19/12/2023
Las orquídeas no son tan difíciles si conocemos las bases de su biología..
Muchas especies de orquídeas requieren cuidados básicos que todos podemos llevar a cabo.
La gran mayoría de orquídeas que compramos en tiendas departamentales o en internet son epifitas, esto quiere decir que son plantas capaces de sobrevivir sobre las ramas y troncos de árboles y arbustos, hasta en palmeras.
Gracias a sus raíces especializadas son capaces de adherirse a estas superficies, alimentándose de los nutrientes que trae consigo las lluvias. (Foto 3).
Las orquídeas epifitas se caracterizan por poseer pseudobulbos ( parte más gruesa y redondeada en la base de las hojas) de dónde reservan nutrientes para poder desarrollarse en condiciones en ausencia de suelo, estos se crecen desde la base de otro pseudobulbo y empiezan a desarrollar las nuevas hojas (foto 4).
Cuando compramos orquídeas la gran mayoría trae consigo un sustrato o tierra no apta que retiene mucha humedad que puede dañar las raíces, lo más recomendable es cambiar a un sustrato que drene con mayor facilidad el agua de riego o lluvia y que imite el crecimiento epifito como lo es el uso de corteza triturada de pino.
En las fotos 5 y 6 les muestro dos orquídeas adquiridas en tienda departamental dónde se les cambió el sustrato y vemos como empiezan a desarrollar nuevas hojas a partir de los pseudobulbos, este proceso tardo 15 días. Estos trasplantes es recomendable hacerlos en temporadas de lluvia, sin embargo, si has conseguido una orquídea fuera de esas fechas y ves que su sustrato está en pésimas condiciones (compactado, no drena bien, etc) lo más recomendable es trasplantar de inmediato, tratando de no dañar las raíces y retirando todo residuos del antiguo sustrato con ayuda de un chorro de agua.
En la última foto verán una orquídea con un año de trasplante.
¿Adentro o afuera?
Siempre debemos de tratar de mantenerlas fuera en condiciones de luz indirecta, regando únicamente cuando veamos que este seco su sustrato (aproximadamente cada 3 días).
En interiores el cuidado aumenta, pues un exceso en el riego y una ausencia de luz y ventilación natural aumenta la posibilidad de que se pudran por hongos.