30/07/2026
Una de las historias reales más impresionantes de perseverancia en el rancho y la agricultura es la de Ernesto Cruz, un productor mexicano que se convirtió en una leyenda mundial del campo desafiando todos los límites tradicionales.
El "ca**ón" del maíz que rompió el récord mundialErnesto Cruz creció en el rancho familiar de sus abuelos y padres en la zona de Jalisco, México.
En el campo mexicano, la mayoría de los productores siembran siguiendo tradiciones generacionales, basándose estrictamente en las fechas del calendario o en la temporada de lluvias. Sin embargo, Ernesto decidió romper el molde y ver el rancho con una mentalidad científica y de máxima exigencia, muchos agricultores locales se burlaban de sus métodos o no creían que pudiera lograr grandes cambios. Ernesto enfrentó problemas económicos, malas temporadas de clima y la resistencia de una cultura agraria muy arraigada.
Lejos de rendirse, su filosofía siempre fue:
"Hay que hacer las cosas cuando y como la planta te lo va pidiendo, no cuando dice el calendario".
Ernesto Cruz pasaba días enteros bajo el sol, analizando la tierra, la nutrición de las semillas y midiendo al milímetro el agua de sus parcelas. No veía el rancho como un trabajo de supervivencia, sino como un laboratorio de alto rendimiento donde el esfuerzo diario debía dar frutos perfectos.
Su perseverancia lo llevó a alcanzar lo impensable: rompió el récord mundial de rendimiento de maíz, logrando producir la impresionante cantidad de 44 toneladas por hectárea en su rancho, cuando el promedio normal en muchas regiones apenas alcanzaba las 10 o 12 toneladas.Su éxito fue tan rotundo debido a su constancia que fue contratado en China, donde vivió durante 13 años administrando megaproyectos agrícolas estatales que sumaban millones de hectáreas, logrando récords nacionales también en ese país.
Tras la pandemia, Ernesto decidió regresar a México para seguir impulsando el desarrollo del campo en su tierra natal.