25/10/2025
Francia se convirtió en el primer país del mundo en exigir por ley que los supermercados donen los alimentos no vendidos a bancos de alimentos y organizaciones benéficas. La medida aplica a tiendas de más de 400 m², que deben firmar acuerdos para redistribuir productos aún aptos para el consumo.
Esto incluye frutas, verduras, productos envasados cerca de su fecha de vencimiento y excedentes. Además, la ley prohíbe destruir alimentos, como rociarlos con lejía para evitar su recuperación.
Desde su implementación, se han redirigido millones de comidas a personas en situación vulnerable. La iniciativa ha inspirado políticas similares en Europa y se ha expandido a servicios de catering y fabricantes de alimentos, posicionando a Francia como líder global en la lucha contra el desperdicio alimentario.