12/03/2018
Sobre el Amor y la Sexualidad en la Brujería:
Para los Paganos el amor es una condición natural como la felicidad, el acto de amar es respetar al otro en toda su diversidad y esencia, reconociendo y honrando su libertad individual.
En el Paganismo el amor no es un contrato irrevocable para toda la vida, el amor es un flujo de reverencia y lealtad hacia el otro. Los Brujos no creemos en las relaciones eternas como mandato divino, nos rodeamos y cuidamos a quienes amamos, mientras el amor dure, y si este se acaba honramos las experiencias vividas y nos retiramos en paz, por que fuimos capaces de disfrutar el momento presente.
Para amar no necesitamos de justificaciones absurdas o etiquetas sociales, pues para nosotros el amor es una condición natural inherente al ser humano, como la felicidad de la cual todos podemos disfrutar.
No existe una real separación en el mundo de la Brujería para los "tipos de amor", ya que esta fuerza es el motor que nos impulsa a vivir con intensidad nuestras vidas, separar el amor en categorías no haría más que fragmentarnos y segmentarnos en niveles de importancia, siendo que como paganos, cuando amamos; amamos con toda nuestra existencia, sin limites ni observaciones, por que nuestro corazón se expande y el alma se vuelve más ligera.
Tanto el amor como la sexualidad son experiencias en las cuales expresamos plenamente nuestro sentido de la libertad.
Para los Brujos no se trata de vivir un libertinaje descontrolado, ello no reverenciaría a nuestros cuerpos como un templo sagrado.
La sexualidad de los Paganos es un asunto de libertad individual que se expresa en la intimidad y la privacidad de cada individuo, donde no se debe dar justificación o explicaciones a la comunidad por su comportamiento (siempre que este comportamiento no perjudique ni someta la voluntad de alguien).
Para los Paganos el amor es amor, sea entre hombre y mujer, hombre y hombre, mujer y mujer, las definiciones de género quedan ajenas al mundo de la Brujería.
Si tan solo pudiéramos expresar nuestra afectividad y nuestra sexualidad más allá de etiquetas redescubriríamos el conocimiento primigenio de nuestros ancestros, el amor y la sexualidad son experiencia espirituales que liberan nuestro poder personal.
Es por ello que la Brujería no excluye, castiga ni juzga la diversidad de expresiones que tiene la intimidad del ser humano. Tampoco lo censura.
Si eres chica y tienes una experiencia sexual con otra chica eso no te convierte en lesbiana.
Si eres chico y tienes una experiencia sexual con otro chico eso no te convierte en homosexual.
Si incursionas en todas las posibilidades de tu sexualidad, eso no te convierte en nada "distinto".
Para la Brujería el camino espiritual consiste en la acumulación de experiencias y la exploración constante de nuestra libertad individual.
Si hay algo que realmente vale todo esfuerzo es la oportunidad de amar y sentirse amado.
En la Brujería una experiencia sexual (o varias) no te define, no te compromete, es parte de un aprendizaje, muchas veces complejo debido a la censura que la sociedad moderna a impuesto sobre la sexualidad.
Explorando nuestra sexualidad más allá de los ideales impuestos podemos alcanzar un estado de comunión muy intimo, amistoso y cercano con nuestros cuerpos. Más allá de estereotipos de estética y belleza, de esta manera nos sentiremos seres armoniosos y equilibrados.