24/12/2025
LA VENIDA DE JESÚS: DIOS ENTRANDO EN NUESTRA HISTORIA.
“Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.”
— Juan 1:14
La Biblia no presenta el nacimiento de Jesús como una tradición o una fecha especial, sino como una intervención de Dios. Dios no solo envió palabras: vino Él mismo.
Jesús no nació para iniciar una costumbre, sino para cumplir una promesa.
“Por tanto, el Señor mismo les dará señal:
La virgen concebirá y dará a luz un hijo,
y le pondrá por nombre Emanuel.”
— Isaías 7:14
Emanuel significa “Dios con nosotros”.
Aquí empieza la esperanza: Dios no está lejos.
La Esperanza Nació en la Humildad.
Jesús llegó al mundo sin poder humano ni ceremonias religiosas.
“Hoy les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor.”
— Lucas 2:11
El Salvador no nació en un palacio, sino en sencillez, para que nadie piense que su situación está fuera del alcance de Dios.
“Se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo.”
— Filipenses 2:7
La esperanza no está en las apariencias,
sino en Dios acercándose a personas quebrantadas.
¿Para Qué Vino Jesús?
La Biblia lo dice claramente:
“El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”
— Lucas 19:10
Jesús no vino a adornar la vida, sino a rescatarla.
“Le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados.”
— Mateo 1:21
El nacimiento de Jesús nos anuncia esta esperanza:
* El pecado no tiene la última palabra.
* Luz Para los que Viven en Oscuridad
“El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz.”
— Isaías 9:2
La esperanza no es que no haya problemas, la esperanza es que la luz entró en la oscuridad.
“La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.”
— Juan 1:5
Donde hay culpa, miedo, confusión o dolor, Cristo ya entró.
Una Esperanza que Sigue Viva
Jesús nació, vivió, murió y resucitó.
“Porque yo vivo, ustedes también vivirán.”
— Juan 14:19
La esperanza anunciada en su nacimiento quedó confirmada con su resurrección.
“Nos hizo nacer de nuevo para una esperanza viva, por medio de la resurrección de Jesucristo.”
— 1 Pedro 1:3
Esta esperanza no es por temporada.
Es viva, eterna y real hoy.
PARA REFLEXIONAR:
* Dios cumple lo que promete.
* Dios entra en nuestro dolor.
* Dios trae salvación, no religiosidad.
* Dios ofrece una esperanza que no se apaga.
“La gracia de Dios se ha manifestado para salvación.”
— Tito 2:11
ORACIÓN:
“Señor, gracias porque enviaste a tu Hijo, no con ruido, sino con propósito.
Gracias porque la esperanza llegó al mundo en verdad y vida.
Ayúdame a vivir en la luz que Tú trajiste.
Amén.”
Amistad Cristiana Cuautitlan
́s