
me hace acordarme de ti.

Así la luna hoy en   Gto.
13/04/2025

Así la luna hoy en Gto.

Dirección

León

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando El Cuaderno de Manuel publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a El Cuaderno de Manuel:

Compartir

Categoría