03/04/2026
Corazón de Rosa
En el jardín de las almas, donde el aire es un suspiro,
se alza una mujer valiente, de espíritu soberano;
es como una rosa rosa que, ante el invierno más frío,
no teme mostrar su esencia ni el calor de su mano.
Su amor es un acto de rebeldía y cordura,
una brisa suave que entre los bosques se cuela,
iluminando mañanas con la luz más pura,
mientras el mar, en calma, su dulzura revela.
Ella no ama a medias, ni con miedo al fracaso,
su entrega es un rayo de sol en la sombra herida;
cada pétalo es un anhelo, cada abrazo un paso
hacia la luz sagrada que nos devuelve la vida.
Como la rosa que ofrece su belleza y su espina,
ella entiende que amar es dejarse llevar,
pues solo en la herida que la pasión encamina,
se encuentra la fuerza que nos enseña a volar.
En un mundo de hielo, de olvido e indiferencia,
su amor es el fuego que todo lo hace vibrar;
no busca la perfección, sino la transparencia,
el valor de darlo todo sin nada que reclamar.
Rosas rosas, símbolo de un latir verdadero,
que crecen con miradas y mueren por la paz;
así es ella: raíz, perfume y lucero,
la naturaleza misma en un gesto audaz.