16/08/2026
Con el corazón lleno de gratitud, queremos compartir con ustedes una experiencia que permanecerá en nuestra memoria como un verdadero regalo de Dios.
Los pasados 13 y 14 de agosto tuvimos la dicha de participar en los conciertos de órgano tubular, acompañando al maestro Josep Solé Coll, organista de las misas papales en la Basílica de San Pedro, en Roma.
Más allá de la belleza musical, estos encuentros nos recordaron que la música sagrada tiene la capacidad de elevar el alma, fortalecer la fe y convertirse en un puente entre el cielo y la tierra.
Agradecemos profundamente al maestro Josep Solé Coll por compartir con nosotros su talento, su experiencia y su profundo amor por la música litúrgica. También agradecemos a la Basílica de Nuestra Señora del Pueblito por permitirnos servir a través del canto y, sobre todo, a Dios y a nuestra Madre Santísima, por acompañar cada paso de este camino.
Que nuestro canto siga siendo una oración que anuncie la grandeza de Dios y lleve esperanza a quienes nos escuchan.