06/03/2024
Nos hemos visto envueltos en años caóticos, pasamos por una crisis mundial y aunque no muchos lo lograron, los que seguimos aquí hemos visto la evolución del mundo y como se ha ido transformando.
En el año 2020, tuve la fortuna de toparme con un documental de VICE, el cual me abrió los ojos a mi nueva banda favorita de México, Los Cogelones. Entonces, 4 años después, me entero que se estarán presentando en El Callejón Bar y sin dudarlo armo un par de boletos.
Llega el día y los cannabinoides que recorren mi sistema comienzan a surtir efecto. Las Fokin Biches toman posición sobre el escenario para empezar con potencia. No es un canto, son gritos de desesperación, de miedo, rabia e impotencia. El inconformismo es un tema clave en ellas para su música como para su vida.
Perro Jarioso, por ejemplo, expone el acoso vivido a diario por las mujeres. Puerkos habla del abuso policiaco que la mayoría de mexicanos hemos experimentado alguna vez. Su más reciente sencillo Perras fue estrenado ése mismo día. Perras de mi**da así nacieron, siendo culeras y sin sentimientos. Si son las formas y llegaron decididas. Que arda la hoguera.
Sin embargo, no son ni serán lo que tu esperabas, lo que imaginabas. El desamor ha inspirado a estas morras y la canción, lo que esperabas, le da un bajón a su crudeza de manera efectiva. Pero la vida es cruda y son conscientes de ello y la situación de violencia contra la mujer en México es una verdad que los artistas suelen evitar. Hay pobre Alicia, no sabía que había mu**to ya. Perdida camina por el centro de Irapuato. Su vida terminó, pero la parca no se la ha llevado. Las 4 mujeres caen al suelo y asemejan una horrorosa escena del día a día, te trae a la mente las mujeres que son parte de tu vida y pensarlas de esa manera te hace cuestionar muchas cosas, sigan como van chicas lo están logrando.
El recibimiento del público panza verde hacia ellas ha sido demostrado. Y en una habitación verde junto al escenario, se preparan para entregar una parte de su alma 5 entes hermanos que habitan el Sol. La espera ha terminado. Los Cogelones se posan en su templo sagrado, el escenario.
Betogelón hace cantar un silbato que nos remonta a una época de grandeza y riqueza cultural. Mysteria comienza con su línea de bajo y guitarras descarnadas. Aunque fue una versión instrumental, no pude evitar escuchar la voz de Dalia Xiuhcoatl rondando en mi cabeza, como un fantasma ancestral recitándole este poema a mi alma. De pronto, se escucha un Cascabel, como lo vimos en KEXP.
Vicogelón toma el papel de chamán y nos lleva de la mano a un viaje al cielo, como el vuelo del águila blanca. De pronto al rugir de los jaguares se avecina Cosmos, con una combinación muy interesante de percusión con bajo.
Gabojelón retiembla con precisión su trompeta y tiene ese ataque militar a la hora de hacer sonar su tambor de banda de guerra. Yaotecatl, el momento que anhelaba desde hacía 4 años había llegado. Mi canción favorita se apoderó de mi cuerpo, y al ritmo del teponaztli me encontré poseído. Eran las palabras que yo quiero escuchar. Se desconectaron mis sentidos y mis miedos. El público había sido infectado de la euforia colectiva. Danza de sol canalizó toda esa energía en un pi**he pogo bien sabroso. La música me llena cantado por una sala repleta de gente interesada por sus raíces y costumbres. Suena una trompeta militar y al sonoro rugir de los cascabeles y los aros de la batería de Markogelón dan entrada a Mexica.
Hay que creer para poder, hay que confiar para avanzar. La canción toma un curso inesperado a la danza de Betogelón, que con euforia iba de un lado hacia otro como si jamás fuera a detenerse. Es increíble la energía que una banda puede transmitirte. ¡Ce, ome, yei, nahui! Adrialón se rifa unos bajeos bien amarrados con la batería que invitan al baile y al desmadre.
Vicogelón hace el riff de entrada de Nubes Grises, León corea a todo pulmón cada rincón de esta canción. Suena al punk del que eran parte en un principio de su carrera. Pero hoy no me mataré porque yo ya sé lo que pasó. Una banda que ayuda al público a cuestionarse o a mejorar nos hace preguntarnos; ¿A dónde quieres llegar? Nos hacen reafirmar que, en efecto, yo soy mi propio héroe.
Baile y cerveza fue el código de vestimenta. Muchos guerreros han caído, gracias a ellos puedo respirar. 500 años es una ventana sonora al pasado. Esta canción tiene uno de los cierres mas chingones de todo su disco.
Escucho a Jesús triste y drogado con el espíritu apagado pidiéndome que lo ayude. Viajando en esta gira hacia León tuvieron un altercado con autoridades en la carretera, Hijos de P**a fue la dedicación que le hicieron a esos agentes gandallas que sólo querían sacarles una mordida. ¿Por qué nos quieres tu intimidar? Y por unos segundos vimos llegar el fin, hasta que, a exigencia de su público, se despidieron con uno de sus mas recientes lanzamientos, Dualidad. Una guitarra acústica nos arrulla con sonidos de la naturaleza de fondo, para poco a poco subir la intensidad. Y por último nos brindaron un canto inédito, Yolotl. Algo de lo que se avecina en su nuevo material discográfico. Así es como 5 espíritus hermanos han traído un poco de ciudad Neza a nosotros, entre cantos y flores, entre laberintos extraños.
Por YoGii Glez
Fotografía YoGii Glez y Jess Hidalgo