08/09/2019
Querido y admirado Francisco Toledo:
En agosto de 2002, McDonald's, la corporación insignia de los peligros de comer en el capitalismo, pretendió instalar una sucursal de su comida chatarra en pleno zócalo de la Ciudad de Oaxaca.
No olvidamos que tú, oaxaqueño universal, mago de la plástica, soñador de seres fantásticos, conocedor de tus raíces zapotecas, defensor del patrimonio cultural, iniciaste una campaña para detener tal atropello. Enviaste una carta de tres cuartillas a los directivos de McDonald's Corporation en Oak Brook, Illinois, señalando: "Las empresas de comida rápida devalúan el prestigio de nuestro patrimonio, el tiempo que se invierte en la preparación de la comida tradicional de Oaxaca, y el tiempo que nos damos para degustarla. Parte de nuestro patrimonio cultural intangible significa, cotidianamente, una vivencia de diversidad y refinamiento alimenticio que eleva nuestra calidad de vida".
No olvidamos que organizaste una tamaliza en el centro de Oaxaca, mientras tres bandas de música tradicional oaxaqueña amenizaban la celebración colectiva del patrimonio gastronómico oaxaqueño. Hubo tamales de chepil, de frijol, de rajas, de mole, de dulce... al tiempo que las hermosas mujeres de Tlacolula repartían tejate. No olvidamos que promoviste la recolección de firmas contra el atropello al patrimonio oaxaqueño pretendido por la empresa de comida rápida. Lograste reunir más de 10,000 firmas. Finalmente, en diciembre de ese mismo año, el alcalde de la Ciudad negó oficialmente la autorización a McDonald's para instalarse en el zócalo de Oaxaca como resultado de la oposición popular. Tú, Toledo, junto a tu pueblo, derrotaste a McDonald's.
Querido Toledo, tu pintura "Vaca roja" (1975) se vendió en 2011 en 750 mil dólares en una subasta de Christie’s, en Nueva York; Forbes te consideraba como "el artista mexicano más importante"; tú, cuyas obras se exponen en los museos de arte moderno de París, Nueva York y Filadelfia; tú, querido Toledo, artista multipremiado en México y Europa; Doctor Honoris Causa; el artista buscado por políticos y poderosos... tú, nunca te dejaste marear por la fama o el poder; nunca aceptaste que el dinero rigiera tu vida. Preferiste quedarte al lado de tu pueblo, vistiendo calzón de manta, comiendo tamales y chocolate de agua, soñando, inventando, creando en tu taller; poniendo el hombro solidariamente para defender causas justas; diseñando papalotes para denunciar la desaparición de los 43 de Ayotzinapa.
Querido Toledo: ahora ya flotas entre los mágicos monos, chapulines, iguanas, chivos y murciélagos que creaste en tu mente y después materializó tu mano virtuosa.
Francisco Toledo: tú diseñaste la urna donde descansan las cenizas de Carlos Mosiváis. ¿Quién podría diseñar algo digno para tu eterno descanso?
Los artistas como tú nunca mueren. Gracias por todo. Nos harás mucha falta en las luchas que vienen.
Colectivo Ratio