13/07/2026
SKANCELADO! 😩🚫🏁
En México no es la primera vez que se cancela un evento y, probablemente, tampoco será la última.
Hay muchos factores que pueden llevar a un empresario, un promotor, un emprendedor o simplemente un entusiasta a tomar esta dolorosa decisión.
Quizá para algunos parezca que estoy “redondeando” al llamar de diferente forma a quienes hacen eventos, pero créanme, sí hay diferencias. Y las diferencias suelen estar en la experiencia, la seriedad y, sobre todo, en la cantidad de dinero que cada quien está dispuesto a invertir, arriesgar o incluso perder antes de pensar en una posible ganancia.
Durante años hemos repetido que México es la capital mundial del ska. Muchas veces usamos como termómetro algunos festivales o conciertos masivos —incluso gratuitos— que llevan la bandera del ska y reúnen a miles de personas. Eso provoca que muchas bandas extranjeras tengan la impresión de que existe un mercado enorme para este género.
Pero cuando uno aterriza la conversación en ciudades como CDMX, Monterrey y algunas otras, empieza a notar algo parecido a un tabulador. No es que una escena sea más “ruda” o más fiel que otra; al final, la diferencia la hace la cantidad y la densidad de población.
Por ejemplo, en Monterrey, siendo optimistas, podríamos hablar de unos 300 skanijos que forman parte activa de la escena y que realmente se juntan cuando aparece un toquin extraordinario o una banda que está en el gusto de todos. Si lo comparamos con los casi 5 millones de habitantes del área metropolitana, la palabra subterráneo cobra mucho sentido.
Hice un cálculo rápido y esos 300 representan apenas el 0.006% de la población. Dicho de otra manera: aproximadamente 1 de cada 16,600 personas realmente vive el ska de forma constante.
Y todavía habría que considerar otro detalle: una buena parte de esa misma escena pertenece a una banda. Es decir, muchos no solo son público; también son músicos, promotores, fotógrafos, diseñadores, sonidistas o medios especializados forman parte de la organización de algún proyecto. Eso hace que el universo de personas que compra boletos de manera constante sea todavía más reducido.
Y si ese porcentaje ya de por sí es bajísimo, todavía resulta más preocupante pensar que, en lugar de crecer, podríamos estar haciéndonos menos.
Y ojo, esto no lo digo desde el pesimismo. Lo digo desde la observación. Porque si queremos fortalecer una escena, primero tenemos que conocerla como realmente es, no como nos gustaría que fuera.
Si nos vamos a la CDMX, donde la población es aproximadamente cuatro veces mayor (que Mty), en teoría hablaríamos de más de mil personas dentro de esa escena activa. Con esos números sería posible llenar sin demasiados problemas venues como el Foro Alicia Multiforo Alicia o, ahora que regresó, el gato calavera.
Entonces surge la pregunta: ¿por qué últimamente estamos viendo más cancelaciones de eventos especializados?
Aquí también habría que hacer una diferencia importante: no toda la escena es público y no todo el público pertenece a la escena.
Lo he comentado varias veces: no es necesario abrazar toda la religión que existe detrás de un género como el punk, el ska, el metal o el rockabilly para disfrutar su música. Por eso siempre he insistido en compartir nuestras canciones con personas fuera del círculo de siempre; ahí está el verdadero crecimiento.
Y antes de que aparezca la policía del ska… no se me desgarren las medias. Ojalá algún día tuviéramos la calidad suficiente para preocuparnos porque esto se pueda comercializar. Para mí, eso sería una consecuencia, no el objetivo. Lo bueno se comparte, pero al final es el público quien decide qué adopta, qué recomienda y qué permanece.
Y también vale la pena preguntarnos otra cosa: ¿realmente hay menos público o simplemente hoy existe una mayor oferta de conciertos para el mismo número de asistentes? Porque si la cantidad de personas interesadas no ha crecido al mismo ritmo que la cantidad de eventos, es lógico que cada vez cueste más trabajo llenar los foros.
Pero bueno, quienes viven la escena día a día seguramente tendrán una mejor opinión.
Voy a tomar como ejemplo el reciente show de la bandota de los carnales de The Aggrolites porque veo varias publicaciones anunciando que se cancela, en lo que va del año, no es un caso aislado. Más allá de la explicación que pueda dar la banda o el promotor —que si no se cumplieron ciertas garantías, que si no se movieron suficientes boletos o cualquier otro motivo—, la pregunta sigue siendo la misma:
¿Qué creen que esté pasando?
¿Es el lugar?
¿El precio del boleto?
¿El día?
¿La saturación de eventos?
¿La pérdida de interés?
¿Afectó el Mundial?
¿Estamos dejando de salir o simplemente ahora tenemos que escoger a cuáles conciertos ir?
¿Otra?
Los leo. 👀
Y de una vez vayan haciendo cochinito… porque para el cierre del año se vienen muchos eventos.
-Padr1no