01/08/2024
¿Qué precio estamos dispuestas a pagar, algunas mujeres, para tener el matrimonio de nuestros sueños con el hombre de nuestros sueños?
Dispuestas a todo, a lo que sea, aceptando hombres divorciados que aún no han hecho su duelo ni han superado los conflictos anteriores, hombres que dejaron tirados a sus propios hijos e hijas (aunque les depositen pensión, la crianza no es el dinero), hombres que humillaron activamente a otras mujeres para saltar hacia otras mujeres o correr hacia tus brazos.
Ah, ¿pero saben cuál es la sorpresa repentina? que a nosotras sí nos quieren. Con nosotras, contigo, con ella, con la nueva, será diferente porque a ti sí te quiere, ah no, a ver, ahora quiere a otra mucho más que a ti.
El problema era la ex esposa, la ex novia, la mamá de la hija e hijo. El problema estaba allá, en la otra, en otro espacio y lugar. El problema es que ella era demasiado ¿poco asertiva? ¿exigente? ¿loca? ¿intensa? ¿demasiado para él?
Esa fantasía del amor romántico que nos venden desde niñas, de encontrar ese Santo Grial como diría Coral Herrera, las mujeres aceptan situaciones verdaderamente dolorosas. Todo sea por el honor de contar la historia de amor que necesitamos para ser ¿validadas? ¿para no ser catalogadas como "solteras"?
De corazón, espero que todas las mujeres tengamos la fuerza suficiente para conectar con nuestro amor propio, dignidad, confianza y entender que ya estamos completas. No le tenemos que demostrar absolutamente nada a nadie.
Los casos no son aislado, y muchas mujeres en aras de cumplir su fantasía por encontrar ese amor romántico, esa boda ideal, esa familia, eligen creerse el cuento de la princesa rescatada. Esto pasa mucho y muy seguido, y francamente nos ha hecho muchísimo daño. Nos vulnera y lastima.
¡Al diablo con el mandato social! una pareja auténtica, un matrimonio real y sólido, una persona que verdaderamente te ama, jamás te pondría en una situación que busque humillarte a ti o a alguien más, ni habrá comparaciones, ni mujeres suplentes en turno, ni rivalidad o exposición de ningún tipo. Se llama respeto, honra y amor.
Amate! Valorate!
Créditos al autor.